Una vez más pudimos comprobar que la grandeza de este tipo de espacios festivos radica en que cada uno de nosotros asume a plenitud su identidad y la ostenta con orgullo. Collas, cambas, abuelos, hijos, nietos, amigos, todos participamos en nombre de un solo país : Bolivia, mirándonos y reconociéndonos, valorándonos, compartiendo y aprendiendo, intercambiando y enriqueciéndonos mutuamente. Una Bolivia diversa y complementaria a la vez, que respetando las singularidades culturales e intergeneracionales de todos no pierde ni esencia ni identidad.
Las gradas del imponente Palacio de "Rumine" que alberga a la Biblioteca Universitaria de Lausana y al Museo Cantonal de Bellas Artes fue una vez más escenario de la algarabía de la representación boliviana y fue, por sobre todo, testigo del coro de más de 300 personas, que al unísono cantaba "Viva mi Patria Bolivia, una gran Nación....!