Me he cansado de seguirte, y de soñar contigo, de pensar todos los días en ti, de despertarme pensando que hoy es el día, que hoy vendrás. Y acostarme dándome cuenta de que no viniste, y que quizá mañana... pero mañana tampoco. Mejor asumo ya que no eres para mi.
¡Ah! Felicidades.