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Una visita especial para un año especial, a finales de 2016 la línea Ciudad Real - Badajoz celebro su 150 aniversario a lo grande, con la visita del Tren Prestige, donde un gran número de aficionados se dio cita para tal acontecimiento.

Pero.... ¿ Y que pasa un año después ??? 151 años y algo se cuece más grande e importante que aquel Tren Prestige que recorrió la línea 520 de Este a Oeste.

En Noviembre de 2017 se presentará por parte del Ministerio de Fomento un plan ambicioso de renovación integral del aún obsoleto tramo entre Castuera y Puertollano para adaptarlo a las condiciones del resto de la línea y poner a la 520 en el mapa de mercancías.

¿Simple palabrería o será realidad ? La 520 ha sufrido engaño tras engaño y cada anuncio de mejora siempre ha caído en el olvido y nunca ha sido ejecutado.

¿Se conseguirá algo con el Pacto del Ferrocarril en Extremadura ? En Noviembre nos presentarán el proyecto y puede que 2018 sea un año importante para esta olvidada línea, estaremos atentos.

Un saludo.

    

Advierten que el 90% de los coches tiene entre 25 y 95 años

 

Foto: Propia (cualquier copia o reproducción requiere del previo permiso y/o consulta al autor).

Si querés la foto, primero consultame por correo a nicofoxfiles@hotmail.com

Texto: Por Antonio Rossi para el diario Clarín

  

Los usuarios de los subtes tendrán que resignarse a convivir con un servicio que, en vez de mejorar, va camino a empeorar con el correr de los meses.

 

Según un informe la Defensoría del Pueblo de la Nación, la elevada antigüedad de los coches y la falta de inversiones en infraestructura y trenes son las principales causas que impiden aumentar las frecuencias y mejorar los servicios.

 

Al evaluar las "condiciones técnicas" que presenta la red de subtes, la Defensoría advirtió que "el 88% de los coches tienen entre 25 y 95 años de antigüedad, no reciben todos los mantenimientos programados, y para el Gobierno la prioridad es incrementar los frecuencias en las horas pico en desmedro de la calidad de servicio".

 

La auditoría realizada por el ombudsman nacional, Eduardo Mondino, puso sobre el tapete las responsabilidades que tienen sobre los subtes la Secretaría de Transporte y el gobierno porteño, al destacar que "la falta de inversiones, la tecnología de los coches y la inadecuada infraestructura de vías y señales atentan contra la mejora del servicio".

 

Al analizar el "estado de salud" que presentan el material rodante y las instalaciones fijas del Subte, la Defensoría detectó los siguientes puntos críticos:

 

Coches: El parque asciende a 623 unidades que responden a 7 tipos de tecnologías diferentes: La Brugeoise, Siemens, General Electric, Mitsubishi, Nagoya, Fiat Materfer y Alstom. El 29% de la flota supera los 70 años de vida y sólo el 12% tiene menos de 25 años. La antigüedad de los coches genera un serio problema operativo porque incrementa los riesgos de fallas, demanda un mayor tiempo de mantenimiento y encarece los gastos en repuestos por la diversidad tecnológica.

 

Cocheras: Muchas formaciones deben utilizar como cocheras los andenes de estaciones por la carencia de instalaciones, lo cual afecta la operatividad de las líneas tanto en el inicio, como en la finalización de los servicios. El 60% de la flota no posee un sistema de estacionamiento adecuado.

 

Mantenimientos: En el último año, muy pocos de los "mantenimientos programados" se cumplieron al 100%. En tanto, como dato llamativo se observa que no se realizó ninguna renovación integral por mantenimiento preventivo en los últimos 12 meses. Las principales fallas que tienen una incidencia directa en la seguridad de los usuarios se dieron en los sistemas eléctricos de los coches y en la apertura y cierre de las puertas.

 

Frecuencias: La CNRT prioriza el cumplimiento de las frecuencias en desmedro de la calidad de servicio. Para cumplir con los diagramas en las horas pico, Metrovías debe utilizar entre el 68 y 86% del parque rodante, lo cual lleva a la reprogramación sistemática del mantenimiento de los coches, incrementando las probabilidades de fallas y las deficiencias en el servicio.

 

El trabajo concluye que "el aumento de las frecuencias que demanda la densidad de pasajeros es una premisa de que no se puede cumplir por el estado actual de los coches y el atraso que registran las inversiones en infraestructura y señalamiento".

   

Flota obsoleta: Un obstáculo para aumentar las frecuencias

 

Fuente: Defensoría del pueblo de la Nación

  

SERVICIOS EN HORARIOS PICO

 

LÍNEA "A"

COCHES EXIGIDOS POR CNRT: 60

CANT. DE TRENES: 16

COCHES EN SERVICIO SOBRE FLOTA TOTAL: 84%

PROCEDENCIA TECNOLÓGICA: Le Brugeoise

ANTIGÜEDAD (Años): Más de 90

 

LÍNEA "B"

COCHES EXIGIDOS POR CNRT: 84

CANT. DE TRENES: 18

COCHES EN SERVICIO SOBRE FLOTA TOTAL: 86%

PROCEDENCIA TECNOLÓGICA: Mitsubishi

ANTIGÜEDAD (Años): Más de 35

 

LÍNEA "C"

COCHES EXIGIDOS POR CNRT: 48

CANT. DE TRENES: 11

COCHES EN SERVICIO SOBRE FLOTA TOTAL: 85%

PROCEDENCIA TECNOLÓGICA: Nagoya

ANTIGÜEDAD (Años): Más de 30

 

LÍNEA "D"

COCHES EXIGIDOS POR CNRT: 92

CANT. DE TRENES: 21

COCHES EN SERVICIO SOBRE FLOTA TOTAL: 68%

PROCEDENCIA TECNOLÓGICA: Fiat Materfer y Alstom Metrópolis

ANTIGÜEDAD (Años): Más de 25 y Más de 5

 

LÍNEA "E"

COCHES EXIGIDOS POR CNRT: 36

CANT. DE TRENES: 11

COCHES EN SERVICIO SOBRE FLOTA TOTAL: 69%

PROCEDENCIA TECNOLÓGICA: General Electric

ANTIGÜEDAD (Años): Más de 45

 

LÍNEA "H"

COCHES EXIGIDOS POR CNRT: s/d

CANT. DE TRENES: s/d

COCHES EN SERVICIO SOBRE FLOTA TOTAL: s/d

PROCEDENCIA TECNOLÓGICA: Siemens O&K

ANTIGÜEDAD (Años): Más de 70

  

En imagen: Formaciones de coches Le Brugeoise estacionados en vías 2 y 3 de Primera Junta - Terminal de la línea A desde 1914. Los coches, casi legendarios, son de 1913 y circularon por la línea mas antigua de Sudamérica ininterrumpidamente.

 

Información relacionada: www.flickr.com/photos/nicofoxfiles/2891637666/

 

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Aqui este Dina Linner es de la Ruta 111 como parte de la renovación integral de autobuses y la creación de corredores verdes sobre la Calz de Tlalpan principal artera que va del centro al sur de la ciudad.

Construido bajo licencia de Man por Catosa "Carrocerías Toluca S.A." este Lion's City proporciona la tecnología y comodidad de autobuses de ciudad europea con manufactura mexicana.

 

Este Lion's City es de la Ruta 111 como parte de la renovación integral de autobuses y la creación de corredores verdes sobre la Calz de Tlalpan principal artera que va del centro al sur de la ciudad.

De recien aquisicion este Novacapre AME 1 MT Volkswagen de la Ruta 111 como parte de la renovación integral de autobuses y la creación de corredores verdes sobre la Calz de Tlalpan principal artera que va del centro al sur de la ciudad.

El Presidente Municipal Enrique Alfaro encabeza el arranque de la segunda etapa de las obras de renovación integral de la Zona Industrial

Realizamos el lanzamiento del vehículo Euro V de la empresa Cootransmallat.

 

Esta es la segunda empresa que se suma a la renovación integral de la flota.

 

En acompañamiento de los empresarios seguimos renovando el Transporte Público Colectivo.

Tras las reformas de mayo-junio de 2012 con la 319.223 como protagonista, y la renovación integral de verano de 2002 con una 333.0, entre otras diesel, incluyendo alguna vieja alco 2100 azul, ninguna otra 319 que no fuera la 319.340 de Adif auscultando, y la 409, también con el auscultador, ademas de la 408 con un herbicida...habia vuelto a pisar el tramo Baracaldo-Muskiz del BPT en lo que llevamos de decada...Hasta fechas recientes, en las que la preciosa 319.313 de Tecsa fué la encargada de tirar piedra de balasto de la cantera de San Felices en el tunel del Bao, el cual atraviesa mi pueblo natal, Gallarta, y que necesitaba reformas urgentes en la superestructura.En el contador de locomotoras que hayan pisado él comentado y olvidado tramo del BPT, también figuran rarezas como la 269.954 con un herbicida, parejas de 311 en distintos esquemas, la 333.333 cuando pertenecia a Renfe Mercancias y más recientemente, locomotoras de la serie 310 en solitario o en pareja.Afortunadamente, pude desquitarme de la maldición de no poder fotografiar en condiciones uno de estos trenes por el citado tramo ya que las anteriores fotos de años atrás eran más bien testimoniales o de noche.Aqui vemos al tren, ya de vacio, volviendo a cargar a San Felices, en pleno ascenso hacia Orduña.La medida, coincidia a las il maravillas con el lugar, más dificil de mejorar que antaño ya que una casa de nueva construcción no permite ya abrirse en el encuadre como antaño.Buen fin de semana para tod@s

Ingresá a www.todosporelsubte.com.ar/ y firmá la carta abierta. Sumate al reclamo.

 

PIDAMOS TODOS POR EL SUBTE.

  

La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, le solicita al Poder Ejecutivo local que a través de su organismo correspondiente de exprese al Poder Ejecutivo Nacional su preocupación por las demoras en las obras a su cargo de instalación del nuevo sistema de señalización para la Línea A de Subterráneos.

  

FUNDAMENTOS

 

El notorio retraso en las obras de ampliación de la red de subterráneos y especialmente en la Línea A, implica analizar no solo la falta de presupuesto acorde por parte del Poder Ejecutivo local, sino también distinguir las responsabilidades que le competen al Gobierno Nacional en la modernización del sistema de señalización que está a su cargo.

 

La Secretaría de Transporte de la Nación, a través del Proyecto de Transporte Urbano de Buenos Aires (PTUBA) con un crédito otorgado por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) tiene a su cargo la renovación integral en la traza actual y en las futuras estaciones Puan, Carabobo, San José de Flores y San Pedrito, de un nuevo sistema de señales.

 

Esta actualización tecnológica de la Línea de Subterráneos más antigua de la Ciudad, debe ser compatible con una renovación de la flota de vagones histórica, ya que modernizar los sistemas sin adecuar las unidades de transporte de los usuarios, se presenta como incomprensible.

 

La complejidad de la situación de la red de subterráneos en cuanto a su pertinencia de competencia, concesionada por el Gobierno Nacional en 1994 y cedida a la Empresa Metrovías, pero de indudable pertinencia a la Ciudad de Buenos Aires, la cual recién en 1996 se constituyó en Ciudad Autónoma pero, sin poder asumir el control de operación total de la red.

 

Este entramado de competencias, concesiones, obras, reformas, ampliaciones, etc., solo lo terminan padeciendo los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires y los millones de usuarios que viajan por este medio de transporte.

 

Si a este panorama, se le adosa las visiones políticas contrapuestas entre la Nación y la Ciudad, se agrava el panorama y nos retrasa las soluciones de fondo o de visión estratégica, que la administración de las cuestiones públicas requiere para elevar la calidad de vida de los argentinos.

 

La Ciudad debe reclamar que las obras asumidas por el Poder Ejecutivo Nacional se realicen sin demoras y de acuerdo a los cronogramas previstos, ya que la situación del transporte en Buenos Aires, no necesita dilaciones o especulaciones, requiere de soluciones que estimulen la conectividad y la integración de los centros barriales.

 

Si el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no asigna los fondos necesarios para las obras de ampliación de la red de subterráneos y el Gobierno Nacional no cumple con las obras de modernización asumidas, estamos en el peor de los escenarios posibles, sin inversión y sin obras, pero con demanda creciente por parte de los pasajeros.

 

Por todo lo expuesto solicito la aprobación del presente proyecto.

  

Sergio Fernando Abrevaya

Legislador CABA

   

En imagen: Final o comienzo (como se lo quiera interpretar) del túnel "cajón" independiente simple Norte que fue enlazado a cielo abierto con la vía 4 proveniente de 1ª Junta (al fondo, rejas que separan la concesión de Metrovías con la de Subterráneos de Buenos Aires, Sociedad del Estado, donde estaba parado con la cámara). Cuando las obras sean inauguradas, la concesión del primer tramo de la extensión de la línea A pasará a manos de Metrovías para que ésta la opere como lo hace actualmente con el resto de la red.

Al fondo, del otro lado de la reja que separa ambas concesiones, uno de los legendarios coches de madera estacionado en la vía 4 de Primera Junta, actual terminal de la línea.

  

Foto: Propia (cualquier copia o reproducción requiere del previo permiso y/o consulta al autor).

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FGC: to carry out the work of integral track renovation within tunnel number 3 of the line from Lleida to La Pobla de Segur (this tunnel is 3.5 km long), on February 28, 2017 was put into service a provisional loading facilities in Sant Llorenç de Montgai halt. It has three tracks accessible by a switch located on the main track, on the side of Balaguer.

 

FGC: para la realización de los trabajos de renovación integral de vía dentro del túnel número 3 de la línea de Lleida a La Pobla de Segur (este túnel tiene una longitud de 3,5 km), el 28 de febrero de 2017 se puso en servicio un cargadero provisional de obras en el apeadero de Sant Llorenç de Montgai. Dispone de tres vías accesibles por un desvío situado en la vía general, por el lado de Balaguer.

Continental Rail S.A.: to carry out the work of integral track renovation within tunnel number 3 of the FGC line from Lleida to La Pobla de Segur (this tunnel is 3.5 km long), are circulating along the line frequent work trains. Here we see the diesel locomotive 319-301 (Meinfesa 1851/1991, acquired second hand from Renfe in 2010) entering the station of Balaguer, coming from the loading facilities of Sant Llorenç de Montgai.

 

Continental Rail S.A.: para la realización de los trabajos de renovación integral de vía dentro del túnel número 3 de la línea de Lleida a La Pobla de Segur (este túnel tiene una longitud de 3,5 km), están circulando por la línea frecuentes trenes de trabajos. Aquí vemos la locomotora 319-301 (Meinfesa 1851/1991, adquirida de segunda mano a Renfe en 2010) entrando en la estación de Balaguer, procedente del cargadero de Sant Llorenç de Montgai.

Continental Rail S.A.: to carry out the work of integral track renovation within tunnel number 3 of the FGC line from Lleida to La Pobla de Segur (this tunnel is 3.5 km long), are circulating along the line frequent work trains. Here we see the diesel locomotive 319-301 (Meinfesa 1851/1991, acquired second hand from Renfe in 2010) in Balaguer station, during a march from the loading facilities of Sant Llorenç de Montgai to Lleida. On the left, DMU 331/02 of FGC.

 

Continental Rail S.A.: para la realización de los trabajos de renovación integral de vía dentro del túnel número 3 de la línea de Lleida a La Pobla de Segur (este túnel tiene una longitud de 3,5 km), están circulando por la línea frecuentes trenes de trabajos. Aquí vemos la locomotora 319-301 (Meinfesa 1851/1991, adquirida de segunda mano a Renfe en 2010) en la estación de Balaguer, durante una marcha entre el cargadero de Sant Llorenç de Montgai y Lleida. A la izquierda, la UT 331/02 de FGC.

FGC: to carry out the work of integral track renovation within tunnel number 3 of the line from Lleida to La Pobla de Segur (this tunnel is 3.5 km long), on February 28, 2017 was put into service a provisional loading facilities in Sant Llorenç de Montgai halt. It has three tracks accessible by a switch located on the main track, on the side of Balaguer.

 

FGC: para la realización de los trabajos de renovación integral de vía dentro del túnel número 3 de la línea de Lleida a La Pobla de Segur (este túnel tiene una longitud de 3,5 km), el 28 de febrero de 2017 se puso en servicio un cargadero provisional de obras en el apeadero de Sant Llorenç de Montgai. Dispone de tres vías accesibles por un desvío situado en la vía general, por el lado de Balaguer.

El Museo Nacional de Escultura es uno de los museos españoles más antiguos: fue fundado en octubre de 1842 como Museo Provincial de Bellas Artes. Su colección se formó con obras de arte procedentes de los conventos, suprimidos en 1836 por el régimen liberal, tal como sucedió en los países europeos cercanos, y que fueron instaladas en el Palacio de Santa Cruz de Valladolid, su primera sede.

 

El Palacio de Santa Cruz albergó la primera colección del entonces Museo Provincial de Bellas Artes desde 1842 hasta 1933.

 

Debido a la calidad de los fondos custodiados —y para resaltar la riqueza de sus tallas de madera—, este museo provincial recibió en 1933 la categoría de Museo Nacional de Escultura a iniciativa de la II República, y particularmente del historiador de la escultura española Ricardo de Orueta, Director General de Bellas Artes, quien instaló la colección en una nueva sede: el Colegio de San Gregorio.

 

En el curso de su trayectoria, los fondos del Museo Nacional de Escultura se han venido acrecentado con donaciones y legados de particulares, depósitos y sobre todo con compras por el Estado de esculturas, y también de pinturas, dada la pluralidad de los fondos. Hoy se cuenta entre los museos europeos más originales.

 

Desde 1990 se ha llevado a cabo una renovación integral; partiendo del Palacio de Villena, adquirido en 1986, que se halla situado frente al Colegio. En 1998, se inició la restauración del Palacio, que concluyó pronto. Y, durante la instalación temporal de la colección en dicho Palacio, que se alargó diez años, se llevó a cabo una rehabilitación arquitectónica de la sede principal y la modernización de los equipamientos del Colegio de San Gregorio. Los arquitectos Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano, encargados de ella, recibieron el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales de 2007.

 

Debido al valor singular de este edificio, a su significado histórico y a su cercanía ideológica con buena parte de los fondos que custodiaba, en julio de 2008 pasó a denominarse Museo Nacional Colegio de San Gregorio. Sin embargo, con la redistribución de los Museos nacionales, a finales de 2011, ha recuperado de nuevo su nombre —Museo Nacional de Escultura— tras lograr una importante ampliación de fondos: los modelos escultóricos del pasado antiguo.

 

Detalle de la ,puerta de entrada.

El Museo Nacional de Escultura es uno de los museos españoles más antiguos: fue fundado en octubre de 1842 como Museo Provincial de Bellas Artes. Su colección se formó con obras de arte procedentes de los conventos, suprimidos en 1836 por el régimen liberal, tal como sucedió en los países europeos cercanos, y que fueron instaladas en el Palacio de Santa Cruz de Valladolid, su primera sede.

El Palacio de Santa Cruz albergó la primera colección del entonces Museo Provincial de Bellas Artes desde 1842 hasta 1933.

  

Debido a la calidad de los fondos custodiados —y para resaltar la riqueza de sus tallas de madera—, este museo provincial recibió en 1933 la categoría de Museo Nacional de Escultura a iniciativa de la II República, y particularmente del historiador de la escultura española Ricardo de Orueta, Director General de Bellas Artes, quien instaló la colección en una nueva sede: el Colegio de San Gregorio.

 

En el curso de su trayectoria, los fondos del Museo Nacional de Escultura se han venido acrecentado con donaciones y legados de particulares, depósitos y sobre todo con compras por el Estado de esculturas, y también de pinturas, dada la pluralidad de los fondos. Hoy se cuenta entre los museos europeos más originales.

 

Desde 1990 se ha llevado a cabo una renovación integral; partiendo del Palacio de Villena, adquirido en 1986, que se halla situado frente al Colegio. En 1998, se inició la restauración del Palacio, que concluyó pronto. Y, durante la instalación temporal de la colección en dicho Palacio, que se alargó diez años, se llevó a cabo una rehabilitación arquitectónica de la sede principal y la modernización de los equipamientos del Colegio de San Gregorio. Los arquitectos Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano, encargados de ella, recibieron el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales de 2007.

 

Debido al valor singular de este edificio, a su significado histórico y a su cercanía ideológica con buena parte de los fondos que custodiaba, en julio de 2008 pasó a denominarse Museo Nacional Colegio de San Gregorio. Sin embargo, con la redistribución de los Museos nacionales, a finales de 2011, ha recuperado de nuevo su nombre —Museo Nacional de Escultura— tras lograr una importante ampliación de fondos: los modelos escultóricos del pasado antiguo.

 

Detalle de la parte superior de la fachada del Museo ARTE PURO

.El Museo Nacional de Escultura es uno de los museos españoles más antiguos: fue fundado en octubre de 1842 como Museo Provincial de Bellas Artes. Su colección se formó con obras de arte procedentes de los conventos, suprimidos en 1836 por el régimen liberal, tal como sucedió en los países europeos cercanos, y que fueron instaladas en el Palacio de Santa Cruz de Valladolid, su primera sede.

 

El Palacio de Santa Cruz albergó la primera colección del entonces Museo Provincial de Bellas Artes desde 1842 hasta 1933.

 

Debido a la calidad de los fondos custodiados —y para resaltar la riqueza de sus tallas de madera—, este museo provincial recibió en 1933 la categoría de Museo Nacional de Escultura a iniciativa de la II República, y particularmente del historiador de la escultura española Ricardo de Orueta, Director General de Bellas Artes, quien instaló la colección en una nueva sede: el Colegio de San Gregorio.

 

En el curso de su trayectoria, los fondos del Museo Nacional de Escultura se han venido acrecentado con donaciones y legados de particulares, depósitos y sobre todo con compras por el Estado de esculturas, y también de pinturas, dada la pluralidad de los fondos. Hoy se cuenta entre los museos europeos más originales.

 

Desde 1990 se ha llevado a cabo una renovación integral; partiendo del Palacio de Villena, adquirido en 1986, que se halla situado frente al Colegio. En 1998, se inició la restauración del Palacio, que concluyó pronto. Y, durante la instalación temporal de la colección en dicho Palacio, que se alargó diez años, se llevó a cabo una rehabilitación arquitectónica de la sede principal y la modernización de los equipamientos del Colegio de San Gregorio. Los arquitectos Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano, encargados de ella, recibieron el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales de 2007.

 

Debido al valor singular de este edificio, a su significado histórico y a su cercanía ideológica con buena parte de los fondos que custodiaba, en julio de 2008 pasó a denominarse Museo Nacional Colegio de San Gregorio. Sin embargo, con la redistribución de los Museos nacionales, a finales de 2011, ha recuperado de nuevo su nombre —Museo Nacional de Escultura— tras lograr una importante ampliación de fondos: los modelos escultóricos del pasado antiguo.

 

Continental Rail S.A.: to carry out the work of integral track renovation within tunnel number 3 of the FGC line from Lleida to La Pobla de Segur (this tunnel is 3.5 km long), are circulating along the line frequent work trains. Here we see the diesel locomotive 319-301 (Meinfesa 1851/1991, acquired second hand from Renfe in 2010) entering the station of Balaguer, coming from the loading facilities of Sant Llorenç de Montgai.

 

Continental Rail S.A.: para la realización de los trabajos de renovación integral de vía dentro del túnel número 3 de la línea de Lleida a La Pobla de Segur (este túnel tiene una longitud de 3,5 km), están circulando por la línea frecuentes trenes de trabajos. Aquí vemos la locomotora 319-301 (Meinfesa 1851/1991, adquirida de segunda mano a Renfe en 2010) entrando en la estación de Balaguer, procedente del cargadero de Sant Llorenç de Montgai.

La estatua del oso y del madroño es una escultura de la segunda mitad del siglo XX, ubicada en la ciudad española de Madrid. Representa las armas heráldicas de la villa y se encuentra instalada en la cara oriental de la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo, en pleno centro histórico de la capital.

La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé (1906-1983) y se inauguró en 1967. Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad y de la nación.

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del concejo. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado oriental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original.

es.wikipedia.org/wiki/Estatua_del_Oso_y_el_Madro%C3%B1o

 

Son compras de locomotoras y coches negociadas con China

 

La gestión de la Secretaría de Transporte buscó acelerar los plazos de proyectos de reequipamiento que vienen largamente demorados. Se trata de material rodante cero kilómetro pero también de segunda mano, en este caso para la línea B de subtes.

 

Foto: Nicolás Eduardo Feredjian (cualquier copia o reproducción requiere del previo permiso y/o consulta al autor).

Si algún medio importante quiere la foto (sin marcas), puede pedírmela por correo a arte_subterraneo@live.com.ar

Si no contesto la petición de las fotos, quiere decir que no estoy interesado en la oferta (petición válida solo para aquellos que residan en Capital Federal y alrededores).

Texto: Por Ernesto de Paola para elargentino.com

  

De todo el conjunto de anuncios que en los dos últimos años se difundió en materia de adquisición de nuevo equipamiento para los ferrocarriles y los subtes, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, confirmó que ya está en marcha el pago de la incorporación de 45 vagones cero kilómetro para la línea A de subtes, que sería seguida por el próximo cierre de la operación de encargo de un lote adicional de otras 40 unidades que serán provistas por la empresa estatal china Citic.

 

Esos coches para la línea A configurarán la primera renovación de material rodante que circulará por esa línea, que hasta ahora conecta la Plaza de Mayo con las avenidas Carabobo y Rivadavia.

De esa forma, progresivamente comenzarán a radiarse los vagones belgas que fueran puestos en circulación a partir de 1913, en una primera etapa en el tramo comprendido entre Plaza de Mayo y Miserere. Si bien ese veterano material rodante fue en sucesivas ocasiones motivo de parciales remodelaciones, siempre no hizo más que trabajarse sobre un equipamiento próximo a cumplir cien años de servicios.

 

El contrato de 85 coches hasta ahora finiquitado con Citic podría ver continuado por el encargo de otros nuevos 195 vagones que podrán utilizarse por las líneas A, C, D y E.

 

Para el caso de la línea B, Schiavi precisó que se negocia con la Comunidad de Madrid la compra de material de segunda mano pero en excelente estado de conservación y uso, oportunamente fabricado por Toshiba.

 

En lo que concierne a la línea H el Gobierno de la Ciudad manifestó a las autoridades nacionales que tomará su cargo el reequipamiento de esa nueva red a medio construir.

 

A todo el material rodante que comprará el Estado nacional para los subtes, Schiavi hizo notar que llegará al país en el segundo semestre de 2011.

 

A esas compras se sumará el cierre de otro contrato pero en este caso para la línea ferroviaria San Martín. Aquí se trata de 160 coches remolcados y 24 locomotoras ordenados a la empresa de material ferroviario CSR, siempre de China.

 

En una etapa todavía preparatoria se prevé acordar para los ramales de cargas de la red del Belgrano otra orden de trabajo con la firma Cemec, que comprenderá la puesta en marcha de fórmulas asociativas con empresas argentinas, tendiente a lanzar la renovación integral de 1.670 kilómetros de vías de trocha angosta, equipos de señalización y la provisión de 50 locomotoras diesel y 1050 vagones de carga.

 

Si bien ese megacontrato está todavía en etapa de validación, Schiavi aseguró que todo ese equipamiento importaría una inversión por u$s2.650 millones para cuya viabilización, China otorgaría un financiamiento a tasa Libor, con la sumatoria de 1,5 punto adicional de interés.

El emprolijamiento de todas esas líneas de negociación apunta, por un lado, a potenciar el papel económico esperado del ferrocarril en beneficio de las regiones del NOA y el NEA.

 

En lo que atañe a la región del Área Metropolitana, donde viven 12 millones de personas, el transporte ferroviario aparece, a juicio del titular de Transporte, como una herramienta “subsidiadora del empleo”, con especial incidencia sobre los sectores sociales más desfavorecidos.

  

Uno de los comentarios destacados del portal:

 

Julio 08:29 hs.

21.04.2010

Señores, cambien por favor los coches de madera de la linea "A", el cuentito de los fans que quieren el tradicional trencito no va más, siempre abró la puerta yo mismo, no hay ninguna seguridad. Primera junta es un asco por la suciedad tanto por fuera como por dentro. Una verguenza, habrá que empezar con los juicios.

  

Arriba: Fuerte contraste entre el nuevo tramo Carabobo - 1ª Junta, inaugurado el 22 de Diciembre de 2008, y los legendarios coches Belgas de madera.

  

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Spanish

La estatua del oso y del madroño es una escultura de la segunda mitad del siglo XX, ubicada en la ciudad española de Madrid. Representa las armas heráldicas de la villa y se encuentra instalada en la cara oriental de la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo, en pleno centro histórico de la capital.

La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé (1906-1983) y se inauguró en 1967. Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad y de España.

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del concejo. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado oriental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original.

 

Wikipedia

Estación de Gaucín, línea Bobadilla - Algeciras: el camello número 2 se encarga de realizar un Regional Granada - Algeciras. Como nota curiosa, el pueblo de Gaucín, se encuentra a unos 15 km de aquí y a unos 300 metros más de altura. Os podeis imaginar como es la carretera que baja a la estación. A partir del día 26, se corta esta línea entre Ronda y Algeciras para llevar a cabo una renovación integral. Por cierto, al poco de hacer esta foto llovió todo lo del mundo y más.

The bear and the arbutus

 

Puerta del Sol (Madrid)

Coordenadas: 40°25′01″N 3°42′09″O

 

La estatua del oso y del madroño es una escultura de la segunda mitad del siglo XX, obra del escultor Antonio Navarro Santafé y ubicada en la ciudad española de Madrid. Representa las armas heráldicas de la villa y se encuentra instalada en la cara oriental de la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo, en pleno centro histórico de la capital.

 

Historia:

 

La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé (1906-1983) y se inauguró el 10 de enero de 1967. Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad y de España.

 

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

 

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del concejo. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

 

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado oriental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original.

 

Descripción:

 

La estatua del oso y del madroño está realizada en piedra y bronce. Pesa aproximadamente 20 toneladas y mide 4 m de altura. Descansa sobre un pedestal cúbico escalonado, hecho en granito.

 

Representa de forma realista las armas heráldicas de Madrid, con el madroño superando en altura al oso y éste apoyando sus manos sobre el tronco y dirigiendo sus fauces hacia uno de los frutos.

 

Postal editada por la Fototipia de Lucas Escolá hacia 1900 con la iglesia parroquial de Santa María Magdalena abierta de par en par hacia la plaza del mismo nombre. A la derecha, la antigua Universidad Literaria, antes de la renovación integral comenzada en 1907 con diseño de Ricardo Magdalena. Un sello matasellado, con la imagen de un infantil Alfonso XIII, eclipsa los faroles que iluminaban el ingreso en la espartana fachada de la Universidad.

 

Fuente visual: www.todocoleccion.net/

 

Proyecto GAZA ("Gran Archivo Zaragoza Antigua"),

es un compendio de imágenes de la antigua Zaragoza (España), acompañadas de textos creados por José María Ballestín Miguel

y la colaboración de Antonio Tausiet.

adioszaragoza.blogspot.com

www.facebook.com/stloureda - twitter.com/Woody_Twitt

 

La estatua del oso y del madroño es una escultura de la segunda mitad del siglo XX, ubicada en la ciudad española de Madrid. Representa las armas heráldicas de la villa y se encuentra instalada en la cara oriental de la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo, en pleno centro histórico de la capital.

 

La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé (1906-1983) y se inauguró en 1967. Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad y de la nación.

 

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

 

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del concejo. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

 

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado oriental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original.

Descripción

Estatua del Oso y el Madroño

 

La estatua del oso y del madroño está realizada en piedra y bronce. Pesa aproximadamete 20 toneladas y mide 4 m de altura. Descansa sobre un pedestal cúbico escalonado, hecho en granito.

 

Representa de forma realista las armas heráldicas de Madrid, con el madroño superando en altura al oso y éste apoyando sus manos sobre el tronco y dirigiendo sus fauces hacia uno de los frutos.

 

es.wikipedia.org/wiki/Estatua_del_Oso_y_el_Madro%C3%B1o

A través del nuevo convenio, el Museo del Prado llevará a cabo la renovación integral de su sistema de iluminación con el apoyo de la Fundación Iberdrola. En la foto, el cuadro 'El triunfo de san Hermenegildo' de Herrera el Mozo / The Prado Museum is to carry out a total overhaul of its lighting system with the backing of the Fundación Iberdrola. On the piture, Saint Jerome Writing by Ribera

Escribía Joseph Pla en su dietario de 1921 que si el Ritz era el hotel de quienes ya habían llegado a ser algo grande en la vida, el Palace era el de los que querían llegar a serlo. Mucho ha llovido desde la publicación de estas palabras y desde la inauguración por Alfonso XIII en 1912 de este clásico entre los clásicos de la capital madrileña.

Edificado en tan sólo 15 meses en el antiguo palacio de los Duques de Medinacelli, fue proyectado por Octavio Ferrer i Puig y nació para irrumpir en Europa como su hotel más grande e imponente. El privilegio de su ubicación, frente al Museo del Prado, el museo Thyssen y la fuente de Neptuno, ya es en sí mismo un alarde. A los primeros años de esplendor, en los que fue escenario de charlas entre Dalí, Miró, Lorca o Picasso, encuentros de alta sociedad y visitas de personalidades mundiales, le sobrevino la urgencia de tener que ser utilizado como hospital republicano durante la Guerra Civil. Traumático fue convertir los salones de baile en improvisados quirófanos, lo que no impidió al hotel recuperar el destello del pasado. Así, las vidrieras de la imponente cúpula del techo que preside la zona de recepción han conseguido llegar intactas hasta nuestros días. Y, en general, el lujo y estilo afrancesado y de belle époque reluce con intensidad renovada tras la renovación integral llevada a cabo en el año 1997.

Cocina cantonesa, un brunch los domingos o un cóctel en su bar inglés son tres sugerentes invitaciones. Las albobas, elegantes y equipadas al detalle, adolecen de más holgura en alguna de ellas y pueden llegar a empachar por su ambientación algo cursilona.

Arriba: Tuvieron que sacar los dos molinetes (en celeste imagen) que estaban en el extremo Oeste del nivel medio (sector boleterías) con motivo de ejecución del ascensor que conecta la plazoleta (imagen) con el sector de boleterías (una obra enmarcada en la renovación integral de la línea "A" en la cual, Metrovías no invirtió un peso, dejándole así toda la tarea al gobierno Nacional) y reconversión plazoleta Primera Junta (imagen).

  

Metrovías anunció una ganancia de 103,22 millones de pesos en su ejercicio 2009, que compara con una utilidad de 5,51 millones en los doce meses de 2008.

 

Para los primeros nueve meses, la empresa concesionaria del servicio de subterráneos porteño, del premetro y del ferrocarril Urquiza había informado una ganancia de 91,3 millones de pesos.

  

Foto: Propia (cualquier copia o reproducción requiere del previo permiso y/o consulta al autor).

Si querés la foto, primero consultame a arte_subterraneo@live.com.ar

Si no contesto la petición de las fotos, quiere decir que no estoy interesado en la oferta (petición válida solo para aquellos que residan en Capital Federal y alrededores).

Texto: Telam.

  

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El Presidente Municipal Enrique Alfaro entrega la renovación integral de la Unidad Deportiva 13 "Miguel Hidalgo" e inauguración de juzgados municipales no. 6

La estatua del oso y del madroño es una escultura de la segunda mitad del siglo XX, ubicada en la ciudad española de Madrid. Representa las armas heráldicas de la villa y se encuentra instalada en la cara oriental de la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo, en pleno centro histórico de la capital.

  

Historia

Véase también: Historia de la Puerta del Sol

La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé (1906-1983) y se inauguró en 1967. Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad y de España.

 

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

 

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del concejo. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

 

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado oriental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original.

 

Descripción

 

Estatua del Oso y el Madroño

La estatua del oso y del madroño está realizada en piedra y bronce. Pesa aproximadamente 20 toneladas y mide 4 m de altura. Descansa sobre un pedestal cúbico escalonado, hecho en granito.

 

Representa de forma realista las armas heráldicas de Madrid, con el madroño superando en altura al oso y éste apoyando sus manos sobre el tronco y dirigiendo sus fauces hacia uno de los frutos.

  

es.wikipedia.org/wiki/Estatua_del_Oso_y_el_Madro%C3%B1o

Durante un tiempo, alguno de los servicios regionales entre Santander y Valladolid, fueron realizados por trenes diesel de la serie 599, pese a estar toda la línea electrificada. o precisamente por ello. La catenaria de esta línea estaba sin compensar y se comenzaron a suceder incidentes que pusieron en la picota a Adif, que decidió realizar una renovación integral de la catenaria por fin. Renfe por su parte, dado que la catenaria sin compensar limita la velocidad máxima hasta unos exiguos 120 km/h, decidió emplear trenes diesel en algunos servicios, que no tenían esa limitación, y teoricamente podrían alcanzar la velocidad máxima de la infraestructura. Vemos aquí uno de esos servicios, atravesando el espectacular paisaje de las Hoces de Bárcena, cerca de Reinosa. La brecha que forma el río Besaya en el macizo rocoso es aprovechado por el ferrocarril para realizar la ascensión del escalón de la meseta.

ESTATUA DEL OSO Y EL MADROÑO

 

La estatua del Oso y del Madroño es una escultura de Antonio Navarro Santafé que se encuentra en la ciudad española de Madrid. Representa las armas heráldicas de la villa. Fue colocada el 10 de enero de 1967 en la cara oriental de la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo

La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé y se inauguró el 10 de enero de 1967.1​ Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad y de España. Tuvo un coste de 200 000 pesetas.1​

 

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

 

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del Concejo de Madrid. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

 

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado oriental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original.

 

La estatua del oso y del madroño está realizada en piedra y bronce. Pesa aproximadamete 20 toneladas y mide 4 m de altura. Descansa sobre un pedestal cúbico escalonado, hecho en granito.​

 

Representa de forma realista las armas heráldicas de Madrid, con el madroño superando en altura al oso y éste apoyando sus manos sobre el tronco y dirigiendo sus fauces hacia uno de los frutos. Según relata el escultor, se inspiró en un oso pardo macho de la Casa de Fieras del Retiro capturado en los Picos de Europa.

 

MADRID DE LOS AUSTRIAS

 

Por Madrid de los Austrias, también llamado barrio de los Austrias, se conoce una amplia zona de la capital española, sin entidad administrativa, correspondiente al primitivo trazado medieval de la ciudad y a la expansión urbanística iniciada por los monarcas de la Casa de Austria, a partir de los reinados de Carlos I y, especialmente, de Felipe II, que, en el año 1561, estableció la Corte en Madrid. A efectos turísticos, el nombre se emplea para promocionar los conjuntos monumentales de una gran parte de los barrios administrativos de Sol y Palacio, que representa aproximadamente una cuarta parte de la citada zona. Además de su acepción geográfica, el término Madrid de los Austrias también tiene una acepción histórica. Según esta perspectiva, la expresión se emplea para designar la evolución, preferentemente urbanística, de la ciudad entre los reinados de Carlos I (r. 1516–1556), el primero de los Austrias, y Carlos II (r. 1665–1700), con el que se extinguió la rama española de esta dinastía.

Los límites del Madrid de los Austrias difieren significativamente según el punto de vista adoptado, ya sea histórico o turístico.

 

Límites históricos

  

Durante el reinado de Carlos I, Madrid estaba integrado por dos núcleos principales: el recinto comprendido dentro de la muralla cristiana, de origen medieval, y los arrabales. El casco urbano se extendía, de oeste a este, desde el Palacio Real hasta la Puerta del Sol; y, de norte a sur, desde la plaza de Santo Domingo hasta la plaza de la Cebada.

 

A partir de 1561, con la capitalidad, la ciudad creció de forma vertiginosa, expandiéndose principalmente hacia el este. El plano de Madrid realizado por Pedro Teixeira en el año 1656, casi un siglo después del establecimiento de la Corte, da una idea precisa de las dimensiones del casco urbano, en tiempos de Felipe IV (r. 1621–1665).​

 

La villa estaba rodeada por una cerca, mandada construir por el citado monarca en el año 1625, levantada, hacia el norte, sobre las actuales calles de Génova, Sagasta, Carranza y Alberto Aguilera (conocidas popularmente como los bulevares); hacia el sur, sobre las rondas de Toledo, Valencia y Embajadores; hacia el este, sobre los paseos del Prado y Recoletos; y hacia el oeste, sobre los terraplenes del valle del río Manzanares.

 

Extramuros,​ se situaban los jardines, parajes agrestes y recintos palaciegos del Buen Retiro, en la parte oriental de la ciudad; de la Casa de Campo, en la occidental; y del El Pardo, en la noroccidental.

 

La cerca de Felipe IV sustituyó a una anterior, promovida por Felipe II (r. 1556–1598) y que enseguida quedó obsoleta. Fue erigida para detener el crecimiento desordenado que estaba experimentando la ciudad y actuó como una auténtica barrera urbanística, que limitó la expansión de la urbe hasta el siglo XIX. Fue derribada en 1868.

 

A grandes rasgos, el espacio comprendido dentro de la cerca de Felipe IV se corresponde en la actualidad con el distrito Centro. Su superficie es de 523,73 hectáreas y comprende los barrios administrativos de Cortes, Embajadores, Justicia, Palacio, Sol y Universidad.

 

Límites turísticos

 

A diferencia de los límites históricos, perfectamente establecidos a través de la cerca de Felipe IV, la zona promocionada turísticamente como Madrid de los Austrias carece de una delimitación precisa. Se circunscribe a un ámbito sensiblemente menor, que comprende parcialmente los barrios administrativos de Sol y Palacio, pertenecientes al distrito Centro de la capital.

 

Se estaría hablando de las áreas de influencia de las calles Mayor, Arenal, Segovia, carrera de San Francisco, Bailén y Toledo y de las plazas de la Cebada, de la Paja, Mayor, Puerta del Sol y de Oriente, donde se hallan barrios y áreas sin entidad administrativa, como La Latina, Ópera o Las Vistillas.

 

Aquí se encuentran conjuntos monumentales construidos tanto en los siglos XVI y XVII, cuando reinó en España la dinastía Habsburgo, como en épocas anteriores y posteriores. Por lo general, todos ellos quedan incluidos en los itinerarios turísticos que utilizan la expresión Madrid de los Austrias. Es el caso de las iglesias medievales de san Nicolás de los Servitas y san Pedro el Viejo, de los siglos XII y XIV, respectivamente, y del Palacio Real, erigido en el siglo XVIII.

 

En orden inverso, existen monumentos promovidos por los Austrias no integrados en las citadas rutas, al situarse fuera de los barrios de Sol y Palacio. Algunos ejemplos son el Salón de Reinos y el Casón del Buen Retiro, que formaron parte del desaparecido Palacio del Buen Retiro, y los jardines homónimos.

 

También quedan excluidas de esta clasificación turística zonas de menor valor monumental, pero con un gran significado histórico en la época de los Austrias. Es el caso del barrio de las Letras, articulado alrededor de la calle de las Huertas, donde coincidieron algunos de los literatos más destacados del Siglo de Oro español, tales como Félix Lope de Vega, Miguel de Cervantes o Francisco de Quevedo; o de la Casa de Campo, concebida por Felipe II como una finca de recreo y reserva de caza. En la primera mitad del siglo XVI, antes de su designación como capital, Madrid era una villa de tamaño medio entre las urbes castellanas, con cierta relevancia social e influencia política. Tenía entre 10 000 y 20 000 habitantes y formaba parte del grupo de dieciocho ciudades que disfrutaban del privilegio de tener voz y voto en las Cortes de Castilla.​

 

Había acogido en numerosas ocasiones las Cortes del Reino y, desde la época de los Trastámara, era frecuentada por la monarquía, atraída por su riqueza cinegética. Además, uno de sus templos religiosos, San Jerónimo el Real, fue elegido por la monarquía como escenario oficial del acto de jura de los príncipes de Asturias como herederos de la Corona.​ El primero en hacerlo fue Felipe II (18 de abril de 1528), que 33 años después fijaría la Corte en Madrid, y la última Isabel II (20 de junio de 1883).

Carlos I (r. 1516–1556), el primer monarca de la Casa de Austria, mostró un interés especial por la villa, tal vez con la intención de establecer de forma definitiva la Corte en Madrid. Así sostiene el cronista Luis Cabrera de Córdoba (1559–1623), en un escrito referido a Felipe II

El emperador impulsó diferentes obras arquitectónicas y urbanísticas en Madrid. A él se debe la conversión del primitivo castillo de El Pardo en palacio, situado en las afueras del casco urbano. Las obras, dirigidas por el arquitecto Luis de Vega, se iniciaron en 1547 y concluyeron en 1558, durante el reinado de Felipe II. De este proyecto sólo se conservan algunos elementos que, como el Patio de los Austrias, quedaron integrados en la estructura definitiva del Palacio Real de El Pardo, fruto de la reconstrucción llevada a cabo en el siglo XVIII, tras el incendio de 1604.

 

Otro de los edificios que el monarca ordenó reformar fue el Real Alcázar de Madrid, un castillo de origen medieval, que fue pasto de las llamas en 1734 y en cuyo solar se levanta en la actualidad el Palacio Real. Duplicó su superficie con diferentes añadidos, entre los que destacan el Patio y las Salas de la Reina y la llamada Torre de Carlos I, a partir de un diseño de Luis de Vega y Alonso de Covarrubias.

 

Entre los proyectos urbanísticos promovidos por Carlos I, figura la demolición de la Puerta de Guadalaxara, el acceso principal de la antigua muralla cristiana de Madrid, y su sustitución por una más monumental, con tres arcos. Fue levantada hacia 1535 a la altura del número 49 de la actual calle Mayor y el 2 de septiembre de 1582 desapareció en un incendio.​

 

Durante su reinado, se inauguraron algunos templos religiosos, entre ellos el santuario de Nuestra Señora de Atocha, que data de 1523. Fue derribado en 1888, ante su mal estado, y reconstruido como basílica en el siglo XX.

 

En 1541, se dispuso la ampliación de la Iglesia de San Ginés, situada en la calle del Arenal, mediante un anejo parroquial en la calle de la Montera, que recibió el nombre de San Luis Obispo. Abrió sus puertas en 1689, en tiempos de Carlos II, y fue incendiado en 1935. Sólo se conserva su fachada principal, que fue trasladada e integrada en la estructura de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, en la calle del Carmen.

 

El Convento de San Felipe el Real, de 1547, fue uno de los puntos de encuentro más importantes del Madrid de los Austrias. Su lonja recibió el sobrenombre de mentidero de la villa, por los rumores que allí se fraguaban.​ El edificio, destruido en 1838, poseía un relevante claustro renacentista, compuesto por 28 arcos en cada una de sus dos galerías.

 

Otro templo de la época es la Iglesia de San Sebastián (1554–1575), que tuvo que ser reconstruida tras ser alcanzada por una bomba durante la Guerra Civil.

 

La Capilla del Obispo es, sin duda, la construcción religiosa de mayor interés arquitectónico llevada a cabo en Madrid, en tiempos de Carlos I.​ Fue levantada entre 1520 y 1535, como un anejo de la iglesia medieval de San Andrés. Responde a una iniciativa de la familia de los Vargas, una de las más poderosas del Madrid medieval y renacentista. Debe su nombre a Gutierre de Vargas y Carvajal, obispo de Plasencia, su principal impulsor.

 

En el terreno social, el religioso Antón Martín creó en 1552 el Hospital de Nuestra Señora del Amor de Dios, que estuvo en la calle de Atocha, cerca de la plaza que lleva el nombre de su fundador.

 

En 1529, Carlos I ordenó que el Real Hospital de la Corte, de carácter itinerante ya que acompañaba a la Corte en sus desplazamientos, quedara establecido de forma fija en Madrid. Su edificio, conocido como Hospital del Buen Suceso, estaba integrado por un recinto hospitalario y una iglesia, que fueron concluidos en 1607. A mediados del siglo XIX, se procedió a su derribo dentro de las obras de ampliación de la Puerta del Sol, donde se encontraba.

 

En cuanto a las residencias palaciegas, cabe mencionar la de Alonso Gutiérrez de Madrid, tesorero del emperador, cuya estructura fue aprovechada, durante el reinado de Felipe II, para la fundación del Monasterio de las Descalzas Reales. Recientes intervenciones en este edificio han puesto al descubierto elementos originales del patio principal del citado palacio.​

 

El Palacio de los condes de Paredes de Nava o Casa de San Isidro, donde tiene sus instalaciones el Museo de los Orígenes, se encuentra en la plaza de San Andrés. Fue construido en el solar de un antiguo edificio donde, según la tradición, vivió Iván de Vargas, quien, en el siglo XI, dio alojamiento y trabajo a san Isidro. Data de la primera mitad del siglo XVI.

 

Por su parte, la Casa de Cisneros data del año 1537 y está construida en estilo plateresco. Situada entre la calle del Sacramento y la plaza de la Villa, su primer propietario fue Benito Jiménez de Cisneros, sobrino del cardenal Cisneros (1436–1517), de quien toma su nombre.

 

Reinado de Felipe II

 

En 1561, Felipe II (r. 1556–1598) estableció la Corte en Madrid. Tal designación provocó un aumento de la población vertiginoso: de los 10 000 - 20 000 habitantes que podía haber en la villa antes de la capitalidad se pasó a 35 000 - 45 000 en el año 1575 y a más de 100 000 a finales del siglo XVI.

 

Para hacer frente a este crecimiento demográfico, el Concejo de Madrid, respaldado por la Corona, elaboró un proyecto de ordenación urbanística, consistente en la alineación y ensanchamiento de calles, el derribo de la antigua muralla medieval, la adecuación de la plaza del Arrabal (antecedente de la actual Plaza Mayor) y la construcción de edificios públicos como hospitales, hospicios, orfanatos, instalaciones de abastos y templos religiosos.

 

Felipe II puso al frente de este plan al arquitecto Juan Bautista de Toledo. Sin embargo, la falta de medios y lentitud burocrática del consistorio y el desinterés mostrado por la Corona en la aportación de recursos ralentizaron su desarrollo. La consecuencia fue un crecimiento urbano rápido y desordenado, que se realizó preferentemente hacia el este del centro histórico, dada la accidentada orografía de la parte occidental, orientada a los barrancos y terraplenes del valle del río Manzanares.

 

Los nuevos edificios se construyeron siguiendo la dirección de los caminos que partían de la villa y, a su alrededor, surgió un entramado de calles estrechas, aunque dispuestas hipodámicamente. El que conducía hasta Alcalá de Henares (hoy calle de Alcalá) vertebró el crecimiento urbano hacia el este, al igual que el camino que llevaba a San Jerónimo el Real, sobre el que se originó la carrera de San Jerónimo. Por el sudeste, la expansión tomó como eje principal el camino del santuario de Nuestra Señora de Atocha (actual calle de Atocha).

 

Hacia el sur, las nuevas casas se alinearon alrededor del camino de Toledo (calle de Toledo) y, por el norte, la referencia urbanística estuvo marcada por los caminos de Hortaleza y de Fuencarral (con sus respectivas calles homónimas), si bien hay que tener en cuenta que, en estos dos lados de la ciudad, el crecimiento fue más moderado.

 

Antes de la capitalidad, en 1535, la superficie de Madrid era de 72 hectáreas, cifra que aumentó hasta 134 en 1565, sólo cuatro años después de establecerse la Corte en la villa. A finales del reinado de Felipe II, el casco urbano ocupaba 282 hectáreas y tenía unos 7590 inmuebles, tres veces más que en 1563 (2250), al poco tiempo de la designación de Madrid como capital.

 

La intensa actividad inmobiliaria de este periodo no fue suficiente para satisfacer la demanda de viviendas, por parte de cortesanos y sirvientes de la Corona. Tal situación llevó al monarca a promulgar el edicto conocido como Regalía de Aposento, mediante el cual los propietarios de inmuebles de más de una planta estaban obligados a ceder una de ellas a una familia cortesana.

 

Este decreto favoreció el desarrollo de las llamadas casas a la malicia, un tipo de vivienda con el que sus propietarios intentaban evitar el cumplimiento de la norma, mediante diferentes soluciones (una única planta, compartimentación excesiva de los interiores, ocultación a la vía pública del piso superior...).

 

En 1590, la Corona y el Concejo crearon la Junta de Policía y Ornato, organismo presidido por el arquitecto Francisco de Mora, con el que se intentó poner fin a los desarreglos urbanísticos provocados por la rápida expansión de la ciudad. La correcta alineación de las calles, mediante la supresión de los recovecos existentes entre los inmuebles, fue uno de sus objetivos.

 

Felipe II promovió la realización de diferentes infraestructuras urbanas, caso del Puente de Segovia, la calle Real Nueva (actual calle de Segovia) y la Plaza Mayor. Los proyectos inicialmente previstos para estas tres obras no pudieron llevarse a cabo plenamente, adoptándose soluciones menos ambiciosas, ante las limitaciones presupuestarias.

 

Las dos primeras se enmarcaban dentro del mismo plan, consistente en la creación de una gran avenida, de aire monumental, que, salvando el río Manzanares por el oeste, conectase el antiguo camino de Segovia con el Real Alcázar. Finalmente, sólo pudo ejecutarse el puente (1582–1584), atribuido a Juan de Herrera, mientras que la avenida quedó reducida a unas nivelaciones del terreno sobre el barranco del arroyo de San Pedro y al derribo de varios edificios, que dieron origen a la calle de Segovia, terminada en 1577.

 

Con respecto a la Plaza Mayor, levantada sobre la antigua plaza del Arrabal, el centro comercial de la villa en aquel entonces, el monarca encargó su diseño a Juan de Herrera en el año 1580. Durante su reinado, se demolieron los edificios primitivos y dieron comienzo las obras de la Casa de la Panadería (1590), proyectada por Diego Sillero. Fue su sucesor, Felipe III, quien dio el impulso definitivo al recinto.

 

Felipe II continuó con las reformas y ampliaciones del Real Alcázar, iniciadas por su padre, con la edificación de la Torre Dorada, obra de Juan Bautista de Toledo, y la decoración de las distintas dependencias. También ordenó la construcción, en las inmediaciones del palacio, de la Casa del Tesoro, las Caballerizas Reales y la Armería Real. Todos estos conjuntos han desaparecido.

 

Pero tal vez su proyecto más personal fuese la Casa de Campo, paraje que convirtió en un recinto palaciego y ajardinado para su recreo. Se debe a un diseño de Juan Bautista de Toledo, que siguió el modelo de naturaleza urbanizada, acorde con el gusto renacentista de la época, a modo de conexión con el Monte de El Pardo.​ De este proyecto sólo se conservan partes del trazado de los jardines y algunos restos del palacete.

 

Asimismo, fueron levantados distintos edificios religiosos y civiles. El Monasterio de las Descalzas Reales fue fundado en 1559 por Juana de Austria, hermana del monarca, y en 1561 comenzaron las obras del Convento de la Victoria, que, como aquel, también estuvo muy vinculado con la Corona.

 

En 1583 abrió su puertas el corral de comedias del Teatro del Príncipe (en cuyo solar se levanta ahora el Teatro Español), institución clave en el Siglo de Oro español.15​ En 1590, fue inaugurado el Colegio de María de Córdoba y Aragón (actual Palacio del Senado), que toma su nombre de una dama de la reina Ana de Austria, principal impulsora del proyecto.

 

Entre los palacios nobiliarios, hay que destacar la Casa de las Siete Chimeneas (1574–1577), actual sede del Ministerio de Cultura, situada en la plaza del Rey. Su primer propietario fue Pedro de Ledesma, secretario de Antonio Pérez.

 

En la calle de Atocha se encontraban las casas de Antonio Pérez y en la plaza de la Paja se halla el Palacio de los Vargas, cuya fachada fue transformada en el siglo XX, adoptándose una solución historicista, a modo de continuación de la contigua Capilla del Obispo.

Reinado de Felipe III

En 1601, pocos años después de subir al trono Felipe III (r. 1598–1621), Madrid perdió la capitalidad a favor de Valladolid. Consiguió recuperarla cinco años después, tras el pago a la Corona de 250 000 ducados y el compromiso por parte del Concejo de abastecer de agua potable al Real Alcázar, entre otras infraestructuras.

 

Con tal fin, el consistorio realizó los denominados viajes de agua (conducciones desde manantiales cercanos a la villa), entre los cuales cabe destacar el de Amaniel (1614–1616). De ellos también se beneficiaron algunos conventos y palacios, además de los propios vecinos, a través de las fuentes públicas.​ En 1617 fue creada la llamada Junta de Fuentes, organismo encargado de su mantenimiento y conservación.

 

Bajo el reinado de Felipe III, se proyectaron numerosos edificios religiosos y civiles, algunos de los cuales fueron inaugurados en la época de Felipe IV. Es el caso de la Colegiata de San Isidro; de la nueva fachada del Real Alcázar (1610–1636), obra de Juan Gómez de Mora, que perduró hasta el incendio del palacio en 1734;​ y del Convento de los Padres Capuchinos, en El Pardo, fundado por el rey en 1612, cuyo edificio definitivo no pudo comenzarse hasta 1638.

 

Las nuevas edificaciones se construyeron con mayor calidad arquitectónica que en los periodos anteriores, al tiempo que se impuso un estilo propio, típicamente madrileño, de aire clasicista y de clara influencia herreriana,​ aunque también se observan rasgos prebarrocos.

 

Además, se establecieron arquetipos arquitectónicos, que, en relación con las casas palaciegas, quedaron definidos en un trazado de planta rectangular, dos o más alturas de órdenes, portadas manieristas, cubiertas abuhardilladas de pizarra y torres cuadrangulares, por lo general dos, con chapiteles rematados en punta, en la línea escurialense.

 

Este esquema, uno de los que mejor definen la arquitectura madrileña de los Austrias y de periodos posteriores, empezó a gestarse en tiempos de Felipe III, con ejemplos tan notables como las Casas de la Panadería y de la Carnicería, en la Plaza Mayor; el Palacio del marqués de Camarasa, ubicado en la calle Mayor y sede actual de diferentes dependencias municipales; el proyecto de reconstrucción del Palacio Real de El Pardo, incendiado el 13 de marzo de 1604; y la ya citada fachada del Real Alcázar. No obstante, fue con Felipe IV cuando alcanzó su máxima expresión.

 

Por su parte, el Palacio de los Consejos (también llamado del duque de Uceda) puede ser considerado un precedente en lo que respecta a la organización del espacio y fachadas, si bien carece de las torres de inspiración herreriana. Fue diseñado por Francisco de Mora, quien contó con la colaboración de Alonso de Trujillo, al frente las obras entre 1608 y 1613.

 

En cuanto a los templos religiosos, la mayoría de las construcciones utilizó como referencia el modelo jesuítico, de planta de cruz latina, que tiene su origen en la Iglesia del Gesú (Roma, Italia). La Colegiata de San Isidro, que, como se ha referido, fue diseñada en tiempos de Felipe III y terminada con Felipe IV, responde a esta pauta.

 

Mención especial merece el Real Monasterio de la Encarnación (1611–1616), fundado por Margarita de Austria, esposa del rey. Su fachada, obra de Juan Gómez de Mora (aunque posiblemente proyectada por su tío, Francisco de Mora), fue una de las más imitadas en la arquitectura castellana del siglo XVII y buena parte del XVIII.​

 

Un ejemplo es el Monasterio de la Inmaculada Concepción, en Loeches (Madrid), que, como aquel, presenta fachada rectangular con pórtico, pilastras a ambos lados y frontón en la parte superior.

 

La lista de edificios religiosos levantados durante el reinado de Felipe III es amplia. El Convento de San Ildefonso de las Trinitarias Descalzas (o, sencillamente, de las Trinitarias), del año 1609, se encuentra en el Barrio de las Letras y en él fue enterrado Miguel de Cervantes. Del Convento del Santísimo Sacramento, fundado en 1615 por Cristóbal Gómez de Sandoval y de la Cerda, valido del rey, sólo se conserva su iglesia (actual Catedral Arzobispal Castrense), levantada en tiempos de Carlos II.

 

El Monasterio del Corpus Christi o de las Carboneras y la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen fueron empezados en 1607 y 1611, respectivamente, y ambos se deben a Miguel de Soria. La Iglesia de San Antonio de los Alemanes, de 1606, es una de las más singulares del primer tercio del siglo XVII, por su planta oval.21​ Su interior está decorado al fresco por Lucas Jordán, Juan Carreño de Miranda y Francisco Rizi.

 

Las iglesias de San Ildefonso (1619) y de Santos Justo y Pastor (hacia 1620) se encuentran entre las últimas fundaciones religiosas llevadas a cabo antes de la muerte del monarca en 1621. La primera, destruida completamente durante la Guerra Civil Española, fue reconstruida en la década de 1950.

 

Pero, sin duda, el proyecto urbanístico más importante llevado a cabo por el monarca fue la Plaza Mayor. En 1619, Felipe III finalizó las obras, que había iniciado su antecesor, con un nuevo diseño, firmado y desarrollado por Juan Gómez de Mora. Este arquitecto fue también responsable de la Casa de la Panadería, que preside el conjunto, si bien su aspecto actual corresponde a la reconstrucción realizada por Tomás Román, tras el incendio acaecido en 1672.

 

Además de este recinto, se procedió a adecuar otras plazas, como la de la Cebada y la desaparecida de Valnadú, esta última resultado de la demolición en el año 1567 de la puerta homónima, en la época de Felipe II. Otro de sus logros urbanísticos fue la reorganización del territorio en las riberas del río Manzanares y en el Real Camino de Valladolid, mediante la eliminación de las compartimentaciones internas y la estructuración de los plantíos.​

 

En el terreno de la escultura, destaca la estatua ecuestre del propio rey, traída desde Italia como obsequio del Gran Duque de Florencia. Realizada en bronce, fue comenzada por Juan de Bolonia y terminada por su discípulo, Pietro Tacca, en 1616.

 

Estuvo emplazada en la Casa de Campo, recinto que fue objeto de una especial atención por parte del monarca con la construcción de nuevas salas en el palacete (del Mosaico y de las Burlas) y la instalación de diferentes fuentes y adornos en los jardines. En 1848, la escultura fue trasladada al centro de la Plaza Mayor, donde actualmente se exhibe, por orden de Isabel II.

 

Reinado de Felipe IV

Felipe IV (r. 1621–1665) accedió al trono a la edad de dieciséis años, tras la inesperada muerte de su padre. Tradicionalmente ha sido considerado como un mecenas de las letras y de las artes, principalmente de la pintura.​ Durante su reinado, Madrid se convirtió en uno de los principales focos culturales de Europa y en el escenario donde se fraguaron muchas de las grandes creaciones del Siglo de Oro español. Además, la ciudad albergó la mayor parte de la colección pictórica del monarca, una de las más importantes de la historia del coleccionismo español

 

En el ámbito de la arquitectura, se levantaron numerosos edificios civiles y religiosos, al tiempo que se construyó una nueva residencia regia en el entorno del Prado de los Jerónimos, en el lado oriental del casco urbano. El Palacio del Buen Retiro desplazó hacia el este buena parte de la actividad política, social y cultural de la villa, que hasta entonces gravitaba únicamente sobre el Real Alcázar, situado en el extremo occidental.

En líneas generales, la arquitectura palaciega del reinado de Felipe IV siguió el modelo post-escurialense, de rasgos barrocos contenidos, que comenzó a forjarse con Felipe III. Este estándar aparecía en estado puro en el desaparecido Palacio del Buen Retiro, cuyo origen fue el llamado Cuarto Real, un anexo del Monasterio de los Jerónimos, que, desde tiempos de los Reyes Católicos, era frecuentado por la realeza para su descanso y retiro.

 

Siguiendo una iniciativa del Conde-Duque de Olivares,29​ en 1632 Felipe IV ordenó al arquitecto Alonso Carbonel la ampliación del recinto y su conversión en residencia veraniega. El palacio fue concebido como un lugar de recreo, función que quedó remarcada mediante una configuración articulada alrededor de dos grandes patios, diseñados a modo de plazas urbanas.30​ La Plaza Principal estaba reservada a la Familia Real, mientras que la Plaza Grande, de mayores dimensiones, era utilizada para la celebración de fiestas, actos lúdico-culturales y eventos taurinos.

 

La primera fase, correspondiente al núcleo central (Plaza Principal), se concluyó en 1633, sólo un año después de realizarse el encargo. Por su parte, las obras de la Plaza Grande, el Picadero, el Salón de Baile, el Coliseo y los jardines se prolongaron, a lo largo de diferentes etapas, hasta 1640.

 

El recinto palaciego sufrió graves desperfectos durante la Guerra de la Independencia y, finalmente, fue demolido en la época de Isabel II, ante la imposibilidad de recuperación. Sólo se conservan el Salón de Reinos y el Salón de Baile (o Casón del Buen Retiro), si bien con importantes transformaciones en relación con el diseño original.

 

En lo que respecta a los jardines, el Parque de El Retiro es heredero del trazado llevado a cabo en la época de Felipe IV, aunque su fisonomía actual responde a múltiples remodelaciones ejecutadas en periodos posteriores, principalmente en los siglos XVIII y XIX. Entre los elementos primitivos que aún se mantienen, cabe citar algunos complejos hidráulicos, como el Estanque Grande y la Ría Chica.

 

Además del Buen Retiro, el monarca mostró una especial predilección por el Real Sitio de El Pardo, donde mandó construir el Palacio de la Zarzuela, actual residencia de la Familia Real, y ampliar la Torre de la Parada, a partir de un diseño de Juan Gómez de Mora. Este último edificio fue erigido como pabellón de caza por Felipe II y resultó completamente destruido en el siglo XVIII.

 

La arquitectura civil tiene en el Palacio de Santa Cruz y en la Casa de la Villa, ambos proyectados por Juan Gómez de Mora en el año 1629, dos notables exponentes.

 

El primero albergó la Sala de Alcaldes de Casa y Corte y la Cárcel de Corte y, en la actualidad, acoge al Ministerio de Asuntos Exteriores. Se estructura alrededor de dos patios cuadrangulares simétricos, unidos mediante un eje central que sirve de distribuidor y acceso al edificio. La horizontalidad de su fachada principal, que da a la Plaza de la Provincia, queda rota por los torreones laterales de inspiración herreriana y la portada con dos niveles de triple vano. Fue terminado en 1636 y ha sido objeto de numerosas reformas en siglos posteriores.

 

Por su parte, la Casa de la Villa fue diseñada como sede del gobierno municipal y Cárcel de Villa. Sus obras comenzaron en 1644, quince años después de realizarse el proyecto, y finalizaron en 1696. Junto a Gómez de Mora, colaboraron José de Villarreal, a quien se debe el patio central, Teodoro Ardemans y José del Olmo.

 

Entre las residencias nobiliarias, figuran el Palacio del duque de Abrantes, construido por Juan Maza entre 1653 y 1655 y transformado sustancialmente en el siglo XIX, y el Palacio de la Moncloa. Este último fue erigido en el año 1642, a iniciativa de Melchor Antonio Portocarrero y Lasso de la Vega, conde de Monclova y virrey del Perú, su primer propietario. La estructura actual corresponde a la reconstrucción y ampliación llevadas a cabo en el siglo XX, tras los daños sufridos durante la Guerra Civil.

La arquitectura religiosa del reinado de Felipe IV presenta dos fases, coincidentes con los procesos evolutivos que se dieron en el arte barroco español a lo largo del siglo XVII.

 

En la primera mitad, se mantuvo la austeridad geométrica y espacial, arrastrada del estilo herreriano, con escasos y calculados motivos ornamentales, salvo en los interiores, que, en clara contraposición, aparecían profusamente decorados. En la segunda mitad del siglo, el gusto por las formas favoreció un progresivo alejamiento del clasicismo y la incorporación de motivos naturalistas en las fachadas.

 

Dentro de la primera corriente, que puede ser denominada como barroco clasicista, se encuentran la Colegiata de San Isidro, la Ermita de San Antonio de los Portugueses y el Convento de San Plácido.

 

La Colegiata de San Isidro (1622–1664) fue fundada como iglesia del antiguo Colegio Imperial,​ situado dentro del mismo complejo. El templo se debe a un proyecto del hermano jesuita Pedro Sánchez de hacia 1620, iniciándose su construcción en 1622. A su muerte, en 1633, se hará cargo de la obra el hermano Francisco Bautista junto con Melchor de Bueras. Es de planta de cruz latina y destaca por su fachada monumental, realizada en piedra de granito y flanqueada por dos torres en los lados. Fue la catedral provisional de Madrid desde 1885 hasta 1993.

 

La Ermita de San Antonio de los Portugueses estuvo ubicada en una isla artificial, en medio de un estanque lobulado, dentro de los Jardines del Buen Retiro. Fue edificada entre 1635 y 1637 por Alonso Carbonel y derribada en 1761, para levantar, sobre su solar, la Real Fábrica de Porcelana de la China, igualmente desaparecida. Su torre cuadrangular, rematada con chapitel herreriano, y su suntuosa portada, configurada por cuatro grandes columnas de mármol blanco y capiteles de mármol negro, eran sus elementos más notables.

 

El edificio actual del Convento de San Plácido, obra de Lorenzo de San Nicolás, data de 1641. La decoración interior es la parte más sobresaliente y en él se conserva un Cristo yacente de Gregorio Fernández.

 

Conforme fue avanzando el siglo XVII, los exteriores sobrios fueron perdiendo vigencia y se impuso un estilo plenamente barroco, sin apenas concesiones al clasicismo. Esta evolución puede apreciarse en la ya citada Casa de la Villa, que, dado su prolongado proceso de construcción (el diseño se hizo en 1629 y el edificio se terminó en 1696), fue incorporando diferentes elementos ornamentales en su fachada clasicista, acordes con las nuevas tendencias.

 

La Capilla de San Isidro ejemplifica el apogeo del barroco. Fue construida como un anejo de la iglesia de origen medieval de San Andrés para albergar los restos mortales de san Isidro. La primera piedra se puso en 1642, a partir de un proyecto de Pedro de la Torre. En 1657, José de Villarreal realizó un segundo proyecto, cuyas obras fueron inauguradas por Felipe IV y su esposa Mariana de Austria en un acto institucional. Fue terminada en 1699.

 

Junto a la basílica neoclásica de San Francisco el Grande (siglo XVIII), se halla la Capilla del santo Cristo de los Dolores para la Venerable Orden Tercera de San Francisco (1662–1668), realizada por el arquitecto Francisco Bautista. En su interior sobresale la decoración barroca, con especial mención al baldaquino, hecho en maderas, jaspes y mármoles, donde se guarda la talla del Cristo de los Dolores.

 

El Convento de Nuestra Señora de la Concepción o de las Góngoras es otro ejemplo del barroco madrileño. Debe su nombre a Juan Jiménez de Góngora, ministro del Consejo de Castilla, quien procedió a su creación, por encargo directo del rey, como ofrenda por el nacimiento de su hijo Carlos (a la postre Carlos II). Fue inaugurado en 1665 y ampliado en 1669, según un proyecto de Manuel del Olmo.

 

Dentro del capítulo de arquitectura religiosa, también hay que destacar la reconstrucción de la iglesia medieval de San Ginés, llevada a cabo, a partir de 1645, por el arquitecto Juan Ruiz. Es de planta de cruz latina, de tres naves, con crucero y cúpula.

 

Escultura

Las numerosas fundaciones religiosas llevadas a cabo con Felipe IV generaron una importante actividad escultórica, destinada a la realización de tallas y retablos. Hacia 1646 se estableció en la Corte Manuel Pereira, a quien se debe el retablo de la Iglesia de San Andrés, desaparecido durante la Guerra Civil, y la estatua de San Bruno, considerada una de sus obras maestras, que se conserva en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

 

Fuera del ámbito religioso, la producción escultórica se desarrolló a través de dos vías: la ornamentación de calles y plazas, mediante la construcción de fuentes artísticas (es el caso de la Fuente de Orfeo, diseñada por Juan Gómez de Mora y terminada en 1629), y los encargos reales, entre los que sobresale la estatua ecuestre de Felipe IV (1634–1640).

 

Se trata de las primera escultura a caballo del mundo en la que éste se sostiene únicamente sobre sus patas traseras.34​ Es obra de Pietro Tacca, quien trabajó sobre unos bocetos hechos por Velázquez y, según la tradición, contó con el asesoramiento científico de Galileo Galilei. Conocida como el caballo de bronce, estuvo inialmente en el Palacio del Buen Retiro y, en tiempos de Isabel II, fue trasladada a la Plaza de Oriente, su actual ubicación.

En el terreno urbanístico, Felipe IV ordenó la construcción de una cerca alrededor del casco urbano, mediante la cual quedaron establecidos los nuevos límites de la villa, tras los procesos expansivos de los periodos anteriores. Desde la fundación de Madrid en el siglo IX, había sido costumbre cercar el caserío, bien con una finalidad defensiva (murallas musulmana y cristiana), bien para el control fiscal de los abastos e inmigración (cerca medieval de los arrabales y Cerca de Felipe II).

 

La Cerca de Felipe IV provocó varios efectos en el desarrollo urbano: por un lado, impidió la expansión horizontal de Madrid hasta bien entrado el siglo XIX, cuando fue demolida y pudieron acometerse los primeros ensanches; y, por otro, favoreció un cierto crecimiento vertical, dando lugar a las corralas, viviendas dispuestas en varias alturas y organizadas en corredera, alrededor de un gran patio común.

 

De la citada cerca, realizada en ladrillo y mampostería, aún se mantienen en pie algunos restos, como los situados en la Ronda de Segovia, en los alrededores de la Puerta de Toledo.

 

El Puente de Toledo es otro de los proyectos urbanísticos impulsados por el rey. Su función era enlazar directamente el casco urbano con el camino de Toledo, salvando el río Manzanares por la parte suroccidental de la ciudad. Fue construido por José de Villarreal entre 1649 y 1660, a partir de un proyecto de Juan Gómez de Mora.

 

El puente quedó destruido en una riada y en 1671, durante el reinado de Carlos II, se levantó uno nuevo, que también desapareció por los mismos motivos. La estructura definitiva que ha llegado a la actualidad corresponde al primer tercio del siglo XVIII y es obra de Pedro de Ribera.

Reinado de Carlos II

Con la llegada al trono de Carlos II (r. 1665–1700), se frenó el ritmo constructor del reinado anterior, sobre todo en lo que respecta a las edificaciones civiles. Entre éstas, tan sólo cabe mencionar la Puerta de Felipe IV (1680), que, pese a su nombre, fue erigida en honor de María Luisa de Orleáns, primera esposa de Carlos II. Trazada por Melchor Bueras, estuvo inicialmente emplazada en la Carrera de San Jerónimo, hasta su traslado, a mediados del siglo XIX, a la calle de Alfonso XII, donde sirve de acceso al Parque de El Retiro.

 

En cuanto a las fundaciones religiosas, se levantaron algunos templos de interés artístico, que abandonaron definitivamente el aspecto austero de la primera mitad del siglo XVII e incorporaron plenamente las tendencias barrocas.

 

Es el caso de la Iglesia de Nuestra Señora de Montserrat, que forma parte del convento homónimo.​ Fue trazada en el año 1668 por el arquitecto Sebastián Herrera Barnuevo, si bien su proyecto fue transformado por Gaspar de la Peña, Juan de Torija, Pedro de la Torre, Francisco Aspur y Pedro de Ribera, que intervinieron, en diferentes fases, hasta la conclusión del conjunto en 1720. El edificio destaca por su exterior profusamente ornamentado, en especial la torre que flanquea uno de sus lados, con abundantes motivos naturalistas en su parte superior y alrededor de los vanos.

 

El gusto por las formas también está presente en la Iglesia de las Calatravas (1670–1678), situada en la calle de Alcalá. Se debe a un diseño de fray Lorenzo de San Nicolás, terminado por Isidro Martínez y Gregorio Garrote. Presenta planta de cruz latina y, en su crucero, se alza una cúpula con tambor de ocho vanos, cuatro abiertos y cuatro cegados. La capilla mayor está adornada con un retablo de José Benito de Churriguera, realizado en tiempos de Felipe V.

 

Del Monasterio del santísimo Sacramento, fundado por Cristóbal Gómez de Sandoval en la época de Felipe IV, sólo se conserva su iglesia, actual Catedral Arzobispal Castrense. El templo se construyó con Carlos II, entre 1671 y 1744, a partir de un proyecto firmado por Francisco Bautista, Manuel del Olmo y Bartolomé Hurtado García.

 

Su fachada, labrada en sillares de granito, se estructura en tres niveles horizontales y está rematada por un frontón circular. La decoración exterior consiste en diferentes molduras que recorren los vanos, con motivos naturales, y en un relieve dedicado a san Benito y san Bernardo, instalado en el nivel intermedio.

 

Pese a las corrientes barrocas del momento, el Convento de las Comendadoras de Santiago se aproxima más al arquetipo arquitectónico de la primera mitad del reinado de Felipe IV, caracterizado por su sobriedad. El edificio, que empezó a construirse en 1667, destaca por su iglesia, de planta de cruz griega, fachada inspirada en el modelo del Real Monasterio de la Encarnación y torres con chapiteles herrerianos en los lados.

 

La estatua del oso y del madroño es una escultura de la segunda mitad del siglo XX, ubicada en la ciudad española de Madrid. Representa las armas heráldicas de la villa y se encuentra instalada en la cara oriental de la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo, en pleno centro histórico de la capital.

  

Historia

Véase también: Historia de la Puerta del Sol

La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé (1906-1983) y se inauguró en 1967. Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad y de España.

 

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

 

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del concejo. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

 

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado oriental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original.

 

Descripción

 

Estatua del Oso y el Madroño

La estatua del oso y del madroño está realizada en piedra y bronce. Pesa aproximadamente 20 toneladas y mide 4 m de altura. Descansa sobre un pedestal cúbico escalonado, hecho en granito.

 

Representa de forma realista las armas heráldicas de Madrid, con el madroño superando en altura al oso y éste apoyando sus manos sobre el tronco y dirigiendo sus fauces hacia uno de los frutos.

  

es.wikipedia.org/wiki/Estatua_del_Oso_y_el_Madro%C3%B1o

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La estatua del oso y del madroño es una escultura de la segunda mitad del siglo XX, ubicada en la ciudad española de Madrid. Representa las armas heráldicas de la villa y se encuentra instalada en la cara oriental de la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo, en pleno centro histórico de la capital.

  

Historia

Véase también: Historia de la Puerta del Sol

La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé (1906-1983) y se inauguró en 1967. Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad y de España.

 

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

 

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del concejo. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

 

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado oriental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original.

 

Descripción

 

Estatua del Oso y el Madroño

La estatua del oso y del madroño está realizada en piedra y bronce. Pesa aproximadamente 20 toneladas y mide 4 m de altura. Descansa sobre un pedestal cúbico escalonado, hecho en granito.

 

Representa de forma realista las armas heráldicas de Madrid, con el madroño superando en altura al oso y éste apoyando sus manos sobre el tronco y dirigiendo sus fauces hacia uno de los frutos.

  

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La estatua del oso y del madroño es una escultura de la segunda mitad del siglo XX, ubicada en la ciudad española de Madrid. Representa las armas heráldicas de la villa y se encuentra instalada en la cara oriental de la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo, en pleno centro histórico de la capital.

  

Historia

Véase también: Historia de la Puerta del Sol

La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé (1906-1983) y se inauguró en 1967. Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad y de España.

 

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

 

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del concejo. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

 

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado oriental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original.

 

Descripción

 

Estatua del Oso y el Madroño

La estatua del oso y del madroño está realizada en piedra y bronce. Pesa aproximadamente 20 toneladas y mide 4 m de altura. Descansa sobre un pedestal cúbico escalonado, hecho en granito.

 

Representa de forma realista las armas heráldicas de Madrid, con el madroño superando en altura al oso y éste apoyando sus manos sobre el tronco y dirigiendo sus fauces hacia uno de los frutos.

  

es.wikipedia.org/wiki/Estatua_del_Oso_y_el_Madro%C3%B1o

El primer recuerdo de Madrid que guardé en mi memoria. Mi referencia. Cuando me vine a vivir a Madrid, ya algo mayorcito, fue lo primero que vine a ver. Vine a decirle "Hola, cuanto tiempo".

 

Espero no decirle adiós jamás. Si acaso, un hasta luego.

  

Wikipedia dice:

 

"La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé (1906-1983) y se inauguró en 1967. Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad.

 

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

 

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del concejo. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

 

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado occidental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original."

La estatua del oso y del madroño es una escultura de la segunda mitad del siglo XX, ubicada en la ciudad española de Madrid. Representa las armas heráldicas de la villa y se encuentra instalada en la cara oriental de la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo, en pleno centro histórico de la capital.

  

Historia

Véase también: Historia de la Puerta del Sol

La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé (1906-1983) y se inauguró en 1967. Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad y de España.

 

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

 

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del concejo. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

 

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado oriental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original.

 

Descripción

 

Estatua del Oso y el Madroño

La estatua del oso y del madroño está realizada en piedra y bronce. Pesa aproximadamente 20 toneladas y mide 4 m de altura. Descansa sobre un pedestal cúbico escalonado, hecho en granito.

 

Representa de forma realista las armas heráldicas de Madrid, con el madroño superando en altura al oso y éste apoyando sus manos sobre el tronco y dirigiendo sus fauces hacia uno de los frutos.

  

es.wikipedia.org/wiki/Estatua_del_Oso_y_el_Madro%C3%B1o

La estatua del oso y del madroño es una escultura de la segunda mitad del siglo XX, ubicada en la ciudad española de Madrid. Representa las armas heráldicas de la villa y se encuentra instalada en la cara oriental de la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo, en pleno centro histórico de la capital.

  

Historia

Véase también: Historia de la Puerta del Sol

La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé (1906-1983) y se inauguró en 1967. Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad y de España.

 

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

 

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del concejo. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

 

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado oriental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original.

 

Descripción

 

Estatua del Oso y el Madroño

La estatua del oso y del madroño está realizada en piedra y bronce. Pesa aproximadamente 20 toneladas y mide 4 m de altura. Descansa sobre un pedestal cúbico escalonado, hecho en granito.

 

Representa de forma realista las armas heráldicas de Madrid, con el madroño superando en altura al oso y éste apoyando sus manos sobre el tronco y dirigiendo sus fauces hacia uno de los frutos.

  

es.wikipedia.org/wiki/Estatua_del_Oso_y_el_Madro%C3%B1o

La estatua del oso y del madroño es una escultura de la segunda mitad del siglo XX, ubicada en la ciudad española de Madrid. Representa las armas heráldicas de la villa y se encuentra instalada en la cara oriental de la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo, en pleno centro histórico de la capital.

  

Historia

Véase también: Historia de la Puerta del Sol

La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé (1906-1983) y se inauguró en 1967. Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad y de España.

 

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

 

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del concejo. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

 

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado oriental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original.

 

Descripción

 

Estatua del Oso y el Madroño

La estatua del oso y del madroño está realizada en piedra y bronce. Pesa aproximadamente 20 toneladas y mide 4 m de altura. Descansa sobre un pedestal cúbico escalonado, hecho en granito.

 

Representa de forma realista las armas heráldicas de Madrid, con el madroño superando en altura al oso y éste apoyando sus manos sobre el tronco y dirigiendo sus fauces hacia uno de los frutos.

  

es.wikipedia.org/wiki/Estatua_del_Oso_y_el_Madro%C3%B1o

La estatua del oso y del madroño es una escultura de la segunda mitad del siglo XX, ubicada en la ciudad española de Madrid. Representa las armas heráldicas de la villa y se encuentra instalada en la cara oriental de la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo, en pleno centro histórico de la capital.

  

Historia

Véase también: Historia de la Puerta del Sol

La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé (1906-1983) y se inauguró en 1967. Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad y de España.

 

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

 

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del concejo. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

 

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado oriental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original.

 

Descripción

 

Estatua del Oso y el Madroño

La estatua del oso y del madroño está realizada en piedra y bronce. Pesa aproximadamente 20 toneladas y mide 4 m de altura. Descansa sobre un pedestal cúbico escalonado, hecho en granito.

 

Representa de forma realista las armas heráldicas de Madrid, con el madroño superando en altura al oso y éste apoyando sus manos sobre el tronco y dirigiendo sus fauces hacia uno de los frutos.

  

es.wikipedia.org/wiki/Estatua_del_Oso_y_el_Madro%C3%B1o

El oso y el madroño, símbolos de Madrid, en el "kilómetro cero" de la Puerta del Sol

 

La estatua del oso y del madroño está realizada en piedra y bronce. Pesa aproximadamete 20 toneladas y mide 4 m de altura. Descansa sobre un pedestal cúbico escalonado, hecho en granito.

 

Representa de forma realista las armas heráldicas de Madrid, con el madroño superando en altura al oso y éste apoyando sus manos sobre el tronco y dirigiendo sus fauces hacia uno de los frutos.

 

La estatua es obra del escultor Antonio Navarro Santafé (1906-1983) y se inauguró en 1967. Fue promovida por la sección de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que quiso representar monumentalmente los principales símbolos heráldicos de la ciudad y de la nación.

 

La primera aparición de un oso rampante y de un madroño frutado en el escudo de la villa se sitúa en el siglo XIII. Con anterioridad, las armas incorporaban únicamente a un oso en actitud pasante, sustituido a partir del citado siglo por las dos actuales figuras.

 

Con este cambio se quiso simbolizar la resolución adoptada por el municipio y el Cabildo de Curas y Beneficiarios, tras un largo litigio por el control de los pastos y árboles de las tierras madrileñas. Según este acuerdo, los primeros pasaron a ser propiedad del Cabildo y los segundos del concejo. De ahí que se modificasen las armas, con la inclusión de un madroño y de una nueva postura para el oso, irguiéndose sobre el árbol.

 

La escultura siempre ha estado en la Puerta del Sol, aunque con dos ubicaciones diferentes dentro de la plaza. Hasta 1986 estuvo situada en el lado oriental de la misma, en las inmediaciones del edificio que se levanta entre la calle de Alcalá y la Carrera de san Jerónimo. En ese año fue trasladada al inicio de la calle del Carmen, en el contexto de las obras de reforma y remodelación de la plaza impulsadas por el alcalde Enrique Tierno Galván. En septiembre de 2009, con la renovación integral de la plaza promovida por Alberto Ruiz-Gallardón, ha vuelto a su emplazamiento original

 

El jefe de Gobierno porteño anunció el plan de obras de renovación de la avenida Corrientes, entre Callao y Florida, uno de los lugares más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires.

El jefe de Gobierno porteño anunció el plan de obras de renovación de la avenida Corrientes, entre Callao y Florida, uno de los lugares más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires.

Esta es la calle que conduce al Estadio .

El Estadio Francisco Sánchez Rumoroso de Coquimbo fue inaugurado el 1 de julio de 1970 y desde esa fecha ha sufrido una serie de modificaciones con respecto a su diseño original.

Pero sin duda la más significativa se inició en diciembre de 2007 cuando cerró sus puertas para someterse a una renovación integral con vistas a la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA a realizarse en Chile 2008.

Su construcción significó una inversión de 11 mil millones de pesos.

Diseño realizado para renovación integral de imagen corporativa de barbería con 20 años de trayectoria.

Freelance.

Medellín, Colombia. 2018.

Diseño realizado para renovación integral de imagen corporativa de barbería con 20 años de trayectoria.

Freelance.

Medellín, Colombia. 2018.

En Berlín encontrarmos el Apartahotel Belforterstraße, un original edificio que surge de la renovación integral de un antiguo inmueble de la capital alemana. La arquitectura y el interiorismo son un trabajo del estudio alemán Gussmann + Valentien Atelier. Más información en www.dsignmagazine.tv

La candidata del CDL emplaza al resto de candidatos a formalizar su compromiso ante notario

 

-La líder del CDL aboga por una revisión del PGOU “para que se adapte a la realidad de Benidorm”

 

Gema Amor, candidata del CDL en Benidorm, ha propuesto al resto de candidatos que concurren a las elecciones del 22 de mayo que se comprometan a que el futuro alcalde de la ciudad tenga dedicación exclusiva y abandone cualquier otra actividad política o privada. Amor lo ha expuesto en un desayuno con los medios de comunicación locales, en el que ha estado acompañada de varios miembros de su candidatura. “La primera propuesta que hago a todos los partidos es que sus candidatos adquieran el compromiso firme y ante notario para que en caso de ser elegido alcalde lo harán a tiempo completo y sin otra actividad política o privada paralela” manifestó Amor. La propuesta se dirige a todos los candidatos que concurren en Benidorm y persigue “renunciar expresamente a cualquier otro cargo público, político o privado para dedicarse las 24 horas del día a Benidorm. Así se demostrará la entrega a nuestro municipio”. La candidata del CDL agregó que, por su parte, ella dejará constancia de su compromiso mañana mismo en un notario “e insto a que los demás actúen de la misma manera. La ciudad se merece un alcalde que le preste toda su atención”.

Por otra parte, Gema Amor anunció que su gobierno emprenderá la revisión del Plan General aprobado en 1990 “porque debe adaptarse a la realidad de Benidorm y que el urbanismo local sea humanizado y más cercano”. La cabeza de lista precisó en ese sentido que sectores como Poniente “deben desarrollarse con una trama urbana de ciudad, que no sea sólo algo residencial y que tenga equipamientos públicos y privados, generando barrios, comercios…”. “Nuestro modelo” continuó “es muy valorado y aplaudido y en esa línea debemos trabajar”. A juicio de Amor, ese es el motivo por el cual también es necesario mejorar la estética de la ciudad. Para ello el CDL propone la creación de una oficina de Estética Urbana con personal municipal ya existente y con la participación de los vecinos, las entidades de la Fundación de Turismo y, sobretodo, “con un consenso previo”.

Para la mejora de la escena urbana, Amor incidió en la prioridad que supone la regularización de los retranqueos “con el fin también de que los propietarios tengan la seguridad y confianza que no tienen ahora”. Será indispensable que tengan una imagen homogénea según las zonas en que se encuentren. “Habrá unas reglas estéticas y se marcarán plazos para ajustarse a las mismas. Pero todo lo haremos desde el consenso entre el Ayuntamiento, administraciones de fincas, profesionales, vecinos…”. Gema Amor también mostró su compromiso para que una de sus primeras acciones de gobierno sea la renovación integral de las avenidas del Mediterráneo y Europa. “Sabemos que hay muchas subvenciones que ni siquiera se han pedido porque ha habido dejadez y dejación” espetó.

Amor aprovechó también para deslizar algunas propuestas del programa electoral y citó los incentivos fiscales para los emprendedores y el rechazo a una subida de impuestos, así como la reducción del sueldo de los políticos y del número de cargos de confianza”.

El Presidente Municipal Enrique Alfaro encabeza el arranque de la segunda etapa de las obras de renovación integral de la Zona Industrial

El Presidente Municipal Enrique Alfaro entrega la renovación integral de la Unidad Deportiva 13 "Miguel Hidalgo" e inauguración de juzgados municipales no. 6

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