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79 El Capricho de Gaudí 1810

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El Capricho de Comillas (Villa Quijano). Barrio de Sobrellano, s/n. Comillas. Cantabria

 

Arquitecto Antoni Gaudí i Cornet. Proyecto de 1883. Dirección de de las obras Cristòfor Cascante i Colom 1883-85

 

Residencia veraniega realizada para Máximo Díaz de Quijano, concuñado del Marqués de Comillas, junto al Palacio de Sobrellano. Gaudí había colaborado con el arquitecto Joan Martorell, autor del Palacio, proyectando el mobiliario de la capilla. Díaz de Quijano era un gran amante de la música y por eso se piensa que el nombre de El Capricho responde, trasladado a la arquitectura, a como se utiliza en música para designar piezas que no siguen las reglas y con variaciones de ritmo según un capricho personal. Gaudí se inspiró en el proyecto de Embarcadero que hizo en su época de estudiante (1876) en la Escuela de arquitectura de Barcelona

El Capricho tiene planta alargada, inscribible en un rectángulo de 36 x 15 m., y se distribuye mediante tres plantas. La planta semisótano, actualmente destinada a tienda de venta de artículos “gaudianos”, incluía garaje y servicios. La planta principal se desarrolla en torno al salón a doble altura cubierto por falsas bóvedas de estuco, pieza central de la casa a la que adosan el resto de las habitaciones, con un amplio ventanal, que permite la contemplación del paisaje circundante, y un gran invernadero, orientado al sur donde el propietario conservaba plantas de ultramar, un comedor y unas cuantas habitaciones. Finalmente la planta bajocubierta con dependencias para el servicio. La comunicación entre los distintos niveles se realiza mediante escaleras de caracol o de generatriz curva.

En la composición volumétrica destaca una torre mirador, cilíndrica, que recuerda los alminares persas, revestida de cerámica, bajo la que se sitúa el acceso resaltado mediante un porche formado por cuatro columnas y arcos adintelados, con capiteles decorados con pájaros y hojas de palmito. Sobre un zócalo de sillería de piedra, las fachadas muestran la alternancia de franjas horizontales de ladrillo visto y frisos y tiras de cerámica con los motivos vegetales de la flor y la hoja de girasol, presentes también en el friso superior, en la torre y en los testeros de las aperturas. El hierro también se encuentra presente de manera esencial, especialmente en las barandas y petos de terrazas y balcones, y en los aleros, con decoración de hojas de parra. Las cubiertas originales, hoy desaparecidas y desfiguradas, eran de cerámica vidriada. Fundamental en la composición es la importancia que se da al color, combinando la cerámica verde y amarilla con la piedra y el ladrillo en tonos rojos y amarillos. La obra se puede encuadrar en un modernismo incipiente, si bien incluye algunos elementos decorativos historicistas, mudéjares y orientales, con similitudes a los de su obra contemporánea, la Casa Vicens de Barcelona.

Gaudí reflejó en la casa a pasión del propietario por la música en diversos elementos, tanto de la decoración interior, como en el exterior. Es el caso de las vidrieras de la libélula con una guitarra y la del gorrión sobre un órgano, o del banco-balcón. Las ventanas de guillotina, cuyos contrapesos tienen unas campanas tubulares, cada una con un tono diferente, suenan agradablemente y musicalmente al cerrarse y abrirse.

El edificio está declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento desde 1969. En 1985 se adaptó para restaurante, y en 1992 fue adquirido por el grupo japonés Mido Development. A finales de 2009 el restaurante cerró sus puertas siendo destinado a la visita turística, pudiendo alquilarse para diferentes eventos privados.

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Taken on September 4, 2011