Sexer - 2016
“Cuando bailas puedes disfrutar el lujo de ser tú mismo”-Paulo Coelho.
Viernes frío de mayo. 6.30 p.m, llego a Café Muller para presenciar una “práctica compartida”. Nunca me sentí muy cómoda con el mundo de la danza, no me considero buena bailando ni mucho menos. De todos modos, la danza siempre me pareció una modalidad más que interesante de ver y explorar.
En el salón habría alrededor de quince cuerpos moviéndose al ritmo de la música. A la vez, cada uno en su propio universo . Me encontraba frente a un conjunto de individuos averiguando acerca de sus movimientos. Entiendo que los encuentros no tienen una rutina pautada, la idea principal es promover y celebrar el movimiento a través de las expresiones de sus mismos cuerpos.
Al principio me quedé por un mismo sector, hasta que me fui sintiendo más cómoda y comencé a moverme por todo el espacio. Sólo un chico me dijo que no quería ser fotografiado, lo cual respeté.
Como experiencia para alguien que no es “del palo” puede resultar intimidante, hasta incluso un poco chocante ya que a través de los movimientos y las figuras que se van formando puede haber cierta connotación sexual, pero de alguna manera hay que poder comprender el código y entrar en esa sintonía donde finalmente la idea es promover todo imaginario posible a través del cuerpo.

Jueves 19.00 hs. Llego a un estudio de danza por Villa Crespo para ver una clase de HIP HOP de adolescentes.
Mis primera sensaciones cuando estuve frente al grupo fueron extrañas: una mezcla de melancolía por esos años de plena explosión frente a la vida, y por otro lado: qué difícil aguantar a los adolescentes.
A diferencia de la práctica compartida donde llegue sin saber con que me iba a encontrar, la clase de HIP HOP fue como lo esperaba. Las chicas estaban chochas con que yo estuviera ahí, se arreglaban el pelo constantemente para salir bien en las fotos (aunque no posaran).
Cuando me fui del lugar y vi las fotos, me gustó que en las caras de todos se reflejara lo que yo percibí en la clase: era el momento de brillar, de fama. Bailo y bailo bien, o no, pero pongo todo. Y no me inhibo , no siento temor ni miedo alguno a la exposición.
Actividades liberadoras: Estar en movimiento es estar activo, es movimiento físico y psíquico, es dejar que se liberen tensiones o preocupaciones y conectarse con uno, con otros, es momento de crear, de interactuar, de sentir emociones, de frenar y de alguna manera, porque no, ir construyendo nuestra propia identidad.
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