MOD
pilotfoto 4:55pm, 13 January 2010
Hoy revisando unos emails me he encontrado con una historia que leí un dia antes de acostarme. La verdad que no recuerdo de quien era el libro y me gustó tanto la historia que le hice una adaptación para la isla de Ibiza.

Esta historia personalmente me ha ayudado en muchas decisiones díficiles. Espero que os guste y que perdoneis los errores ortográficos:


La historia real se basaen China pero me voy a permitir el lujo de adaptarlo a la tierra de
Ibiza. Vamos allá:

Hace muchos, muchos siglos atrás, en la isla de Ibiza cuando no existían
carreteras, ni coches, cuando los almendros estaban en flor todo
el año, las aguas eran turquesas y los pececitos te hablaban, donde en
es Vedrà había unicornios en lugar de cabras y donde paseaban caballos
blancos por las colinas de Corona...

Había un viejo payesito que como todo buen payés se llamaba "Pep" que se
cuidaba de su pequeño trocito de terreno en el plà de Corona. De ese
terrenito obtenía todos los frutos necesarios para la subsistencia. Este
payesito tenía varios animalitos a los que tenía que alimentar y por eso
sembraba cebada. Para labrar la tierra utilizaba un viejo caballo que
todavía servía para sus labores.

Un día este caballo se le escapó a las montañas. El payesito esperó un
par de días y el caballo no volvía...

Los vecinos fueron a ver a Pep y le dijeron:
- "Que mala suerte!!! Y ahora no vas a poder labrar y dar de comer a tus
animales. Que vas a hacer con tu familia? Pero que MALA SUERTE!!!!

A lo que Pep se limitó a responder:
- "Buena suerte, mala suerte, ¿Quien sabe?"

Los vecinos se quedaron mirando unos a otros como diciendo. Pobrecito
está viejo ya. Está delirando. Se ve que le ha afectado mucho la perdida
de su caballo Tomeu.

Al cabo de una semana el payés estaba mirando como salía el sol desde su
pared de piedra que había construido su tatarabuelo y eso que en la
lejanía parecía ver como un caballo que se iba acercando. Efectivamente
era su caballo Tomeu pero no venía solo. Venía con una manada de
caballos blancos salvajes.

Una cosa que no ha cambiado en esta isla es lo cotilla que suelen ser
los vecinos así que fueron a ver el payés y le dijeron:
- "Pero que buena suerte!!!! Ahora tienes un montón de caballos que te
podrán ayudar y aparte podrás vender y mantener a tu familia de por vida.
QUE BUENA SUERTE!!"

A lo que Pep se limitó a responder:
- "Buena suerte, mala suerte, ¿Quien sabe?"

Los vecinos se volvieron a mirar y solo podían pensar que el payesito
Pep cada día estaba más viejo.

Pep, tenía un hijo joven que también se llamaba Pep (por suerte la
originalidad de esta isla tampoco se ha perdido). El hijo de Pep, que
para no confundirnos lo llamaremos Pepet, empezó a domar uno de los
caballos salvajes. Escogió el caballo más blanco y reluciente que
encontró. Le puso Madonna. No sé si tendría nada que ver con que tuviera
una melena rubia y una peca negra al lado del hocico.

Un día el caballo Madonna estaba furioso y cuando Pepet lo fué a montar, Madonna lo tiró al suelo de una forma tan brutal que Pepet se partió un brazo y una pierna.

Los vecinos ya tenían otra excusa para ir a visitar a Pep y decirle:
- "Pero que MALA SUERTE!!! y ahora que vas a hacer? Pobre tu hijo Pepet,
está fatal y no podrá ayudarte por lo menos en 4 o 5 meses".

Pep, con toda la serenidad y calma del mundo les respondió
tranquilamente:
- "Buena suerte, mala suerte, ¿Quien sabe?"

Los vecinos ya se mosquearon con tanto cuento buena suerte, mala suerte.
La verdad les empezaba a tocar la moral. Se podían oir expresiones en
ibicenco como "Mesquin, es puta iai ja fà cadufus!..."

Pep, seguía adelante con sus trabajos y la verdad, era feliz y seguía
sonriendo todos los días.

Pasó un mes, y desde la torre de'n Rovira avistaron 50 botes de piratas
que venían a atacar la isla. La alarma saltó en toda la isla. Los
coroneles por llamarles de alguna manera, empezaron a reclutar a todos
los chicos de la isla para liberar la batalla. Cuando llegaron a el plà
de Corona se llevaron a todos los chicos menos a uno. A Pepet. El pobre
no servía para la batalla.

Al final los payeses ganaron a los piratas pero desgraciadamente
murieron muchos jovenes.

Los vecinos ya no le fueron a decir nada a Pep porqué ya sabían su
respuesta: "BUENA SUERTE, MALA SUERTE, ¿QUIEN SABE?"

Los vecinos descubrieron que Pep no estaba loco sino que aceptada los
hechos de la mejor manera posible para seguir adelante y sin
preocupaciones. Seguir adelante para ser feliz.

Como dicen los payeses Pep era un "tio puteeee"
gabby birds [deleted] Posted 9 years ago. Edited by gabby birds (member) 9 years ago
Vaya que si, yo procuro seguir esa filosofía...
Muchilu 9 years ago
Tu piularàs!
bona manera de vore la vida :-) arrecony!
MOD
ibzsierra PRO 9 years ago
Mucha razon tenia en Pep
tangible question [deleted] 9 years ago
Sip pero la historia, la conocía, yo la veo mejor en V.O.
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