Orgullo![]() Este año, como todos los años desde que el 26 de junio de 1977 tuviera lugar la primera manifestación de transexuales, gays y lesbianas por las Ramblas de Barcelona, volveremos a leer y escuchar a ciertos heterosexuales tocados por la mitra de Rouco y a ciertos homosexuales tocados por el miedo de mirarse a los ojos en un espejo, criticar la honra de ser lesbiana, gay o transexual. Para ellos no hay motivo de orgullo y, en todo caso, sí para el temeroso silencio del armario o incluso la vergüenza con la que purgar el supuesto pecado de ser diferente.
En 1901 tuvo lugar en España el primer intento de matrimonio de una pareja del mismo sexo del que se tiene constancia. El 8 de junio de 1901, Marcela y Elisa contrajeron matrimonio en La Coruña al hacerse pasar por hombre una de ellas. Cuando fueron descubiertas, tuvieron que huir del país al verse perseguidas por la soga homófoba de sus contemporáneos y un sistema judicial llamado a imponer la sharia católica. Transexuales, maricones y bolleras ¿Queréis un motivo de orgullo? Ahí tenéis dos. Yo me siento orgulloso de todas las mujeres que ya entonces se atrevieron a limpiar de sus labios un carmín que les era ajeno, para besar a otra mujer; y orgulloso de los hombres que más tarde se atrevieron a pintar los suyos de rojo en la España negra de la intolerancia fascista. Orgulloso de su valor al enfrentar la visibilidad de su identidad a los golpes y las cárceles de la dictadura de Franco. Orgulloso de Antonio, heterosexual al que su madre intentó alejar del marica del 4º porque pensaba que lo mío se contagiaba como una mala tos. Ambos teníamos 10 años y él sólo veía a un amigo donde su madre veía a un monstruo. Orgulloso de todos los amigos y amigas que vinieron después y que siempre me han arropado con su incondicional abrazo, cuando he sentido frío fuera del armario. Orgulloso de unos padres que tuvieron que enfrentarse a 50 años de prejuicios para brindar por mi felicidad el día de mi boda; y de mis hermanos y hermana por ayudarme y ayudarles a recorrer un camino que otros se empeñan en desviar de la felicidad. Orgulloso de Ignacio, mi marido, y de la honestidad con la que luce su anillo de casado en un entorno laboral hostil a todo derecho civil no consagrado por el Papa de Roma. Orgulloso de Jordi, de mis suegros y cuñados, de Ángel y sus padres, de Luis, Begoña, Ana y su familia, de Koldo, Agus, Fernando, Jordi, Jose, Teresa, Juan Carlos, los Javis, Aitor, Antonio, Nico, Eduardo, Lucía, Oscar, Javier, Rober, Jorge, Adele, Andrea, Peter, Juanma, Joan, Firás, Domingo, Marce, Paco, Fito, Dani, Miguel, Miquel, Arturo, Alejandro, Maribel… De tantos y tantas que habéis encontrado el coraje de sacudiros la caspa de los prejuicios para dejar caer sobre vuestros hombros divertidas lentejuelas. Orgulloso y muy agradecido a Sylvia Rivera, Armand de Fluviá, Francec Francino, José Pérez Ocaña, Jordi Petit, Beatriz Gimeno, Boti García, Pedro Zerolo, Carla Antonelli... y tantas y tantos que han pavimentado el suelo que poco a poco sentimos firme bajo nuestros pies. ¿Motivos para el orgullo? Cientos de miles, uno por cada uno de los gays, lesbianas y transexuales que se atreven a vivir sin miedo en una España en la que aún muchos transexuales, lesbianas y gays respiran con dificultad sin la ayuda de pulmones como Chueca o el Eixample. Orgulloso de ti, transexual. Y de ti, homosexual. Y de ti, lesbiana. Sobre el Orgullo Hetero: www.flickr.com/photos/micock/3099153126 CommentsSmall Blue Thing says:Muy bonito, salvo por lo de sharia: en todo
caso, deberías poner Fiqh. stygyan says:Bien escrito, como siempre. Realmente bien
escrito. micockringnomedejapensar
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Funksturm says:
¡Bien dicho!
:)))))))))))))))))))
Posted 6 months ago. ( permalink )