new icn messageflickr-free-ic3d pan white
Cada 8 Horas (Día de la Mujer) / Every 8 Hours ( Women's Day) | by CarlosBravo
Back to photostream

Cada 8 Horas (Día de la Mujer) / Every 8 Hours ( Women's Day)

En México, cada ocho horas es asesinada una mujer en su propia casa (Patricia Mercado, 2006).

 

In México, every eight hours a woman is murdered on her own house. (Patricia Mercado, 2006).

 

Dramática forma de celebrar el Día de la Mujer, que se celebra este miércoles.

 

A diario se reciben en consultorios mujeres que sufren violencia de sus parejas: rechazos, engaños, infidelidades, abandono. Pero no es sólo ésta la violencia.

 

En Morelia, los conductores de un programa radiofónico invitaban a los maridos a llevar "de las greñas" a sus esposas a un evento y así recibirían su distinción. Una organización de mujeres denunció el acto y funcionarios públicos disculparon el hecho diciendo que era con buena intención, sólo para reírse un rato. Aquí en Monterrey, un maestro del Tec que imparte cursos de motivación recomendó por televisión a las mujeres solteras inteligentes a "hacerse las mensas" para pescar marido.

 

Sucede porque los hombres que las mujeres necesitan, parafraseo a Milan Kundera, no han nacido aún. Las mujeres que quieren los hombres ya no existen, agrega este autor. ¿Es eso lo que impide lograr una vida de pareja equitativa, gratificante? ¿Será cuestión de distinta evolución de los sexos, de las diferentes necesidades que cada género aprendió? ¿Serán necesidades incompatibles de los géneros producto de una sociedad incongruente o causalidad circular?

 

Porque las necesidades afectivas femeninas atan a las mujeres a los varones, en cambio ellos las intercambian y sustituyen con facilidad para satisfacer mejor su libido. El discurso es uno pero siguen tratándolas como baratijas u objetos estorbosos. Lo evidencian los hombres en sus conversaciones y en sus bromas.

 

La mayoría de ellos sigue queriendo un cuerpo pero no alguien que piense, opine, decida, desee. La complejidad femenina les aturde, la consideran problemática. En terapia de pareja llegan a rastras, no la necesitan, afirman siempre. Y tienen razón, las que sufren son sus parejas. Ellos son y actúan como les da la gana. Ellas desearían más, esperarían más de la relación.

 

Estamos en el siglo 21 y la mujer continúa en segundo plano porque sigue dependiente del hombre emocionalmente. Porque el poder económico, social, político y religioso sigue perteneciendo a los varones y las mujeres permanecen pendiendo su felicidad de poder convertirse en la novia o esposa de alguno para formar una familia.

 

El trayecto de ser objetos a transformarse en sujetos ha sido largo. El día que todas las mujeres sean vistas como sujetos se acabará la violencia. Falta para éste más decisiones femeninas para convertirse en ellas mismas. Me refiero a ser independientes y felices por y para sí mismas. La vocación que elijan después es otra cosa. Hablo de la urgente individuación para sentir, pensar y actuar reflexiva y críticamente para ser plenamente y ampliar esa existencia femenina dedicada a atraer y agradar al hombre convirtiéndose en muñecas, juguetes, en fin, objetos.

 

A veces llegan mujeres a consulta sumamente deprimidas y me cuentan sus historias de una clara indiferencia de sus parejas quienes nunca las escuchan, pero les reclaman por qué no quieren ser penetradas más seguido. Estas mujeres sienten una tristeza profunda y falta de sentido en sus vidas pero no comprenden por qué si tienen un "buen" marido que las mantiene y una familia "bonita".

 

Por eso poco tenemos que celebrar cuando tantas son malqueridas o violentadas. Las enfermedades lo denuncian. La proporción de mujeres deprimidas es una de dos comparada con uno de tres consultantes varones (Burín, M. 1990; Bleichmar, E. 1991). Estos autores interpretan la diferencia como una de las formas en que se expresa el particular malestar de las mujeres en la cultura. Una cultura en la que no hay permiso todavía de ser protagonistas. Una cultura en la que no se atreve aún la mujer a ser porque prefiere pertenecer.

 

Paradójico resulta entonces que los gurús de desarrollo humano consideren que las mujeres están más evolucionadas que los varones, que su cociente emocional es superior, pero sin el reconocimiento varonil no conozcan su valía.

 

Artículo de la Psicologa Josefina Leroux

 

4,089 views
17 faves
22 comments
Uploaded on March 8, 2006