flickr-free-ic3d pan white

El calor del mediodía evaporaba el rocío de la mañana y se desprendía del suelo una ligera bruma velando el paisaje.

En la cumbre tenían la sensación de ser los únicos habitantes de ese sitio encantado. Conocían rincones ocultos, sabían ubicar los lugares para observar la ciudad a sus pies. A veces, cuando abajo espesaba la niebla, la base del cerro se perdía en una firme espuma y podían imaginar que estaban en una isla rodeados de harina. En cambio en los días claros divisaban la interminable cinta plateada del tráfico y les llegaba el bullicio como un lejano torrente. En ciertas partes del follaje era tan tupido y tan intenso el perfume vegetal, que les producía una turbia embriaguez. Ambos ocultaban esas escapadas al cerra como un secreto precioso. Sin haberse previamente de acuerdo evitaban mencionarlo, para preservar su intimidad. –De amor y de sombra.

43 views
1 fave
0 comments
Taken on April 14, 2012