flickr-free-ic3d pan white

Santuario As Ermitas

La leyenda y la tradición hacen que As Ermitas fueran uno de los focos de la vida eremítica de la Tebaida Galaica.

Es el único topónimo plural que revela vida "eremítica", se da por seguro que el nombre le viene, porque aquel paraje fue habitado por contemplativos anacoretas en edículos espaciados a lo largo de la honda orilla del Bibei. En un manuscrito existente en el archivo del Santuario, que nos narra lo que dice la leyenda sobre la aparición de la imagen, nos indica también que la vida religiosa se inició allí en el s. Vll y bien pudo ser como fruto de la siembra fundadora de San Fructuoso. En el lugar siete ermitaños se aposentaron en siete cuevas.

La historia de la edificación actual, junto con el olvido de las seis ermitas secundarias, fue fruto de la piedad ante un portento. En el año 1.624 el Obispo de Astorga, D. Alonso Mexía de Tovar, en visita pastoral por aquellas tierras llegó a San Miguel de Vidueira, donde sufrió una repentina dolencia, que puso su vida en trance desesperado, creyó que estaba en los últimos momentos de su vida, invocó a Nuestra Señora das Ermitas. Tuvo una visión de la Madre de Dios, quien le impuso la mano sobre la frente y en el instante se sintió plenamente curado. Cuando llegó a As Ermitas reconoció que era aquella figura de Nuestra Señora la que se le había aparecido. El Obispo agradecido mandó construir en honor de la Madre de Dios una amplia iglesia a la que se le uniría, según sus planes, una casa para el administrador y los mantenedores del culto, residencia para los prelados que fuesen en visita y un mesón para peregrinos y devotos. No llegó D. Alonso a ver concluido su proyecto, lo que hizo fue la nave central del templo actual.

 

Quien fue el verdadero realizador de la obra fue su sucesor en la sede episcopal, Fray Nicolás de Madrid, monje jerónimo, quien había dirigido las obras del Panteón de los Reyes en El Escorial. Fue éste quien convirtió As Ermitas en un importante santuario. Pocos años estuvo en la diócesis, fue nombrado Obispo de Astorga en 1.655, siempre que sus obligaciones se lo permitían dirigía personalmente las obras. Construyó la capilla mayor, el crucero, la cúpula y el retablo. También por aquel tiempo se construyeron los edificios anejos al Santuario. En 1.660 fue trasladado al obispado de Osma, se fue a despedir de Nuestra Señora das Ermitas, rezando ante su altar, según se dice, la muerte le sorprendió en el Santuario, como se lo había pedido a la Señora, en la capilla del altar mayor fue enterrado.

 

La fachada del Santuario puede clasificarse como gran obra del barroco gallego.

 

3,590 views
11 faves
75 comments
Taken on May 3, 2008