Pieces II
Te juro que no quise que todo acabara así. Yo... no sé, no sé qué pasó. Estábamos en la fiesta, tan alegres, tan amigos, tan amantes. Tú con tu jueguecito de siempre: te empujo, te muerdo, te quiero en silencio. Y yo creyendo que en cualquier momento te tirarías a mi boca y yo estallaría de amor. ¡qué ansia! Hasta los demás venían y me decían lo tienes loco, ¡esta es tu noche!. Sí, esa era mi noche, nuestra noche a decir verdad. Pero no sé qué pasó. De repente había perdido el reloj y tú estabas demasiado cerca de aquella chica. Y segundos después yo me enloquecía en un torbellino de imágenes y sonidos brillantes mientras te veía subir a su coche. Luego dejaste de hablarme, quise explicarme pero de mi boca sólo salían gimoteos como brbrbrbr. Acabé en las piernas de aquel hombre tan simpático y esta mañana he despertado en casa de alguien. He huido y he cogido el primer tren hacia alguna parte pero cuando el revisor me ha pedido el billete me he echado a llorar.
No sé dónde estás ni cómo se hundió todo en la mierda de forma tan drástica. Me da miedo recordar y me agarro a la idea de que tal vez las cosas no son tan malas como parecen.
Y lo peor de todo ha sido darme cuenta de que la fiesta terminó y no fue contigo.