new icn messageflickr-free-ic3d pan white
View allAll Photos Tagged rauch

"El pueblo de Miranda, nomenclada así en honor al patriota venezolano pese a que en un primer momento fue designada con el nombre de estación Santa Rosa.

Se ubica a 35 kilómetros de Rauch y pertenece a la sección Las Flores-Tandil del FCS.

Tiene dos particularidades, la primera es que no fue estación original del ramal, la misma se construyó en 1908, por lo tanto carga con un estilo arquitectónico diferente a las demás, estilo llamado de transición que no fue muy común dentro de los edificios del Ferrocarril del Sud.

La segunda particularidad tiene que ver con que hoy funciona dentro de la misma el Centro Educativo para la producción Total Nº 5,cuyo principal objetivo es brindar educación a la juventud rural promoviendo el desarrollo de la comunidad insertando a los jóvenes dentro de la producción, impidiendo así que masivamente emigren a otros sitios en busca de oportunidades. Tan bueno han sido los resultados que Miranda a principio de los noventa estaba destinada a convertirse en otro paraje fantasmal pero gracias a la formación del centro educativo en 1991, pasó de tener 80 habitantes en el 2001 a 124 en el 2011."

"El pequeño pueblo de Miranda se destaca por varios hechos, el primero es que cuenta con una delegación construída por Salamone que se aparta del art decó tan distintivo en él, para ella utiliza el neo colonial un estilo que alcanza su punto máximo en el edificio para la Municipalidad de Chascomús.

La segunda consideración que diferencia a Miranda es su crecimiento vegetativo, para principios de los noventa estaba condenada a convertirse en un pueblo fantasma, otro más en la inmensidad de la pampa, pero para 2001 esa tendencia ya se había revertido alcanzando los 80 habitantes, pero ahí no paró, para 2011 se contabilizaban 124 personas alcanzando un crecimiento del 50% en diez años.

La causa de tal comportamiento tiene que ver con la instalación en 1991 de un Centro Educativo para la Producción Total, una institución creada por el Gobierno Provincial con el fin de promover el desarrollo y crecimiento de la comunidad brindándole educación a la juventud rural, pero una educación orientada al trabajo real que ellos pueden realizar en sus campos. Ese hecho detuvo casi por completo la migración rural de jóvenes y adultos impidiendo el desarraigo tan doloroso y la merma poblacional.

Además del CEPT Nº5, Miranda cuenta con escuela primaria, delegación, policía permanente, sala de primeros auxilios, club, cooperativa eléctrica y hasta se edita un periódico de circulación mensual"

 

Textos de las paginas "Caminando La Pampa" y "Arqueologia Ferroviaria"

 

caminandolapampa.blogspot.com.ar/2015/04/el-extrano-caso-...

 

arqueologiaferroviaria.blogspot.com.ar/2015/04/estacion-m...

Egaña es una estación ferroviaria ubicada en el pueblo homónimo, unos 15 km en línea recta al sur de la capital del partido: la ciudad de Rauch del Partido de Rauch, en la Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Es una pequeña estación de ferrocarril del ramal perteneciente al Ferrocarril General Roca, que se extiende desde la estación Las Flores, hasta la estación Tandil y que recorre 151 km.

 

La construcción del ramal Las Flores-Tandil fue otorgado por el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, doctor Máximo Paz a la empresa Ferrocarril del Sud, el 27 de julio de 1888.

 

El contrato fue suscripto en la ciudad de La Plata, el 29 de agosto de ese año, quedando la ejecución de las obras a cargo de la mencionada empresa.

 

Andrés Egaña, un acaudalado estanciero de la zona, fue quien cedió el terreno en donde se edificó la estación. La familia Egaña-Díaz Vélez fue la propietaria de los campos ubicados en el sur de la primitiva estancia "El Carmen" que perteneciera al general de la Independencia Argentina Eustoquio Díaz Vélez, limítrofes al partido de Tandil.

 

La estación llegó a tener un importante movimiento comercial hasta mediados del siglo XX. Lindante a ella comenzaba hacia el norte la estancia "El Carmen", propiedad del rico estanciero don Eustoquio Díaz Vélez, hijo del general nombrado.

 

El primer tren que pasó por la estación Egaña lo hizo el 1 de agosto de 1891.

 

La estación trajo una verdadera revolución a todo el pago ya que los tiempos se acortaron enormemente y la mayoría de los productos y servicios se comercializaban a través de este medio de transporte.

 

A partir de la segunda mitad del siglo XX los servicios ferroviarios estatizados comenzaron a ser más deficientes y el ferrocarril empezó un período de paulatina decadencia. Ello fue una de las causales de la disminución de la población y actividades del pueblo de Egaña.

 

A ello se le sumó, en 1958, la expropiación de la estancia "San Francisco", ubicada en las cercanías de la estación Egaña, de propiedad de María Eugenia Díaz Vélez, con el propósito de fundar una colonia agropecuaria. La expropiación incluyó al casco de la estancia: el castillo San Francisco, uno de los más bellos de la provincia. La aplicación de estas políticas públicas no sirvieron para impulsar y dinamizar las actividades en el pago sino que el mismo entró en un proceso de larga decadencia.

Se encuentra actualmente sin operaciones de pasajeros. Por sus vías transitó el servicio Constitución-Tandil de la empresa Ferrobaires entre 2012 y 2016.1

 

Sus vías están concesionadas a la empresa privada de cargas Ferrosur Roca.

 

El Castillo San Francisco

 

Historia

 

El castillo San Francisco fue construido por el estanciero y arquitecto Eugenio Díaz Vélez quien fue uno de los nietos que tuvo el general Eustoquio Díaz Vélez, prócer de la Independencia Argentina.

 

Esta mansión debe su nombre a que fue la casa principal de la "estancia San Francisco". El importante casco fue levantado en los terrenos donde, desde antes de 1890, ya se encontraban las primitivas construcciones de la estancia, que por ese entonces formaba parte de la enorme "estancia El Carmen", de propiedad del hacendado Eustoquio Díaz Vélez (hijo), padre de Eugenio.

 

Eugenio construyó el castillo utilizando un estilo arquitectónico europeo ecléctico. La obra fue proyectada por su propietario quien inició los trabajos en 1918. Los mismos se prolongaron hasta 1930. Para ello utilizó materiales de primera calidad provenientes tanto desde Buenos Aires como de Europa.

 

Al fallecimiento de Eugenio, el 20 de mayo de 1930, la propiedad había alcanzado su esplendor. La estancia San Francisco y su castillo eran un importante establecimiento de producción agropecuaria y dador de mano de obra y trabajo en el Partido de Rauch.

 

El imponente castillo fue heredado por la hija mayor de Eugenio, María Eugenia Díaz Vélez. María Eugenia, prácticamente no habitó la casa que permaneció cerrada durante largas temporadas. Ello inició el comienzo de un período de estancamiento de la estancia y de la edificación, a la que si bien se le sumaron nuevas construcciones, continuó siendo conservada adecuadamente por su propietaria. En 1958, a causa de la reforma agraria impulsada por el gobernador provincial Oscar Alende, que consistía en colonizar con pequeños propietarios rurales, la estancia San Francisco -con el castillo incluido- fue expropiada innecesariamente por el estado provincial. El fino mobiliario fue subastado.

 

El gobierno no tomó una determinación rápida de qué hacer con tan inmensa propiedad, por lo que el castillo empezó a sufrir el deterioro del paso del tiempo y la falta de mantenimiento.

En 1965, durante la gobernación de Anselmo Marini, la propiedad fue transferida al Consejo Provincial del Menor con intenciones de convertirlo en un hogar granja, aunque acabó siendo un reformatorio que alojó a jóvenes con problemas de conducta.

Hacia mediados de la década de 1970, a causa de un asesinato que comprometió a uno de los internos, todos los menores fueron reubicados y el castillo quedó abandonado hasta el día de hoy.

Actualmente y desde el año 2010 un grupo de vecinos de Rauch y la zona ha creado la "Comisión por la recuperación del Castillo San Francisco" que tiene como actividad principal el mantenimiento básico del edificio y recuperación de su parque, evitando que esta bella e importante edificación rural continúe deteriorándose.

  

Algunas Historias

 

"La historia del castillo es extraña y fascinante. Escuche mucho sobre el lugar pero no estoy seguro de cuanto es real y cuanto ya es parte del mito y mística del lugar. Se cuenta que en la primera mitad del siglo un potentado de apellido Díaz Vélez construyo esa mansión como una casa de descanso desde 1918 a 1930 cuando fue terminada. Para celebrar la culminación de la obra organizó una gran celebración invitando al público más selecto de Buenos Aires. Pero algo faltaba en la fiesta, y ese algo fue el mismo Díaz Vélez quien murió de camino al castillo y nunca llegó. Los invitados se fueron, los sirvientes se fueron, y el castillo quedó abandonado."

  

Egaña es una estación ferroviaria ubicada en el pueblo homónimo, unos 15 km en línea recta al sur de la capital del partido: la ciudad de Rauch del Partido de Rauch, en la Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Es una pequeña estación de ferrocarril del ramal perteneciente al Ferrocarril General Roca, que se extiende desde la estación Las Flores, hasta la estación Tandil y que recorre 151 km.

 

La construcción del ramal Las Flores-Tandil fue otorgado por el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, doctor Máximo Paz a la empresa Ferrocarril del Sud, el 27 de julio de 1888.

 

El contrato fue suscripto en la ciudad de La Plata, el 29 de agosto de ese año, quedando la ejecución de las obras a cargo de la mencionada empresa.

 

Andrés Egaña, un acaudalado estanciero de la zona, fue quien cedió el terreno en donde se edificó la estación. La familia Egaña-Díaz Vélez fue la propietaria de los campos ubicados en el sur de la primitiva estancia "El Carmen" que perteneciera al general de la Independencia Argentina Eustoquio Díaz Vélez, limítrofes al partido de Tandil.

 

La estación llegó a tener un importante movimiento comercial hasta mediados del siglo XX. Lindante a ella comenzaba hacia el norte la estancia "El Carmen", propiedad del rico estanciero don Eustoquio Díaz Vélez, hijo del general nombrado.

 

El primer tren que pasó por la estación Egaña lo hizo el 1 de agosto de 1891.

 

La estación trajo una verdadera revolución a todo el pago ya que los tiempos se acortaron enormemente y la mayoría de los productos y servicios se comercializaban a través de este medio de transporte.

 

A partir de la segunda mitad del siglo XX los servicios ferroviarios estatizados comenzaron a ser más deficientes y el ferrocarril empezó un período de paulatina decadencia. Ello fue una de las causales de la disminución de la población y actividades del pueblo de Egaña.

 

A ello se le sumó, en 1958, la expropiación de la estancia "San Francisco", ubicada en las cercanías de la estación Egaña, de propiedad de María Eugenia Díaz Vélez, con el propósito de fundar una colonia agropecuaria. La expropiación incluyó al casco de la estancia: el castillo San Francisco, uno de los más bellos de la provincia. La aplicación de estas políticas públicas no sirvieron para impulsar y dinamizar las actividades en el pago sino que el mismo entró en un proceso de larga decadencia.

Se encuentra actualmente sin operaciones de pasajeros. Por sus vías transitó el servicio Constitución-Tandil de la empresa Ferrobaires entre 2012 y 2016.1

 

Sus vías están concesionadas a la empresa privada de cargas Ferrosur Roca.

 

El Castillo San Francisco

 

Historia

 

El castillo San Francisco fue construido por el estanciero y arquitecto Eugenio Díaz Vélez quien fue uno de los nietos que tuvo el general Eustoquio Díaz Vélez, prócer de la Independencia Argentina.

 

Esta mansión debe su nombre a que fue la casa principal de la "estancia San Francisco". El importante casco fue levantado en los terrenos donde, desde antes de 1890, ya se encontraban las primitivas construcciones de la estancia, que por ese entonces formaba parte de la enorme "estancia El Carmen", de propiedad del hacendado Eustoquio Díaz Vélez (hijo), padre de Eugenio.

 

Eugenio construyó el castillo utilizando un estilo arquitectónico europeo ecléctico. La obra fue proyectada por su propietario quien inició los trabajos en 1918. Los mismos se prolongaron hasta 1930. Para ello utilizó materiales de primera calidad provenientes tanto desde Buenos Aires como de Europa.

 

Al fallecimiento de Eugenio, el 20 de mayo de 1930, la propiedad había alcanzado su esplendor. La estancia San Francisco y su castillo eran un importante establecimiento de producción agropecuaria y dador de mano de obra y trabajo en el Partido de Rauch.

 

El imponente castillo fue heredado por la hija mayor de Eugenio, María Eugenia Díaz Vélez. María Eugenia, prácticamente no habitó la casa que permaneció cerrada durante largas temporadas. Ello inició el comienzo de un período de estancamiento de la estancia y de la edificación, a la que si bien se le sumaron nuevas construcciones, continuó siendo conservada adecuadamente por su propietaria. En 1958, a causa de la reforma agraria impulsada por el gobernador provincial Oscar Alende, que consistía en colonizar con pequeños propietarios rurales, la estancia San Francisco -con el castillo incluido- fue expropiada innecesariamente por el estado provincial. El fino mobiliario fue subastado.

 

El gobierno no tomó una determinación rápida de qué hacer con tan inmensa propiedad, por lo que el castillo empezó a sufrir el deterioro del paso del tiempo y la falta de mantenimiento.

En 1965, durante la gobernación de Anselmo Marini, la propiedad fue transferida al Consejo Provincial del Menor con intenciones de convertirlo en un hogar granja, aunque acabó siendo un reformatorio que alojó a jóvenes con problemas de conducta.

Hacia mediados de la década de 1970, a causa de un asesinato que comprometió a uno de los internos, todos los menores fueron reubicados y el castillo quedó abandonado hasta el día de hoy.

Actualmente y desde el año 2010 un grupo de vecinos de Rauch y la zona ha creado la "Comisión por la recuperación del Castillo San Francisco" que tiene como actividad principal el mantenimiento básico del edificio y recuperación de su parque, evitando que esta bella e importante edificación rural continúe deteriorándose.

  

Algunas Historias

 

"La historia del castillo es extraña y fascinante. Escuche mucho sobre el lugar pero no estoy seguro de cuanto es real y cuanto ya es parte del mito y mística del lugar. Se cuenta que en la primera mitad del siglo un potentado de apellido Díaz Vélez construyo esa mansión como una casa de descanso desde 1918 a 1930 cuando fue terminada. Para celebrar la culminación de la obra organizó una gran celebración invitando al público más selecto de Buenos Aires. Pero algo faltaba en la fiesta, y ese algo fue el mismo Díaz Vélez quien murió de camino al castillo y nunca llegó. Los invitados se fueron, los sirvientes se fueron, y el castillo quedó abandonado."

Egaña es una estación ferroviaria ubicada en el pueblo homónimo, unos 15 km en línea recta al sur de la capital del partido: la ciudad de Rauch del Partido de Rauch, en la Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Es una pequeña estación de ferrocarril del ramal perteneciente al Ferrocarril General Roca, que se extiende desde la estación Las Flores, hasta la estación Tandil y que recorre 151 km.

 

La construcción del ramal Las Flores-Tandil fue otorgado por el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, doctor Máximo Paz a la empresa Ferrocarril del Sud, el 27 de julio de 1888.

 

El contrato fue suscripto en la ciudad de La Plata, el 29 de agosto de ese año, quedando la ejecución de las obras a cargo de la mencionada empresa.

 

Andrés Egaña, un acaudalado estanciero de la zona, fue quien cedió el terreno en donde se edificó la estación. La familia Egaña-Díaz Vélez fue la propietaria de los campos ubicados en el sur de la primitiva estancia "El Carmen" que perteneciera al general de la Independencia Argentina Eustoquio Díaz Vélez, limítrofes al partido de Tandil.

 

La estación llegó a tener un importante movimiento comercial hasta mediados del siglo XX. Lindante a ella comenzaba hacia el norte la estancia "El Carmen", propiedad del rico estanciero don Eustoquio Díaz Vélez, hijo del general nombrado.

 

El primer tren que pasó por la estación Egaña lo hizo el 1 de agosto de 1891.

 

La estación trajo una verdadera revolución a todo el pago ya que los tiempos se acortaron enormemente y la mayoría de los productos y servicios se comercializaban a través de este medio de transporte.

 

A partir de la segunda mitad del siglo XX los servicios ferroviarios estatizados comenzaron a ser más deficientes y el ferrocarril empezó un período de paulatina decadencia. Ello fue una de las causales de la disminución de la población y actividades del pueblo de Egaña.

 

A ello se le sumó, en 1958, la expropiación de la estancia "San Francisco", ubicada en las cercanías de la estación Egaña, de propiedad de María Eugenia Díaz Vélez, con el propósito de fundar una colonia agropecuaria. La expropiación incluyó al casco de la estancia: el castillo San Francisco, uno de los más bellos de la provincia. La aplicación de estas políticas públicas no sirvieron para impulsar y dinamizar las actividades en el pago sino que el mismo entró en un proceso de larga decadencia.

Se encuentra actualmente sin operaciones de pasajeros. Por sus vías transitó el servicio Constitución-Tandil de la empresa Ferrobaires entre 2012 y 2016.1

 

Sus vías están concesionadas a la empresa privada de cargas Ferrosur Roca.

 

El Castillo San Francisco

 

Historia

 

El castillo San Francisco fue construido por el estanciero y arquitecto Eugenio Díaz Vélez quien fue uno de los nietos que tuvo el general Eustoquio Díaz Vélez, prócer de la Independencia Argentina.

 

Esta mansión debe su nombre a que fue la casa principal de la "estancia San Francisco". El importante casco fue levantado en los terrenos donde, desde antes de 1890, ya se encontraban las primitivas construcciones de la estancia, que por ese entonces formaba parte de la enorme "estancia El Carmen", de propiedad del hacendado Eustoquio Díaz Vélez (hijo), padre de Eugenio.

 

Eugenio construyó el castillo utilizando un estilo arquitectónico europeo ecléctico. La obra fue proyectada por su propietario quien inició los trabajos en 1918. Los mismos se prolongaron hasta 1930. Para ello utilizó materiales de primera calidad provenientes tanto desde Buenos Aires como de Europa.

 

Al fallecimiento de Eugenio, el 20 de mayo de 1930, la propiedad había alcanzado su esplendor. La estancia San Francisco y su castillo eran un importante establecimiento de producción agropecuaria y dador de mano de obra y trabajo en el Partido de Rauch.

 

El imponente castillo fue heredado por la hija mayor de Eugenio, María Eugenia Díaz Vélez. María Eugenia, prácticamente no habitó la casa que permaneció cerrada durante largas temporadas. Ello inició el comienzo de un período de estancamiento de la estancia y de la edificación, a la que si bien se le sumaron nuevas construcciones, continuó siendo conservada adecuadamente por su propietaria. En 1958, a causa de la reforma agraria impulsada por el gobernador provincial Oscar Alende, que consistía en colonizar con pequeños propietarios rurales, la estancia San Francisco -con el castillo incluido- fue expropiada innecesariamente por el estado provincial. El fino mobiliario fue subastado.

 

El gobierno no tomó una determinación rápida de qué hacer con tan inmensa propiedad, por lo que el castillo empezó a sufrir el deterioro del paso del tiempo y la falta de mantenimiento.

En 1965, durante la gobernación de Anselmo Marini, la propiedad fue transferida al Consejo Provincial del Menor con intenciones de convertirlo en un hogar granja, aunque acabó siendo un reformatorio que alojó a jóvenes con problemas de conducta.

Hacia mediados de la década de 1970, a causa de un asesinato que comprometió a uno de los internos, todos los menores fueron reubicados y el castillo quedó abandonado hasta el día de hoy.

Actualmente y desde el año 2010 un grupo de vecinos de Rauch y la zona ha creado la "Comisión por la recuperación del Castillo San Francisco" que tiene como actividad principal el mantenimiento básico del edificio y recuperación de su parque, evitando que esta bella e importante edificación rural continúe deteriorándose.

  

Algunas Historias

 

"La historia del castillo es extraña y fascinante. Escuche mucho sobre el lugar pero no estoy seguro de cuanto es real y cuanto ya es parte del mito y mística del lugar. Se cuenta que en la primera mitad del siglo un potentado de apellido Díaz Vélez construyo esa mansión como una casa de descanso desde 1918 a 1930 cuando fue terminada. Para celebrar la culminación de la obra organizó una gran celebración invitando al público más selecto de Buenos Aires. Pero algo faltaba en la fiesta, y ese algo fue el mismo Díaz Vélez quien murió de camino al castillo y nunca llegó. Los invitados se fueron, los sirvientes se fueron, y el castillo quedó abandonado."

  

Martín Colman es una estación ferroviaria ubicada en el partido de Rauch a 50 km de la ciudad cabecera, en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Pertenece al Ferrocarril General Roca, desde la estación Las Flores, hasta la estación Tandil.

Se encuentra actualmente sin operaciones de pasajeros.

Sus vías están concesionadas a la empresa privada de cargas Ferrosur Roca.

Esta pequeña estación lleva el nombre del donante de las tierras para su construcción, Martín Colman, fue fundada en 1891 y desde ese momento se formo un caserio a su alrrededor. Hoy cuanta con tan solo 27 habitantes, la escuela Nº 8 Manuel Belgrano, el Club Progreso y la Sala de Primeros Auxilios, además de una hermosa capilla y la centenaria Casa Echandi almacen de ramos generales

Egaña es una estación ferroviaria ubicada en el pueblo homónimo, unos 15 km en línea recta al sur de la capital del partido: la ciudad de Rauch del Partido de Rauch, en la Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Es una pequeña estación de ferrocarril del ramal perteneciente al Ferrocarril General Roca, que se extiende desde la estación Las Flores, hasta la estación Tandil y que recorre 151 km.

 

La construcción del ramal Las Flores-Tandil fue otorgado por el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, doctor Máximo Paz a la empresa Ferrocarril del Sud, el 27 de julio de 1888.

 

El contrato fue suscripto en la ciudad de La Plata, el 29 de agosto de ese año, quedando la ejecución de las obras a cargo de la mencionada empresa.

 

Andrés Egaña, un acaudalado estanciero de la zona, fue quien cedió el terreno en donde se edificó la estación. La familia Egaña-Díaz Vélez fue la propietaria de los campos ubicados en el sur de la primitiva estancia "El Carmen" que perteneciera al general de la Independencia Argentina Eustoquio Díaz Vélez, limítrofes al partido de Tandil.

 

La estación llegó a tener un importante movimiento comercial hasta mediados del siglo XX. Lindante a ella comenzaba hacia el norte la estancia "El Carmen", propiedad del rico estanciero don Eustoquio Díaz Vélez, hijo del general nombrado.

 

El primer tren que pasó por la estación Egaña lo hizo el 1 de agosto de 1891.

 

La estación trajo una verdadera revolución a todo el pago ya que los tiempos se acortaron enormemente y la mayoría de los productos y servicios se comercializaban a través de este medio de transporte.

 

A partir de la segunda mitad del siglo XX los servicios ferroviarios estatizados comenzaron a ser más deficientes y el ferrocarril empezó un período de paulatina decadencia. Ello fue una de las causales de la disminución de la población y actividades del pueblo de Egaña.

 

A ello se le sumó, en 1958, la expropiación de la estancia "San Francisco", ubicada en las cercanías de la estación Egaña, de propiedad de María Eugenia Díaz Vélez, con el propósito de fundar una colonia agropecuaria. La expropiación incluyó al casco de la estancia: el castillo San Francisco, uno de los más bellos de la provincia. La aplicación de estas políticas públicas no sirvieron para impulsar y dinamizar las actividades en el pago sino que el mismo entró en un proceso de larga decadencia.

Se encuentra actualmente sin operaciones de pasajeros. Por sus vías transitó el servicio Constitución-Tandil de la empresa Ferrobaires entre 2012 y 2016.1

 

Sus vías están concesionadas a la empresa privada de cargas Ferrosur Roca.

 

El Castillo San Francisco

 

Historia

 

El castillo San Francisco fue construido por el estanciero y arquitecto Eugenio Díaz Vélez quien fue uno de los nietos que tuvo el general Eustoquio Díaz Vélez, prócer de la Independencia Argentina.

 

Esta mansión debe su nombre a que fue la casa principal de la "estancia San Francisco". El importante casco fue levantado en los terrenos donde, desde antes de 1890, ya se encontraban las primitivas construcciones de la estancia, que por ese entonces formaba parte de la enorme "estancia El Carmen", de propiedad del hacendado Eustoquio Díaz Vélez (hijo), padre de Eugenio.

 

Eugenio construyó el castillo utilizando un estilo arquitectónico europeo ecléctico. La obra fue proyectada por su propietario quien inició los trabajos en 1918. Los mismos se prolongaron hasta 1930. Para ello utilizó materiales de primera calidad provenientes tanto desde Buenos Aires como de Europa.

 

Al fallecimiento de Eugenio, el 20 de mayo de 1930, la propiedad había alcanzado su esplendor. La estancia San Francisco y su castillo eran un importante establecimiento de producción agropecuaria y dador de mano de obra y trabajo en el Partido de Rauch.

 

El imponente castillo fue heredado por la hija mayor de Eugenio, María Eugenia Díaz Vélez. María Eugenia, prácticamente no habitó la casa que permaneció cerrada durante largas temporadas. Ello inició el comienzo de un período de estancamiento de la estancia y de la edificación, a la que si bien se le sumaron nuevas construcciones, continuó siendo conservada adecuadamente por su propietaria. En 1958, a causa de la reforma agraria impulsada por el gobernador provincial Oscar Alende, que consistía en colonizar con pequeños propietarios rurales, la estancia San Francisco -con el castillo incluido- fue expropiada innecesariamente por el estado provincial. El fino mobiliario fue subastado.

 

El gobierno no tomó una determinación rápida de qué hacer con tan inmensa propiedad, por lo que el castillo empezó a sufrir el deterioro del paso del tiempo y la falta de mantenimiento.

En 1965, durante la gobernación de Anselmo Marini, la propiedad fue transferida al Consejo Provincial del Menor con intenciones de convertirlo en un hogar granja, aunque acabó siendo un reformatorio que alojó a jóvenes con problemas de conducta.

Hacia mediados de la década de 1970, a causa de un asesinato que comprometió a uno de los internos, todos los menores fueron reubicados y el castillo quedó abandonado hasta el día de hoy.

Actualmente y desde el año 2010 un grupo de vecinos de Rauch y la zona ha creado la "Comisión por la recuperación del Castillo San Francisco" que tiene como actividad principal el mantenimiento básico del edificio y recuperación de su parque, evitando que esta bella e importante edificación rural continúe deteriorándose.

  

Algunas Historias

 

"La historia del castillo es extraña y fascinante. Escuche mucho sobre el lugar pero no estoy seguro de cuanto es real y cuanto ya es parte del mito y mística del lugar. Se cuenta que en la primera mitad del siglo un potentado de apellido Díaz Vélez construyo esa mansión como una casa de descanso desde 1918 a 1930 cuando fue terminada. Para celebrar la culminación de la obra organizó una gran celebración invitando al público más selecto de Buenos Aires. Pero algo faltaba en la fiesta, y ese algo fue el mismo Díaz Vélez quien murió de camino al castillo y nunca llegó. Los invitados se fueron, los sirvientes se fueron, y el castillo quedó abandonado."

"El pueblo de Miranda, nomenclada así en honor al patriota venezolano pese a que en un primer momento fue designada con el nombre de estación Santa Rosa.

Se ubica a 35 kilómetros de Rauch y pertenece a la sección Las Flores-Tandil del FCS.

Tiene dos particularidades, la primera es que no fue estación original del ramal, la misma se construyó en 1908, por lo tanto carga con un estilo arquitectónico diferente a las demás, estilo llamado de transición que no fue muy común dentro de los edificios del Ferrocarril del Sud.

La segunda particularidad tiene que ver con que hoy funciona dentro de la misma el Centro Educativo para la producción Total Nº 5,cuyo principal objetivo es brindar educación a la juventud rural promoviendo el desarrollo de la comunidad insertando a los jóvenes dentro de la producción, impidiendo así que masivamente emigren a otros sitios en busca de oportunidades. Tan bueno han sido los resultados que Miranda a principio de los noventa estaba destinada a convertirse en otro paraje fantasmal pero gracias a la formación del centro educativo en 1991, pasó de tener 80 habitantes en el 2001 a 124 en el 2011."

"El pequeño pueblo de Miranda se destaca por varios hechos, el primero es que cuenta con una delegación construída por Salamone que se aparta del art decó tan distintivo en él, para ella utiliza el neo colonial un estilo que alcanza su punto máximo en el edificio para la Municipalidad de Chascomús.

La segunda consideración que diferencia a Miranda es su crecimiento vegetativo, para principios de los noventa estaba condenada a convertirse en un pueblo fantasma, otro más en la inmensidad de la pampa, pero para 2001 esa tendencia ya se había revertido alcanzando los 80 habitantes, pero ahí no paró, para 2011 se contabilizaban 124 personas alcanzando un crecimiento del 50% en diez años.

La causa de tal comportamiento tiene que ver con la instalación en 1991 de un Centro Educativo para la Producción Total, una institución creada por el Gobierno Provincial con el fin de promover el desarrollo y crecimiento de la comunidad brindándole educación a la juventud rural, pero una educación orientada al trabajo real que ellos pueden realizar en sus campos. Ese hecho detuvo casi por completo la migración rural de jóvenes y adultos impidiendo el desarraigo tan doloroso y la merma poblacional.

Además del CEPT Nº5, Miranda cuenta con escuela primaria, delegación, policía permanente, sala de primeros auxilios, club, cooperativa eléctrica y hasta se edita un periódico de circulación mensual"

 

Textos de las paginas "Caminando La Pampa" y "Arqueologia Ferroviaria"

 

caminandolapampa.blogspot.com.ar/2015/04/el-extrano-caso-...

 

arqueologiaferroviaria.blogspot.com.ar/2015/04/estacion-m...

Egaña es una estación ferroviaria ubicada en el pueblo homónimo, unos 15 km en línea recta al sur de la capital del partido: la ciudad de Rauch del Partido de Rauch, en la Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Es una pequeña estación de ferrocarril del ramal perteneciente al Ferrocarril General Roca, que se extiende desde la estación Las Flores, hasta la estación Tandil y que recorre 151 km.

 

La construcción del ramal Las Flores-Tandil fue otorgado por el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, doctor Máximo Paz a la empresa Ferrocarril del Sud, el 27 de julio de 1888.

 

El contrato fue suscripto en la ciudad de La Plata, el 29 de agosto de ese año, quedando la ejecución de las obras a cargo de la mencionada empresa.

 

Andrés Egaña, un acaudalado estanciero de la zona, fue quien cedió el terreno en donde se edificó la estación. La familia Egaña-Díaz Vélez fue la propietaria de los campos ubicados en el sur de la primitiva estancia "El Carmen" que perteneciera al general de la Independencia Argentina Eustoquio Díaz Vélez, limítrofes al partido de Tandil.

 

La estación llegó a tener un importante movimiento comercial hasta mediados del siglo XX. Lindante a ella comenzaba hacia el norte la estancia "El Carmen", propiedad del rico estanciero don Eustoquio Díaz Vélez, hijo del general nombrado.

 

El primer tren que pasó por la estación Egaña lo hizo el 1 de agosto de 1891.

 

La estación trajo una verdadera revolución a todo el pago ya que los tiempos se acortaron enormemente y la mayoría de los productos y servicios se comercializaban a través de este medio de transporte.

 

A partir de la segunda mitad del siglo XX los servicios ferroviarios estatizados comenzaron a ser más deficientes y el ferrocarril empezó un período de paulatina decadencia. Ello fue una de las causales de la disminución de la población y actividades del pueblo de Egaña.

 

A ello se le sumó, en 1958, la expropiación de la estancia "San Francisco", ubicada en las cercanías de la estación Egaña, de propiedad de María Eugenia Díaz Vélez, con el propósito de fundar una colonia agropecuaria. La expropiación incluyó al casco de la estancia: el castillo San Francisco, uno de los más bellos de la provincia. La aplicación de estas políticas públicas no sirvieron para impulsar y dinamizar las actividades en el pago sino que el mismo entró en un proceso de larga decadencia.

Se encuentra actualmente sin operaciones de pasajeros. Por sus vías transitó el servicio Constitución-Tandil de la empresa Ferrobaires entre 2012 y 2016.1

 

Sus vías están concesionadas a la empresa privada de cargas Ferrosur Roca.

 

El Castillo San Francisco

 

Historia

 

El castillo San Francisco fue construido por el estanciero y arquitecto Eugenio Díaz Vélez quien fue uno de los nietos que tuvo el general Eustoquio Díaz Vélez, prócer de la Independencia Argentina.

 

Esta mansión debe su nombre a que fue la casa principal de la "estancia San Francisco". El importante casco fue levantado en los terrenos donde, desde antes de 1890, ya se encontraban las primitivas construcciones de la estancia, que por ese entonces formaba parte de la enorme "estancia El Carmen", de propiedad del hacendado Eustoquio Díaz Vélez (hijo), padre de Eugenio.

 

Eugenio construyó el castillo utilizando un estilo arquitectónico europeo ecléctico. La obra fue proyectada por su propietario quien inició los trabajos en 1918. Los mismos se prolongaron hasta 1930. Para ello utilizó materiales de primera calidad provenientes tanto desde Buenos Aires como de Europa.

 

Al fallecimiento de Eugenio, el 20 de mayo de 1930, la propiedad había alcanzado su esplendor. La estancia San Francisco y su castillo eran un importante establecimiento de producción agropecuaria y dador de mano de obra y trabajo en el Partido de Rauch.

 

El imponente castillo fue heredado por la hija mayor de Eugenio, María Eugenia Díaz Vélez. María Eugenia, prácticamente no habitó la casa que permaneció cerrada durante largas temporadas. Ello inició el comienzo de un período de estancamiento de la estancia y de la edificación, a la que si bien se le sumaron nuevas construcciones, continuó siendo conservada adecuadamente por su propietaria. En 1958, a causa de la reforma agraria impulsada por el gobernador provincial Oscar Alende, que consistía en colonizar con pequeños propietarios rurales, la estancia San Francisco -con el castillo incluido- fue expropiada innecesariamente por el estado provincial. El fino mobiliario fue subastado.

 

El gobierno no tomó una determinación rápida de qué hacer con tan inmensa propiedad, por lo que el castillo empezó a sufrir el deterioro del paso del tiempo y la falta de mantenimiento.

En 1965, durante la gobernación de Anselmo Marini, la propiedad fue transferida al Consejo Provincial del Menor con intenciones de convertirlo en un hogar granja, aunque acabó siendo un reformatorio que alojó a jóvenes con problemas de conducta.

Hacia mediados de la década de 1970, a causa de un asesinato que comprometió a uno de los internos, todos los menores fueron reubicados y el castillo quedó abandonado hasta el día de hoy.

Actualmente y desde el año 2010 un grupo de vecinos de Rauch y la zona ha creado la "Comisión por la recuperación del Castillo San Francisco" que tiene como actividad principal el mantenimiento básico del edificio y recuperación de su parque, evitando que esta bella e importante edificación rural continúe deteriorándose.

  

Algunas Historias

 

"La historia del castillo es extraña y fascinante. Escuche mucho sobre el lugar pero no estoy seguro de cuanto es real y cuanto ya es parte del mito y mística del lugar. Se cuenta que en la primera mitad del siglo un potentado de apellido Díaz Vélez construyo esa mansión como una casa de descanso desde 1918 a 1930 cuando fue terminada. Para celebrar la culminación de la obra organizó una gran celebración invitando al público más selecto de Buenos Aires. Pero algo faltaba en la fiesta, y ese algo fue el mismo Díaz Vélez quien murió de camino al castillo y nunca llegó. Los invitados se fueron, los sirvientes se fueron, y el castillo quedó abandonado."

Martín Colman es una estación ferroviaria ubicada en el partido de Rauch a 50 km de la ciudad cabecera, en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Pertenece al Ferrocarril General Roca, desde la estación Las Flores, hasta la estación Tandil.

Se encuentra actualmente sin operaciones de pasajeros.

Sus vías están concesionadas a la empresa privada de cargas Ferrosur Roca.

Esta pequeña estación lleva el nombre del donante de las tierras para su construcción, Martín Colman, fue fundada en 1891 y desde ese momento se formo un caserio a su alrrededor. Hoy cuanta con tan solo 27 habitantes, la escuela Nº 8 Manuel Belgrano, el Club Progreso y la Sala de Primeros Auxilios, además de una hermosa capilla y la centenaria Casa Echandi almacen de ramos generales

iPhone

PS

 

ღ ♪*

Danke für euren Besuch!

Thank you for your visit!

Ευχαριστώ για την επίσκεψή!

*♪ღ

Bernburger Silhouette, ein paar Minuten später hat man nichts mehr davon gesehen, alles im Rauch verschwunden! Allen Freunden und Besuchern ein Erfolgreiches 2010 Glück und Gesundheit für Euch!

1 3 4 5 6 7 ••• 79 80