new icn messageflickr-free-ic3d pan white
encina | by lumen55
Back to photostream

encina

Poema La Encina de Gabriela Mistral

   

ESTA alma de mujer viril y delicada,

dulce en la gravedad, severa en el amor,

es una encina espléndida de sombra perfumada,

por cuyos brazos rudos trepara un mirto en flor.

 

Pasta de nardos suaves, pasta de robles fuertes,

le amasaron la carne rosa del corazón,

y aunque es altiva y recia, si miras bien adviertes

un temblor en sus hojas que es temblor de emoción.

 

Dos millares de alondras el gorjeo aprendieron

en ella, y hacia todos los vientos se esparcieron

para poblar los cielos de gloria. ¡Noble encina,

 

déjame que te bese en el tronco llagado,

que con la diestra en alto, tu macizo sagrado

largamente bendiga, como hechura divina!

 

II

El peso de los nidos ¡fuerte! no te ha agobiado.

Nunca la dulce carga pensaste sacudir.

No ha agitado tu fronda sensible otro cuidado

que el ser ancha y espesa para saber cubrir.

 

La vida (un viento) pasa por tu vasto follaje

como un encantamiento, sin violencia, sin voz;

la vida tumultuosa golpea en tu cordaje

con el sereno ritmo que es el ritmo de Dios.

 

De tánto albergar nido, de tánto albergar canto,

de tánto hacer tu seno aromosa tibieza,

de tánto dar servicio, y tánto dar amor,

 

todo tu leño heroico se ha vuelto, encina, santo.

Se te ha hecho en la fronda inmortal la belleza,

¡y pasará el otoño sin tocar tu verdor!

 

III

¡Encina, noble encina, yo te digo mi canto!

Oue nunca de tu tronco mane amargor de llanto,

que delante de ti prosterne el leñador

de la maldad humana, sus hachas; y que cuando

el rayo de dios hiérate, para ti se haga blando

y ancho como tu seno, el seno del Señor!

 

1,357 views
22 faves
169 comments
Taken on April 25, 2011