La lluvia se ha empeñado en deslucir el concierto y, al final, se saldrá con la suya.
La imágen de este saxofonista de Mercedes Peón, calado hasta los huesos y aún así sigue tocando, es un arquetipo de profesionalidad y de lo dura que, en muchas ocasiones, es la vida de los artistas.
Sirva esta foto como modesto homenaje a todos ellos.