Silence
Nada. For real. Nada de nada, absolutamente vacio, espacio, infinito. Tú sigues ahí, flotando en el medio, nadando de un lado a otro, agitando la quietud, intentando esconderte tras alguna sombra. Mis oídos escuchan que no, no hay nada, vacio, absolutamente infinito, como eso, como tú, como esa mirada desde arriba, aquella ventana que se abre, y la luz que se expande. No tienes donde esconderte. Vacio. Infinito. Silencio. Donde quemas y donde estás, donde vives y donde vas, allá, donde quisiste, donde viste, donde nada había y espacio queda, infinito, como yo en esas páginas que solías leer antes de que quisieras, como esas flores que oliste antes de que pudieras. Silencio. Vacio. Nada. No hay nada que decir, for real. Nada de nada, y bien sabes que me es difícil. Silencio. Este talkshow ha llegado a su término, señoras y señores, la transmisión comienza a desfragmentarse y tú, y yo, y ese vacio, infinito, inmenso, no hay nada, no absolutamente, no queda, no, nada.
Ya sabes.