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Procesion de la Virgen de la Paz 2011. Zaragoza | by oscarpuigdevall
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Procesion de la Virgen de la Paz 2011. Zaragoza

La procesión de la Virgen de la Paz congregó ayer a decenas de vecinos del barrio que lleva el mismo nombre. Este encuentro, declarado de interés ciudadano municipal, reunió a representantes de todas las casas regionales de España sitas en la capital aragonesa y a otras tantas de diferentes países del mundo.

 

Un grupo de Ecuador acercó a los zaragozanos al diablo Huma, una actuación que representan en la fiesta de la cosecha de su país. «Al que mejor bailaba se le regalaba las primicias de la cosecha», explicó Óscar Vásquez. Ellos, luciendo zamarros de pelo, y ellas, bellos trajes y collares, deleitaron al público con sus bailes y honraron de esta forma a la Virgen de la Paz.

 

Numerosas casas regionales también participaron en la procesión. Vicente Gómez, el presidente de la casa de Cantabria, llevó el traje de campurriano. Este vecino de Mataporquera calzó las típicas albarcas de madera, que llamaron la atención al público. A su lado iba su homóloga de Asturias, Marian Fernández, que lució el traje típico de la tierra de la princesa Letizia. Fernández vistió el mantón llamado dengue, el mandil, el faldón y muchos collares. Estos últimos tienen un gran simbolismo porque recuerdan cuando los indianos volvían a España, que lo primero que hacían era arreglar la casa de su madre, la iglesia y la escuela, y regalar a las mujeres de la casa azabaches, señal de riqueza.

 

José Ángel Sebastián, uno de los dulzaineros de Castilla y León, interpretó junto a sus compañeros 'La Jota del Santo'. La chulapa Encarna Panea representó a la capital de España. De Murcia era Teresa Rubio, que junto a su marido, vistieron el traje de huertanos.

 

Los peruanos bailaron la danza guerrera 'Shapis', tradicional de la provincia de Junín. Flechas, hachas y muchas plumas convirtieron la procesión de la Virgen de la Paz en un verdadero espectáculo. Eso sí, sin olvidarse de la devoción a la Virgen que une a todos los vecinos del barrio.

 

La parada en el geriátrico San Eugenio fue muy emotiva. La agrupación musical de Casetas interpretó la 'Saeta' de Joan Manuel Serrat, que consiguió arrancar lágrimas a algunos de los mayores del barrio. Miembros de la Hermandad de Antiguos Legionarios de Zaragoza también participaron, como ya es tradición. Además, los de Castilla-La Mancha actuaron en la residencia IASS Santiago.

 

«La peor cárcel que tiene el ser humano es un corazón cerrado, quitemos los barrotes a nuestro corazón y dejémosle volar». Con estas palabras resumió ayer el presidente de la cofradía de Nuestra Señora de la Paz y la Merced, Francisco Garrido, lo que significa esta procesión, que unió a los vecinos del barrio un año más.

 

Texto extraido de www.heraldo.es/

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Taken on May 1, 2011