Tengo una de esas limitaciones, tontas, pero cotidianas y crónicas.
No puedo empezar una libreta en blanco.
Tal como esos lugares no recorridos, que también algún día llenaré con mis pasos.
No se cuando... es tonto -lo se- pero es mi tontería, que acurruco y consiento, hasta que un día simplemente tome el lápiz y sentencie su perfecta inocencia.