Este presente
liso como una tabla, fresco,
esta hora,
este día limpio como una copa nueva
—del pasado no hay una telaraña—,
tocamos con los dedos el presente,
cortamos su medida,
dirigimos su brote,
está viviente, vivo,
nada tiene de ayer irremediable,
de pasado perdido,
es nuestra criatura,
está creciendo en este momento,
está llevando arena,
está comiendo en nuestras manos,
cógelo, que no resbale,
que no se pierda en sueños
ni palabras, agárralo, sujétalo
y ordénalo hasta que te obedezca,
hazlo camino,
campana, máquina,
beso, libro,
caricia, corta su deliciosa
fragancia de madera
y de ella hazte una silla,
trenza su respaldo,
pruébala,
o bien
escalera!
Si, escalera,
sube en el presente,
peldaño tras peldaño,
firmes los pies en la madera
del presente,
hacia arriba, hacia arriba,
no muy alto,
tan sólo hasta que puedas reparar
las goteras del techo,
no muy alto, no te vayas al cielo,
alcanza las manzanas,
no las nubes,
ésas déjalas ir por el cielo,
irse hacia el pasado.
Tú eres
tu presente,
tu manzana:
tómala de tu árbol,
levántala en tu mano,
brilla como una estrella,
tócala,
híncale el diente y ándate
silbando en el camino.
Pablo Neruda