UROS DE RIVAS BON LAR 74 – 104 NÁUTICO DE TENERIFE
BALONCESTO, LIGA EBA GRUPO B

UROS DE RIVAS BON LAR 74 – 104 NÁUTICO DE TENERIFE

El Náutico de Tenerife ahogó a los ripenses con su juego

Comentario:

Sin opciones. Un partido que se decidió en menos de cinco minutos y en el que los de Uros de Rivas nada pudieron hacer ante un equipo que mostró una superioridad palpable basándose especialmente en un inicio de partido espectacular y en un jugador, Samuel Rodríguez, que acabó con 27 puntos pero que en cuatro minutos y cuarenta y seis segundos fue capaz de anotar 14 de los 18 puntos de su equipo.

4-18 señalaba el marcador cuando a 5’14” para el final del cuarto Juanjo Simón detenía el partido para tratar de arreglar el inicio caótico de los suyos. Inicio que, más que deméritos locales, se había basado en un juego espectacular de los isleños con un porcentaje cercano al cien por cien en todas las facetas y que pilló más que sorprendidos a los ripenses que siempre llegaban unos segundos tarde a todos los balones.

Este inicio a contra pié que propició que al final del primer cuarto el marcador señalizara un 11-32 marcó el devenir del resto del partido. Y lo marcó, porque el resto de los cuartos, aun ganándolos todos los nautas, lo hicieron por dos puntos en los casos del segundo y tercer cuarto y por cinco en el caso del último periodo, pero no había nada que hacer.

El equipo tinerfeño nunca vio amenazado el marcador y solo al inicio del tercer cuarto con un parcial de 9-0 de los de casa que llevaron al marcador a un 42-58 pasó por la cabeza de los pocos fieles que estaban esta tarde de sábado en el Cerro del Telégrafo que el milagro era posible.

Se quejaba, muy enfadado al final, Juanjo Simón del arbitraje, matizando que no era excusa de ninguna de las maneras para justificar la derrota de su equipo, pero decía que era muy difícil asumir que la diferencia de faltas personales a favor de unos y otros fuera tan grande.

Hay una cosa que está clara, cuando un equipo corre a destiempo por llegar tarde, como le paso en ocasiones al equipo local, se comenten faltas que no tienen demasiado sentido, pero si que es verdad que a mi, que siempre digo de antemano que no soy un experto en la materia, si que me pareció que hubo determinadas acciones que no fueron medidas con el mismo criterio. Y ya digo que no quiero culpabilizar a los árbitros por el resultado final del partido, pero una diferencia de diez faltas que se llevaban acumuladas al final del tercer cuarto, me parecían ciertamente demasiadas.

Diez faltas que fueron las mismas que hubo de diferencia al final, porque en el último cuarto si que me dio la sensación que se pitaron las mismas faltas o por los mismos motivos a unos que otros y porque en ese último cuarto Saulo Román cometió tres faltas en menos de dos minutos que le eliminaron del partido.

En resumen, partido para olvidar lo antes posible, del que se pueden sacar muy pocas cosas positivas del juego de los locales y que les tiene que hacer que se pongan las pilas de nuevo, puesto que la imagen dada en el partido de esta noche no ha sido la mejor que se puede dar.

La Clave:

Está narrada en el primer párrafo de esta crónica: el inicio arrollador del Náutico que cercenó desde el primer instante las posibilidades de reacción de los de Uros.

Destacados:

No se puede culpabilizar a nadie del desastre de este partido. Los locales, intentaron poner sobre la cancha todos los argumentos posibles para hacer frente a un equipo muy superior, pero no tuvieron posibilidad de hacerlo. No les dejaron los contrarios. En entrega, desde luego, todos merecen el aprobado como poco. En eficacia defensiva o en acierto en ataque dejaron bastante que desear. Por sacar algo positivo, decir que todos los jugadores sumaron puntos, aunque no sirviera para nada y que no vimos a nadie con los brazos bajados.

En Náutico de Tenerife, por el contrario, hubo muchos jugadores espectaculares que merecieron ser destacados. Ninguno como Samuel Rodríguez que finalizó con 27 puntos y 37 de valoración o como el danés Mads Bonde que no erró ningún tiro de los que intentó y sumó 15 puntos y 31 de valoración, o el también danés Sami Eledaki que además de 16 puntos fue el dueño de las zonas y no por los rebotes capturados, sino por la intimidación con su altura y especialmente con su capacidad de salto. Son ejemplos puntuales de un gran juego de equipo que dejó patente que lejos de luchar por la salvación, como decía Santi Lucena, lo van a hacer por ascender de categoría.

Anotadores:

Uros de Rivas Bon Lar: 74 – Alex Zamora (5), Ordás (5), Miguel Zamora (13), García (3), Giménez (2), De Pinto (12), Edu Martínez (12), Gómez (7), Relaño (2), Sargent (3) y Mariñán (10).

Naútico de Tenerife: 104 – Cabrera (6), Ruiz, Del Pino (3), Saulo (6), Bonde (15), Tomazic (12), Rodríguez (27), Brnovic (11), García (3), Eledaki (16) y Niang (5).
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