Desde pequeños aprendimos a la fuerza que vivíamos en un país telúrico, que cada tiempo, si nos olvidábamos de tal manera que la madre naturaleza nos recordaba de donde somos, tal cual como los otros eventos desastrosos que azotan de tiempo en tiempo a Chile, ya sea el clima, el mar o la tierra.
Aprendimos a la fuerza, hemos llorado tantas veces a los nuestros y los volveremos a llorar en el futuro. Estos hechos nos han marcado a fuego con el carácter y temperamento propio del chileno, amado por algunos, odiado por otros, pero que va.. asi somos y no renegaremos de ellos, ni porque queremos, ni porque podemos.
Tantas veces construimos cosas, pasa algo y destruye todo, nuevamente a levantarse, ya sea en lo material, como en lo espiritual.
Somos un país que ha tenido la desventaja y ventaja de sufrir los rigores de la naturaleza, pues si bien es desventaja tener que perder bienes materiales y peor aún, la perdida de compatriotas, la ventaja estriba en que nos ha dado un país solidario y muy unido.
Chilenos, hermanas y hermanos, compatriotas todos, no importa cuántas veces caigamos, CIEN Y MIL VECES SIEMPRE nos levantaremos, porque somos hijos del rigor y a este siempre le damos la cara.
VIVA CHILE MIERDA!!!!!