Había puesto uno de sus Cd's que lo tranquilizaban. Y pensaba, le gustaba mucho pensar.
Pero también sabía que era malo, que lo alejaba del ser, que debía dejarlo.
Pero agotado se rindió y se hundió un poco más. Y todo se empezo a mezclar y ya no entendía ni a sus sentidos. La rabia se apoderaba de él, no buscaba ninguna congruencia, no iba a hablar categoricamente. Su inseguridad se plasmaba en su arrugada piel. Y no esperaba, no despertaba, se ahorcaba. La luz de la cabina no parpadeaba nunca, su blanca luz lo ahogaba. Todo esto lo empezaba odiar, se quería escapar y los veía a todos, son gusanos gritó. Estan todos durmiendo, despertar, despertar...
Y se murió, desapareció. Y nadie sabe.