La vida es un cúmulo de circunstancias. La mitad de ellas son malas. Pero si te preocupas por lo malo que te pasa, te hundes aún más como si fueras un pequeño barquito de papel en un riachuelo. No busques complicaciones en cosas que no merecen la pena, simplemente trata de disfrutar de todo y sacarle partido a aquellas cosas que te hacen daño. A veces tus propias lágrimas en contacto con tu piel pueden darte una sensación de libertad, sólo tienes que sentirlas, darte cuenta de que vives. Vives a pesar de todo, a pesar de tus problemas así que déjalos correr. Concéntrate en aquello que te va a hacer crecer como persona y descarta aquello que te va a pasar factura. Disfruta de la vida pero respétate.
Quisiera darte otros consejos pero para mí la vida se resume en un lema: Vivir.
Bienvenido al mundo, tú, que acabas de abrir los ojos por primera vez.