Sabes que eres un fotógrafo (o aficionadillo en mi caso) de naturaleza….
1.- Cuando ya no te cuesta levantarte de madrugada para viajar unos cuantos kilómetros y estar en el lugar indicado cuando sale el sol.
2.- Comienzas a llamar a tu ave favorita “Mina”.
3.- Sales a dar un paseo y te detienes mirando los pájaros que se posan a pocos metros de ti, odiando no tener una cámara en tus brazos.
4.- Te pasas un montón de horas escondido esperando que el ave se pose en la ramita que colocaste estratégicamente.
5.- Tienes más fotos de aves y bichitos que de personas.
6.- Alguna vez escuchaste comentarios como “ah, pero con esa cámara cualquiera sacas esas fotos”.
7.- Tus amigos piensan que tienes algún tipo de problema, pues no entienden eso de los madrugones, escondites, pajaritos y soledades.
8.- Te das cuenta que tu vida social comienza a perder sentido si sale el sol y piensas que podrías estar en otro sitio intentando sacar alguna foto.
9.- Uno de tus sueños es ganar una primitiva y mandar el trabajo a tomar por el culo, comprarte una buena cámara, un todoterreno y recorrer los caminos.
10.- Cuando estás viendo un partido de fútbol o de tenis y no quitas ojo a los equipos que tienen los reporteros gráficos.
11.- Te sientes contento al haber sacado la foto de tu vida y, al subirla a internet, te das cuenta que como la tuya hay cientos y, todas, mucho mejores.
12.- Después de todo un día en el campo regresas a casa sin una sólo foto de mérito, pero te dices para contentarte “el contacto con la naturaleza en impagable”.
13.- La mejor foto es aquella que está por hacer.
14.- Te das cuenta que tienes amigos y amigos fotógrafos.
15.- Y, por último, estás junto a la barra de un bar, tomándote un caña, y se te acerca alguien que te reconoce y te dice: “oye, tu eres el de los pájaros. Le respondes que sí y, mirándote fijamente te dice…pero no tienes otra manera de perder el tiempo”.
(Selección tomada de los fotógrafos de naturaleza de Argentina y, alguna, de cosecha propia).
Siempre es gratificante planificar una foto y llevarla a término. Saber que todo el proceso es fruto de tu trabajo. Luego la ves y te dices: podría estar mejor, pero que carajo es enteramente mía.
El día era muy frio y la niebla intensa. El ratonero apareció en escena durante unos minutos y se fue. Saludos