y en la foto, mi padre. Sobran las palabras y los motivos por los que subo la foto. :)
En la actualidad: todo el sistema público se está debilitando, se está cayendo a pedazos, se lo están cargando... y ahora lo que esta pasando en Valencia no es nada más que una pequeña pequeñísima evidencia de lo que ocurre. La sanidad y la educación pública se tambalea y más con estas aves carroñeras del gobierno actual, claro, que esto viene de mucho antes... y mucho, muchísimo más que decir, muchísima más indignación...
Claro, que ahora que recuerdo, se persiguen a jueces movidos por causas justas más que a corruptos sin escrúpulos, y afectados como Jesús Rivera, Baltasar Garzón, etc.
Otro ejemplo de la situación actual española es que por causas de la crisis se estén perdiendo los derechos humanos y del trabajador y lo más grave: QUE ESTEMOS EN MANOS DE BANCOS Y MERCADOS que, curiosamente son los que la han provocado. Que un profesor, catedrático o médico de la sanidad pública gane menos que un concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera. Pero no es solo en el ámbito laboral donde se evidencia cómo este sistema nos obvia y nos condena, sino también en el educativo. La serie de reformas educativas que vienen dándose y que han culminado con la implantación del Plan Bolonia y la Estrategia 2015, nos muestran cómo los Mercados se han apropiado de las universidades. Pero una de las cosas que más me cabrea es el racismo y la xenofobia, de verdad que no entiendo como una persona naciendo en un país puede ser superior a otra por nacer en otro, y vergüenza, vergüenza me da de la mayoría de personas en donde vivo.Que sea la estupidez humana la que se encargue de establecer diferencias que la muerte se encarga por igual. De discriminar a alguien por el simple hecho de enriquecer su orgullo... Que la avaricia y la codicia muevan montañas y no la paz y la justicia. Que mientras unos engordan su bolsillo, otros busquen un pedazo de pan en la basura. Que la gran estupidez humana pueda llegar a pensar que competir significa pisotear a los demás en vez de luchar por objetivos propios. Que apoyen la tortura, el sufrimiento de animales y al final de la corrida aplaudan a un asesino. Que jueguen con la vida de seres vivos -personas, animales.- Que se tarde 5 minutos en talar un árbol de 300 años. Que haya costado miles de millones de años crearnos y segundos para destruirnos. Que usen la fuerza y no la palabra como medio. Que se haya perdido la conciencia social, que contaminen los ríos, las aguas, que se expulsen gases, que se contamine por gusto habiendo otras salidas. Que se juzgue a alguien por su apariencia... Y LARGOS LARGOS ETCÉTERAS. Todo esto y mucho más son unos claros ejemplos de la altibaja sociedad en la que vivimos.
Que es muy fácil sacar defectos, sí, nos lo ponen a huevo, pero también alabo cada milímetro de lo que esta sociedad -aunque parezca contradictorio- ha conseguido.