La mejor amiga que pude tener durante quince años. Junto con ella crecí, jugué, compartí, lloré, amé, aprendí, reí. Y un sin fin de cosas más, pero lo más importante fue que me enseñó a amar a los animales, aprender de ellos y su amistad fue la más sincera e incondicional que pude tener, estuvimos juntas en las buenas y en las malas, y hasta sus ultimos días así como me dio un inmenso dolor toda su agonía, también me dio muchas alegrías. Hoy ella se fue, pero comprendí que " separarse de la especie por algo superior, no es soberbia...es amor". Para mi querida DIDA, alías mi Puni.