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27 Museo Provincial de Zamora Casa del Cordón Sala Expo temporales 21075

Museo Provincial de Arqueología y Bellas Artes de Zamora

Plaza de Santa Lucía, 2 Zamora. Castilla y León

Arquitectos: Luis Moreno-Mansilla y Emilio Tuñón Álvarez. 1993-1996

 

El Museo Provincial de Zamora, se inaugura de manera simbólica por Alfonso XII en 1877 pero su apertura real no se produce hasta 1911, en la desaparecida iglesia del convento de las Marinas. En la década de 1980 se elige para su nueva sede el Palacio del Cordón, un edificio renacentista del siglo XVI situado en la parte baja de la ciudad, en el barrio que en época medieval se llamó "Puebla del Valle", próximo al río Duero. En 1989 el Ministerio de Cultura encarga su ampliación a los arquitectos Luis Moreno-Mansilla y Emilio Tuñón, que la realizan en el periodo 1993-1996, siendo la obra finalista del Premio “Mies van de Rohe” de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea en 1997.

 

El Palacio del Cordón, del que únicamente resta una crujía, presenta su fachada, con una notable portada enmarcada por el cordón franciscano, a la plaza de Santa Lucía. Se destina a sala de exposiciones temporales, salón de actos y biblioteca, además de espacios de administración y dirección. El nuevo edificio se conforma mediante un volumen cúbico casi exento, situado entre el Palacio y un acantilado bajo el recinto murado medieval, y acoge las salas de exposición permanente con dos secciones, Arqueología y Bellas Artes; y un segundo cuerpo, menor, formado por elementos prismáticos, con fachada a un callejón posterior, donde se sitúan los talleres de restauración. En el interior del recinto expositivo se integran como un elemento más arquerías del antiguo patio del palacio y parte de la escalera, únicos elementos subsistentes del edificio original aparte de la fachada. Una de las piezas más valiosas de la colección del museo son los dos tesoros de Arrabalde, para los que los arquitectos crearon un singular mueble expositor-caja fuerte.

 

El elemento principal del nuevo museo diseñado por Mansilla-Tuñón para la colección permanente es un volumen cúbico en el que adquiere presencia fundamental la cubierta, su “quinta fachada”. Es la imagen que presenta a Zamora desde uno de sus miradores característicos, la plataforma situada entre el Parador y la Iglesia de San Cipriano, en el centro de la ciudad histórica. Fachada terminada en zinc que se abre como una gran ventana a la ciudad mediante un cuidado damero de lucernarios en diente de sierra, que permite la iluminación cenital de las salas -en especial de la central donde se expone el gran mosaico procedente de la villa romana de Requejo en Santa Cristina de la Polvorosa-. Este sistema de iluminación anticipa obras posteriores del Estudio Mansilla-Tuñón como el Museo de Bellas Artes de Castellón o el MUSAC de León. Mientras las restantes fachadas, realizadas en pequeñas piezas de piedra arenisca, que permiten su perfecta integración en el entorno, son casi ciegas, con escasas aberturas al nivel de la planta de acceso y otros pequeños huecos irregularmente repartidos. El espacio interior se organiza mediante distintas salas macladas de diferente dimensión y altura comunicadas mediante una rampa descentrada y una escalera, conformadas por muros de hormigón, blancos, de distinto espesor, con perforaciones a modo de hornacinas para alojar elementos expositivos, huecos estratégicamente situados que permiten descubrir los espacios que se sitúan al otro lado, e incluso cortados en su plano inferior. Completa la escueta gama de materiales la madera de teca en suelos y celosías

 

Además el conjunto cuenta con la contigua iglesia de Santa Lucía, desacralizada, situada en la misma plaza, como almacén visitable del museo. Este edificio reformado en el siglo XVII con una interesante portada manierista, únicamente mantiene huellas de sus orígenes románicos en el muro norte.

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Taken on July 5, 2009