aprovechándome de lo indecible como potencia máxima
la idea del todo y las partes dejan de existir.
como el horizonte.
nunca lo alcanzamos.
no suple una falta, sino que abre un agujero, instala un vacío, no lo colma.
de a ratos, los límites pierden sentido si no hay sentencia al final, como la musica
el placer es cosa mental
mientras suenan temblando melodias cuasi efimeras
me desparramo ahí... entonces.