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Pabellón España Expo Zaragoza 2008, una ventana a la esperanza

Pavilion Spain Expo Zaragoza 2008, one window to the hope

El lema del Pabellón de España fue “Ciencia y Creatividad”, y en él se mostró una visión, moderna y dinámica, que refleja la actualidad científica y creativa de España. También contó con la primera exposición del mundo sobre el cambio climático titulada: “Comprender el clima para preservar el planeta”. Además de esta exposición, el pabellón en sí mismo fue una muestra de que el desarrollo y el respeto al medio ambiente pueden ir unidos, pues el edificio entero es un ejemplo de arquitectura sostenible en el uso de materiales, la construcción bioclimática que permite un gran ahorro energético y la integración de energías renovables.

The motto of the Pavilion of Spain was " Science and Creativity ", and in him a vision showed itself, modern and dynamic, that reflects the scientific and creative current importance of Spain. Also it possessed the first exhibition of the world on the climate change titled: " To understand the climate to preserve the planet ". Besides this exhibition, the pavilion in yes same was a sample of which the development and the respect to the environment can be joined, since the entire building is an example of sustainable architecture in the use of materials, the construction bioclimática that allows a great energetic saving and the integration of renewable energies.

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Pabellón de España

 

Avenida de Ranillas junto a la Puerta del Ebro. Recinto EXPO´08. Zaragoza

 

Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

Los Espacios expositivos son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio. Anclados a la estructura se sitúan sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.

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Pabellón de España

 

Avenida de Ranillas junto a la Puerta del Ebro. Recinto EXPO´08. Zaragoza

 

Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

Los Espacios expositivos son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio. Anclados a la estructura se sitúan sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.

El típico cruce de Shibuya, muy animado pero ahorrando energía.

Entre las muchas cosas que podríamos aprender de Berlin, desde luego el ahorro energético es una de ellas. Tener miles de farolas encendidas cuando aún hay luz de sobra en el cielo es un derroche de energía absurdo.

 

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Among the many things we could learn from Berlin, energy saving is, for sure, one of them. Having thousands of lamps on, while there is still plenty of light in the sky is a senseless waste of energy.

2010 Jose Miguel © All rights reserved

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Aeropuerto de "Los Rodeos".

El edificio posee gran riqueza de formas y volúmenes que diferencian zonas y usos. Se ha buscado la máxima transparencia entre los diferentes volúmenes interiores y la máxima luminosidad y continuidad visual con el exterior.

Es una propuesta de ahorro energético, mantenimiento, confort visual, técnica y estética.

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"Los Rodeos" airport.

The building has a wealth of shapes and volumes and uses different areas. It has sought the maximum transparency between different internal volumes and maximum brightness and visual continuity with the outside.

It is a proposal for energy savings, maintenance, visual comfort, technology and aesthetics.

www.fluidr.com/photos/aerferaer

NUEVA FORMA DE AHORRO ENERGÉTICO.

 

New energy-saving fornma.

 

Nova economia de energia fornma.

 

Nouvelle économie d'énergie fornma.

 

Nuovo risparmio energetico fornma.

 

Cartel para el concurso de Caja Madrid sobre ahorro energético.

www.obrasocialcajamadrid.es/ObraSocial/os_cruce/0,0,70129...

Evidentemente no me han seleccionado. No creo que a Caja Madrid le interese mucho que la gente deje de pedir créditos para comprar coches en vez de usar la bicicleta, es mejor potenciar simplemente el que apagues la pantalla del ordenador cuando no lo usas o que apagues la luz cuando te vas de casa.

En fin, el debate de las energías va por otro lado y no es precisamente este.

Curiosamente es uno de mis carteles preferidos.

Resquemor a tope.

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Pabellón de España

 

Avenida de Ranillas junto a la Puerta del Ebro. Recinto EXPO´08. Zaragoza

 

Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

Los Espacios expositivos son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio. Anclados a la estructura se sitúan sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.

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Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

Los Espacios expositivos son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio. Anclados a la estructura se sitúan sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.

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Avenida de Ranillas junto a la Puerta del Ebro. Recinto EXPO´08. Zaragoza

 

Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

Los Espacios expositivos son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio. Anclados a la estructura se sitúan sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.

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Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

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Pabellón de España

 

Avenida de Ranillas junto a la Puerta del Ebro. Recinto EXPO´08. Zaragoza

 

Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

Los Espacios expositivos son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio. Anclados a la estructura se sitúan sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.

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Torre Iberdrola. Plaza Euskadi, 5, Abandoibarra Bilbao

Arquitecto César Pelli (Pelli Clarke Pelli Arquitectos): 2007-11

 

Torre que finalmente sustituyó a la conocida como “Torre Foral”, destinada a albergar en un mismo edificio todas las oficinas que la Diputación Foral de Bizkaia tiene repartidas por la ciudad, y cancelado en el año 2003 debido a su alto coste. Su arquitecto, así como de la frustrada Torre Foral, es el argentino afincado en Estados Unidos César Pelli, especializado en “rascacielos” y autor, entre otros conocidos edificios, de las Torres Petronas de Kuala Lumpur, la Torre de Cristal de Madrid, o el World Financial Center de New York.

Su diseño en forma de prisma triangular con un núcleo central vertical, de 165 metros de altura, -el edificio más alto del país Vasco-, repartidos en 41 plantas dedicadas enteramente a oficinas, con claras curvas levemente ahusadas en dirección al cielo, y sugiere un gran obelisco de cristal. La torre se culmina con un helipuerto. Tiene su eje alineado con el eje de la diagonal de Elcano

“Elegante y sostenible”, con estos términos define Cesar Pelli, su edificio. Su fachada está diseñada a fin de garantizar las mejores condiciones de confort. Estas "paredes bioclimáticas" cuentan con doble acristalamiento en el exterior y un cristal simple practicable hacia el interior, ubicándose en la cámara de aire resultante entre ambos cortinas autoajustables. Un sistema automático regula la luminosidad interior y la climatización en función de las condiciones externas con el correspondiente ahorro energético, una solución “sostenible”. El uso de cristales extra-claros optimiza la visibilidad hacia la ciudad y la Ría de los ocupantes. El gran acceso de la entrada principal, con una altura libre de 10 metros en su punto más alto, está íntegramente cerrado por un acristalamiento de forma escultórica que lo hace acogedor durante el día y cálido por la noche. Su interior además incluye una amplia zona ajardinada.

El conjunto edificado se completa en su base con dos edificios destinados a vivienda proyectados por Carlos Ferrater, Luis Domínguez y Xavier Martí.

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Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

Los Espacios expositivos son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio. Anclados a la estructura se sitúan sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.

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Avenida de Ranillas junto a la Puerta del Ebro. Recinto EXPO´08. Zaragoza

 

Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

Los Espacios expositivos son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio. Anclados a la estructura se sitúan sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.

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Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

Los Espacios expositivos son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio. Anclados a la estructura se sitúan sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.

flickriver.com/photos/javier1949/popular-interesting/

 

Pabellón de España

 

Avenida de Ranillas junto a la Puerta del Ebro. Recinto EXPO´08. Zaragoza

 

Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

Los Espacios expositivos son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio. Anclados a la estructura se sitúan sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

flickriver.com/photos/javier1949/popular-interesting/

 

Pabellón de España

 

Avenida de Ranillas junto a la Puerta del Ebro. Recinto EXPO´08. Zaragoza

 

Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

Los Espacios expositivos son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio. Anclados a la estructura se sitúan sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.

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Pabellón de España

 

Avenida de Ranillas junto a la Puerta del Ebro. Recinto EXPO´08. Zaragoza

 

Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

Los Espacios expositivos son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio. Anclados a la estructura se sitúan sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.

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Pabellón de España

 

Avenida de Ranillas junto a la Puerta del Ebro. Recinto EXPO´08. Zaragoza

 

Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

Los Espacios expositivos son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio. Anclados a la estructura se sitúan sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.

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Pabellón de España

 

Avenida de Ranillas junto a la Puerta del Ebro. Recinto EXPO´08. Zaragoza

 

Arquitecto Patxi Mangado (Francisco José Mangado Beloqui) 2007-08

 

Obra del arquitecto navarro Patxi Mangado, ganador del concurso de proyectos convocado al efecto, con la colaboración del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), es uno de los más emblemáticos del Recinto de la Expo 2008, tanto por su estética como por los materiales empleados. Una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible diseñado con estrictos criterios de ahorro energético, tanto por la selección de materiales como por el uso de energías renovables siendo capaz de desarrollar un microclima propio. El emblemático edificio recuerda un bosque de chopos típico de las riberas del río Ebro. Un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, y sostiene una gran cubierta con paneles solares y un acumulador que recoge el agua de lluvia y proporciona sombra al edificio. 750 pilares recubiertos de 25.000 piezas cerámicas de barro cocido.

Uno de los objetivos del Pabellón es "demostrar que se puede hacer una arquitectura comprometida con el medio ambiente, utilizando materiales procedentes de la naturaleza, como el barro, el hierro, el vidrio, las maderas de Chopo y las maderas recicladas. El autor explica “No estamos ante un edificio sino ante un espacio lleno de sensaciones y experiencias que llegarán a la provocación”

El recorrido por el pabellón se estructura en cinco espacios expositivos. En la planta principal, se sitúan las salas. Cuenta además con un restaurante con dos comedores, sala multiusos para 150 personas, tienda solidaria, salas VIP, de prensa y de reuniones, espacios para talleres y un ciber-corner.

La ejecución es fácil y clara. Los elementos verticales se fabrican en taller, un núcleo metálico forrado con piezas cerámicas elaboradas como los botijos, piezas iguales que en contacto con el agua absorben ésta generando las corrientes de aire que actúan como microclimas. Su arriostramiento al objeto de garantizar su unidad estructural es muy fácil y sencillo y se basa en el mismo esquema que encontramos en muchos viveros al objeto de mantener la verticalidad del tronco. Una gran cubierta, apoyada en todos estos perfiles, con un grosor, de tres metros, que permite albergar sistemas de ahorro energético y, a su vez, graduar la luz recurriendo a la profundidad que hace que los rayos, muy controlados, se dibujen y reflejen sobre los pilares y la superficie de agua en la base. La cubierta queda recubierta con paneles de madera de viruta reciclada.

Los Espacios expositivos son vacíos excavados. Sus forjados quedan colgados de la cubierta y sólo arriostrados a los pilares. Se construyen con vigas de madera procedente también de viruta y resina reciclada. El cierre exterior es de vidrio. Anclados a la estructura se sitúan sistemas de tabique móviles, con aislamiento acústico, que permiten lograr la estanqueidad visual y acústica que es necesaria tanto para el desarrollo de algunas exposiciones como del uso futuro de centro de cine.

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Torre Iberdrola. Plaza Euskadi, 5, Abandoibarra Bilbao

Arquitecto César Pelli (Pelli Clarke Pelli Arquitectos): 2007-11

 

Torre que finalmente sustituyó a la conocida como “Torre Foral”, destinada a albergar en un mismo edificio todas las oficinas que la Diputación Foral de Bizkaia tiene repartidas por la ciudad, y cancelado en el año 2003 debido a su alto coste. Su arquitecto, así como de la frustrada Torre Foral, es el argentino afincado en Estados Unidos César Pelli, especializado en “rascacielos” y autor, entre otros conocidos edificios, de las Torres Petronas de Kuala Lumpur, la Torre de Cristal de Madrid, o el World Financial Center de New York.

Su diseño en forma de prisma triangular con un núcleo central vertical, de 165 metros de altura, -el edificio más alto del país Vasco-, repartidos en 41 plantas dedicadas enteramente a oficinas, con claras curvas levemente ahusadas en dirección al cielo, y sugiere un gran obelisco de cristal. La torre se culmina con un helipuerto. Tiene su eje alineado con el eje de la diagonal de Elcano

“Elegante y sostenible”, con estos términos define Cesar Pelli, su edificio. Su fachada está diseñada a fin de garantizar las mejores condiciones de confort. Estas "paredes bioclimáticas" cuentan con doble acristalamiento en el exterior y un cristal simple practicable hacia el interior, ubicándose en la cámara de aire resultante entre ambos cortinas autoajustables. Un sistema automático regula la luminosidad interior y la climatización en función de las condiciones externas con el correspondiente ahorro energético, una solución “sostenible”. El uso de cristales extra-claros optimiza la visibilidad hacia la ciudad y la Ría de los ocupantes. El gran acceso de la entrada principal, con una altura libre de 10 metros en su punto más alto, está íntegramente cerrado por un acristalamiento de forma escultórica que lo hace acogedor durante el día y cálido por la noche. Su interior además incluye una amplia zona ajardinada.

El conjunto edificado se completa en su base con dos edificios destinados a vivienda proyectados por Carlos Ferrater, Luis Domínguez y Xavier Martí.

 

Paraninfo de la UPV, Avenida Abandoibarra 3 junto al puente de Deusto

Arquitecto: Alvaro Siza proyecto 2007 Obras 2008-10

 

Álvaro Siza, premio Pritzker de arquitectura 1992, realiza un diseño "delicado pero potente" para albergar el Paraninfo de la Universidad del País Vasco (UPV). La BBK, propietaria del edificio, se lo ha cede a la universidad pública, para celebrar actos académicos y culturales. El edificio, de 9.000 metros cuadrados, se sitúa entre el puente de Deusto y la nueva biblioteca de la Universidad de Deusto, diseñada por Rafael Moneo, que presenta un volumen similar. Completa así la transformación de Abandoibarra en la cara más vanguardista de la ciudad, con el Guggenheim de Frank Gehry como centro, y la nueva torre Iberdrola de Cesar Pelli.

Sobre una base rectangular de una planta se alzan dos prismas de cuatro plantas unidos en L. Las fachadas norte y este, donde se encuentra el acceso, se revisten de azulejo mientras que mármol blanco recubre las caras posteriores. Destaca Siza que dichos materiales "se transforman, cambiando de color con los rayos del sol y las nubes". El edificio tiene una volumetría rotunda que se intensifica tanto por el material, Mármol de Macael hacia el exterior y de azulejos artesanales al interior de la L, como por los recortes de huecos bien delimitados y estratégicamente colocados.

Cuenta con tres auditorios, Mitxelena, de 433 plazas, situado en la planta baja, Baroja, de 161, y Arriaga con capacidad para 69 personas, y cuatro espacios de exposiciones, Chillida, Oteiza, Axular y Etxepare, que suman 540 metros cuadrados. Dispone además de salas de reuniones y de informática, una terraza con jardín en la cubierta de la planta primera, y diversos espacios auxiliares. Aloja así mismo, diversas dependencias universitarias, como la tienda de la UPV/EHU, a pie de calle; una sala destinada a reuniones del Consejo de Gobierno y de diversos órganos universitarios, y las sedes de la Cátedra de Cultura Científica y del Instituto de Euskara, además de aparcamiento subterráneo, oficinas y almacenes. En la cara interior de la “L” se desarrollan las circulaciones con ventanas corridas que proporcionan vistas a la ría y al verde de la ladera Norte. Además de congresos, seminarios y reuniones de órganos universitarios, acoge las actividades de BizBAK, la programación cultural y los cursos de verano de la UPV.

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Torre Iberdrola. Plaza Euskadi, 5, Abandoibarra Bilbao

Arquitecto César Pelli (Pelli Clarke Pelli Arquitectos): 2007-11

 

Torre que finalmente sustituyó a la conocida como “Torre Foral”, destinada a albergar en un mismo edificio todas las oficinas que la Diputación Foral de Bizkaia tiene repartidas por la ciudad, y cancelado en el año 2003 debido a su alto coste. Su arquitecto, así como de la frustrada Torre Foral, es el argentino afincado en Estados Unidos César Pelli, especializado en “rascacielos” y autor, entre otros conocidos edificios, de las Torres Petronas de Kuala Lumpur, la Torre de Cristal de Madrid, o el World Financial Center de New York.

Su diseño en forma de prisma triangular con un núcleo central vertical, de 165 metros de altura, -el edificio más alto del país Vasco-, repartidos en 41 plantas dedicadas enteramente a oficinas, con claras curvas levemente ahusadas en dirección al cielo, y sugiere un gran obelisco de cristal. La torre se culmina con un helipuerto. Tiene su eje alineado con el eje de la diagonal de Elcano

“Elegante y sostenible”, con estos términos define Cesar Pelli, su edificio. Su fachada está diseñada a fin de garantizar las mejores condiciones de confort. Estas "paredes bioclimáticas" cuentan con doble acristalamiento en el exterior y un cristal simple practicable hacia el interior, ubicándose en la cámara de aire resultante entre ambos cortinas autoajustables. Un sistema automático regula la luminosidad interior y la climatización en función de las condiciones externas con el correspondiente ahorro energético, una solución “sostenible”. El uso de cristales extra-claros optimiza la visibilidad hacia la ciudad y la Ría de los ocupantes. El gran acceso de la entrada principal, con una altura libre de 10 metros en su punto más alto, está íntegramente cerrado por un acristalamiento de forma escultórica que lo hace acogedor durante el día y cálido por la noche. Su interior además incluye una amplia zona ajardinada.

El conjunto edificado se completa en su base con dos edificios destinados a vivienda proyectados por Carlos Ferrater, Luis Domínguez y Xavier Martí.

 

Biblioteca Universidad de Deusto. CRAI (Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación) Parque de la Campa de los Ingleses y Avenida de Abandoibarra, Bilbao. Vizcaya

 

Rafael Moneo, arquitecto 2005-2008.

 

Moneo ha proyectado la nueva biblioteca de la Universidad de Deusto que alberga el Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación (CRAI). Un edificio singular ubicado frente al Museo Guggenheim y muy cercano a la Torre Iberdrola. El edificio obedece a la nueva concepción las bibliotecas universitarias orientadas no sólo a la investigación sino a la formación y al aprendizaje, como lugar para la formación continua y de encuentro universitario y cultural.

El edificio esta estructurado mediante cinco plantas emergentes y cinco bajo rasante, dotadas con avanzados recursos electrónicos. La superficie útil es de 22.000 m2, de los cuales 12.000 corresponden a las plantas subterráneas, y puede albergar 900.000 volúmenes. Además, la biblioteca cuenta con salas de exposiciones, biblioteca digital, mediateca, cafetería, comedor, salas de lectura y cabinas tanto individuales como colectivas para investigadores, además de aparcamiento. El piso superior lo ocupa la Deusto Bussines School, donde imparte sus clases. Tiene forma de cubo con sus aristas redondeadas y unos cortes que permiten el paso de luz y vistas, y el acceso al edificio.

Un edificio eminentemente funcional, de líneas rectas y sencillas. Su original fachada está formada por bloques de vidrio -dispuestos con hendiduras paralelas en su superficie que evocan el motivo tallado de las columnas dóricas-, que de día permite la entrada de luz natural al interior y de noche hará de faro que proyecta su luz al exterior. La fachada interna está compuesta por vidrio serigrafiado y muros de hormigón, separada de la exterior por una cámara de 60cm en que se instala la iluminación. Según palabras de su autor, se trata de “una arquitectura legible desde lejos, como un volumen monolítico, monocromático, neutro, capaz de diluir la luminosidad del titanio del Guggenheim e integrarse en el futuro universo verde del parque sin traumas. De cerca, en cambio, el edificio desvelará una complejidad de texturas y matices gracias al empleo de un ladrillo de vidrio especial” El CRAI de Deusto pone en valor la ubicación cercana al Museo Guggenheim direccionando las vigas, las mesas y las luminarias hacia el museo. Según el propio Moneo “(…) está bien hacer que las salas de lectura tengan como fondo la ciudad. Es como si nosotros disfrutásemos del Guggenheim, como si le dejásemos su inmanencia y disfrutásemos de ella”. Este contenedor de vidrio continúa la línea comenzada con los “Cubos del Kursaal” por Rafael Moneo en San Sebastián.

 

Paraninfo de la UPV, Avenida Abandoibarra 3 junto al puente de Deusto

Arquitecto: Alvaro Siza proyecto 2007 Obras 2008-10

 

Álvaro Siza, premio Pritzker de arquitectura 1992, realiza un diseño "delicado pero potente" para albergar el Paraninfo de la Universidad del País Vasco (UPV). La BBK, propietaria del edificio, se lo ha cede a la universidad pública, para celebrar actos académicos y culturales. El edificio, de 9.000 metros cuadrados, se sitúa entre el puente de Deusto y la nueva biblioteca de la Universidad de Deusto, diseñada por Rafael Moneo, que presenta un volumen similar. Completa así la transformación de Abandoibarra en la cara más vanguardista de la ciudad, con el Guggenheim de Frank Gehry como centro, y la nueva torre Iberdrola de Cesar Pelli.

Sobre una base rectangular de una planta se alzan dos prismas de cuatro plantas unidos en L. Las fachadas norte y este, donde se encuentra el acceso, se revisten de azulejo mientras que mármol blanco recubre las caras posteriores. Destaca Siza que dichos materiales "se transforman, cambiando de color con los rayos del sol y las nubes". El edificio tiene una volumetría rotunda que se intensifica tanto por el material, Mármol de Macael hacia el exterior y de azulejos artesanales al interior de la L, como por los recortes de huecos bien delimitados y estratégicamente colocados.

Cuenta con tres auditorios, Mitxelena, de 433 plazas, situado en la planta baja, Baroja, de 161, y Arriaga con capacidad para 69 personas, y cuatro espacios de exposiciones, Chillida, Oteiza, Axular y Etxepare, que suman 540 metros cuadrados. Dispone además de salas de reuniones y de informática, una terraza con jardín en la cubierta de la planta primera, y diversos espacios auxiliares. Aloja así mismo, diversas dependencias universitarias, como la tienda de la UPV/EHU, a pie de calle; una sala destinada a reuniones del Consejo de Gobierno y de diversos órganos universitarios, y las sedes de la Cátedra de Cultura Científica y del Instituto de Euskara, además de aparcamiento subterráneo, oficinas y almacenes. En la cara interior de la “L” se desarrollan las circulaciones con ventanas corridas que proporcionan vistas a la ría y al verde de la ladera Norte. Además de congresos, seminarios y reuniones de órganos universitarios, acoge las actividades de BizBAK, la programación cultural y los cursos de verano de la UPV.

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

flickriver.com/photos/javier1949/popular-interesting/

 

Torre Iberdrola. Plaza Euskadi, 5, Abandoibarra Bilbao

Arquitecto César Pelli (Pelli Clarke Pelli Arquitectos): 2007-11

 

Torre que finalmente sustituyó a la conocida como “Torre Foral”, destinada a albergar en un mismo edificio todas las oficinas que la Diputación Foral de Bizkaia tiene repartidas por la ciudad, y cancelado en el año 2003 debido a su alto coste. Su arquitecto, así como de la frustrada Torre Foral, es el argentino afincado en Estados Unidos César Pelli, especializado en “rascacielos” y autor, entre otros conocidos edificios, de las Torres Petronas de Kuala Lumpur, la Torre de Cristal de Madrid, o el World Financial Center de New York.

Su diseño en forma de prisma triangular con un núcleo central vertical, de 165 metros de altura, -el edificio más alto del país Vasco-, repartidos en 41 plantas dedicadas enteramente a oficinas, con claras curvas levemente ahusadas en dirección al cielo, y sugiere un gran obelisco de cristal. La torre se culmina con un helipuerto. Tiene su eje alineado con el eje de la diagonal de Elcano

“Elegante y sostenible”, con estos términos define Cesar Pelli, su edificio. Su fachada está diseñada a fin de garantizar las mejores condiciones de confort. Estas "paredes bioclimáticas" cuentan con doble acristalamiento en el exterior y un cristal simple practicable hacia el interior, ubicándose en la cámara de aire resultante entre ambos cortinas autoajustables. Un sistema automático regula la luminosidad interior y la climatización en función de las condiciones externas con el correspondiente ahorro energético, una solución “sostenible”. El uso de cristales extra-claros optimiza la visibilidad hacia la ciudad y la Ría de los ocupantes. El gran acceso de la entrada principal, con una altura libre de 10 metros en su punto más alto, está íntegramente cerrado por un acristalamiento de forma escultórica que lo hace acogedor durante el día y cálido por la noche. Su interior además incluye una amplia zona ajardinada.

El conjunto edificado se completa en su base con dos edificios destinados a vivienda proyectados por Carlos Ferrater, Luis Domínguez y Xavier Martí.

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

Autoridades de gobierno, regionales y de Teletón participaron en la entrega oficial de eco paneles, que permiten importantes ahorros energéticos al Instituto penquista.

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

Autoridades de gobierno, regionales y de Teletón participaron en la entrega oficial de eco paneles, que permiten importantes ahorros energéticos al Instituto penquista.

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

El Puente del Bósforo (o Puente Bosphorus) (Turco: Boğaziçi Köprüsü) es un puente colgante que une la parte asiática con la parte europea de la ciudad de Estambul, Turquía, atravesando el canal del Bosforo. Tiene una longitud de 1074 metros y posee 6 carriles (3 de cada lado).

 

Sin embargo, éste no es puente colgante más largo de Estambul, el puente de Fatih Sultan Mehmet fue terminado en 1988, posee una longitud 1.090 metros y se encuentra casi a cinco kilómetros al norte del primer puente. Durante las horas pico de la ciudad, estos dos puentes sufren grandes atascos de tráfico. Además, los dos puentes tienen estipulado un peaje por pasar por ellos (actualmente de 3 YTL, un poco menos de 2 euros) que se cobra sólo cuando se pasa desde la parte europea a la asiática. Este cobro de peaje hace aun más importantes los atascos que se forman.

 

El proyecto de construcción de un puente colgante sobre el estrecho del Bósforo fue concebido por el gobierno turco en 1950, llevándose a cabo 20 años después, en 1970. La construcción duró 3 años, por lo que el proyecto finalizó en 1973.

 

Desde 23 de abril de 2007, este puente es iluminado mediante LEDs, consiguiendo un importante ahorro energético.

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The Bosphorus Bridge ( Turkish: Boğaziçi Köprüsü ) is a suspension bridge connecting the Asian side with the European part of Istanbul, Turkey, crossing the canal

Bosphorus . Has a length of 1074 meters and has six lanes (3 each side).

 

However, this is not longest suspension bridge in Istanbul, the bridge Fatih Sultan Mehmet was completed in 1988, has a length 1090 meters and is about five kilometers north of the first bridge. During the peak hours of the city, these two bridges suffer large traffic jams. In addition, two bridges have provided an toll to pass through them (currently 3 YTL, a little less than 2 euros) charged only when it passes from the European side to Asian. This toll road makes it even more important that congestion form.

 

The project of building a suspension bridge over the Bosphorus Strait was conceived by the Turkish government in 1950, taking place 20 years later, in 1970. The construction took three years, so the project ended in 1973.

 

Since April 23, 2007, this bridge is lit by LEDs, achieving significant energy savings.

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

Aparato utilizado para medir el ahorro energético mediante cálculo de la transmitividad térmica.

Por la Red Nacional de Certificadores Energéticos de España.

www.certificacion-energetica.net

 

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

“The Gherkin” Swiss Re, 30 St. Mary Axe. City. Londres U.K.

Arquitecto Norman Foster (Foster & Partners) con la ingeniería de Arup. 2000-2004

La sede de la Swiss Reinsurance Company, el primer rascacielos de la capital británica construido con criterios ecológicos, se ha convertido en un punto de referencia, un icono del siglo XXI, en el skyline londinense. Se realiza sobre el solar que ocupó la Compañía Baltic Exchange, parcialmente destruida en 1992 por una bomba del IRA.

Un proyecto polémico -no por su difícil integración en el entorno de la City que contó con el beneplácito de las autoridades londinenses- ya que a juicio de las instituciones religiosas su apariencia formal produciría interferencias con la vista de la catedral de San Pablo. El diseño, con su forma aerodinámica que recuerda a un cohete espacial, mereció, por unanimidad en el 2004, el prestigioso Premio Stirling, a la excelencia arquitectónica, del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA). El Premio Stirling se concede a los arquitectos autores del edificio que signifique la mayor contribución a la arquitectura británica cada año.

También resultó polémica su altura, 180 metros, - el segundo rascacielos más alto de Londres- para un pequeño solar de una estrecha zona de la trama urbana. Foster argumentó "El corazón de la ciudad es el único lugar donde tiene sentido irse para arriba en la construcción, dada la densidad y la falta de verde". La planta del edificio es circular con diámetro variable, que crece desde 49 metros en la base, hasta los 56.5 en la parte más ancha, para estrecharse a 26.5 en el último piso, variación que le confiere el aspecto de "cohete" o "pepino" -en inglés “the Gherkin” como la han bautizado los londinenses-. Según el autor, esta forma "favorece el flujo de los vientos alrededor de las fachadas, disminuyendo la presión sobre la estructura y evitando que se dirijan hacia el nivel del suelo, donde podrían afectar a los peatones".

La forma de la planta hace que la mayoría de los espacios tengan vista al exterior al disponerse las áreas de trabajo en las zonas perimetrales, mientras baños y escaleras se sitúan en el área rectangular central, aumentándose la superficie disponible para la entrada de la luz natural, y mejorándose la circulación del aire, aprovechando la ventilación natural en los espacios interiores. En cada planta, una serie de intersticios con 6 conducciones hace de sistema de ventilación natural, funcionando como un doble cristal. Las conducciones sirven para el enfriamiento en verano, extrayendo el aire caliente del edificio, y para la calefacción en invierno. Estas, además, permiten una más fácil entrada de la luz, con una consiguiente reducción de los costes de iluminación. El control sistemático del microclima interno y las soluciones para el ahorro energético han llevado a una reducción del 50% en el consumo de energía. En el último piso se sitúa una cafetería que ofrece vistas de toda la ciudad.

 

La estructura está compuesta de un núcleo central rodeado por jaula exterior formada por elementos de acero interconectados en diagonal, y cuya pieza básica está formada por dos V invertidas, que tienen la altura de dos niveles. Un total de 18 piezas componen cada anillo de la estructura que, completa, tiene 19 anillos superpuestos. La fachada se conforma mediante paneles de triple espesor, con vidrio doble hacia el exterior y vidrio laminado hacia el interior, a fin de optimizar el paso de la luz sin quitar vistas. Un cuidado juego de luces y reflejos controlados hace que la luminosidad sea mayor en los niveles inferiores mientras que, desde la cintura hacia arriba cuando las plantas se afinan, los efectos de la radiación solar se minimizan. La fachada se compone mediante 5.500 paneles planos, salvo los de la cúpula, y fijos de los que únicamente los situados en los atrios externos se pueden abrir para ventilación.

 

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