17_01_2016 Lesbos está sola
Lesbos está sola. La isla grita, pero nadie la escucha. Lesbos te abraza cuando llegas y te retiene cada vez que te vas.
Lesbos incomoda y duele demasiado. Fotógrafos y prensa molestan. Demasiados muertos, demasiados testimonios que se han quedado ya casi afónicos de tanto aullar al mundo el drama diario.
Voluntarios y unas pocas ONG’S sostienen la situación. Pero ya no hay nada que pueda tapar las vergüenzas de unos gobiernos que nos llevan al abismo. Ni las de unos ciudadanos convertidos en meros espectadores.
La situación de las migradas o refugiadas sigue siendo la misma o peor que hace unos meses. El frío ha convertido la isla en cientos de ya invisibles caminantes que intentan cruzar por una Europa que les maltrata. No hay piedad para nadie, ni para los más pequeños. Llevar encima una guerra, ser extorsionado por las mafias, jugarte la vida cruzando en un bote. Y con todo esto a las espaldas, ahora toca también tener que sobrevivir a la temperatura invernal.
Tiritan, continúan el periplo europeo enfermos, casi sin comer y dormir, pero ellos siguen sonriendo y dándote las gracias. Lecciones de vida.
A pesar del esfuerzo de cientos de personas de todo el mundo para recolectar dinero o material, en Lesbos siguen faltando zapatos, ropa, comida. Imposible cubrir todas las necesidades. Lo que llega se acaba en escasas semanas. Parches. Un pez que se muerde la cola.
Mientras, los locales intentan adaptarse a esta situación. Una Grecia ya empobrecida que intenta lidiar con una grave crisis, y que pese a ello, ayuda como puede a los que llegan a la isla.
Europa convertida en un monstruo impasible. Y nosotros convertidos en cómplices de un genocidio que parece no tener fin.
Todo esto nos va a pesar durante años y años. Y si no, tiempo al tiempo.

Lesbos, 18 de enero de 2016

Texto: Mòni
Fotografías: Mòni y Manu
18 photos · 1,043 views