Esta geografía con su magia,
nos está dando tiempo para despedirnos bien.
Sé que habremos de extrañar
sus calles, su frío, su lluvia.
La paz que nos produce constatar
que todas sus piezas se unen en el lugar correcto.
Como fotogramas de una película olvidada,
u otra que, ahora más que antes
está por hacerse.
Volveremos para descubrir que, en verdad,
nunca nos hemos ido de aquí.