Lomo LC-A+, Agfa CT Precisa – 100 ISO Slide film
Uno de mis argumentos preferidos para la defensa de la pirateria de la música es ese que dice que “los cds valen apenas 1€ de coste, pero te los cobran a 15€ en las tiendas”. Vamos a dejar de lado el hecho de que, dependiendo de quien suelte la frase, el cd vale a veces 1€ (los que apuntan a ojo), a veces 0,50€ (los más catastrofistas) o incluso 0.78€ (los que mencionan decimales raros para dar apariencia de verosimilitud). Es decir, que aquí nadie tiene ni puta idea de cuanto vale un cd. Pero ya digo: dejando esto de lado, lo cierto es que el argumento tiene más agujeros que un queso gruyere. Para empezar: los productos no valen lo que el material con el que han sido fabricados. Si fuera así, un Ferrari costaría solo 3000€, porque ese es el coste aproximado del metal, la goma y el plástico empleados en su fabricación. Por otro lado, si se lleva ese argumento al límite, todos deberíamos de pagar 60 millones de € por ver una película en el cine, porque ese viene a ser el coste medio de un Blockbuster hollywoodiense. Pero es que, además, se supone que en el precio del cd se incluye el beneficio del diseñador que ha diseñado la portada, el sueldo del tipo que manipula el cd en la fábrica, el del camionero que lleva el cd a las tiendas para que tú no lo tengas que recoger personalmente en Idaho, el beneficio del propietario de la tienda que te vende el cd y, por supuesto, el del músico. Y fijaos que no menciono el beneficio de la discográfica que ha organizado, coordinado, publicitado y pagado por adelantado todo eso para que tú puedas escuchar el cd en tu casa, etc. Otra cosa es que tú, personalmente, contactes directamente con la banda para que te graben el cd y te lo envíen por correo, sin intermediarios de ningún tipo. Eres libre de intentarlo, pero cualquier persona sensata estará de acuerdo en que 15€ es un precio más que justo teniendo en cuenta la decenas de personas que participan en el proceso de llevarte el cd hasta la tienda de tu barrio. Personas a las que, claro, les importa una soberana mierda que tú seas un fan de la música, y que quieren cobrar por su trabajo. Exactamente como tú.