Se que mañana la luz inundará mi vida, Y que Dios tomará mi mano cansada. Se que un paso seguirá al otro sin que lo pida, Y que las lágrimas olvidarán mi mirada Se que pasado mañana me sorprenderá riendo, Firmemente avanzando en un camino soñado. Acaso después de todo me encuentre sintiendo, Esa paz tan esquiva, ese amor anhelado. Pero hoy es más noche que nunca, Pues hoy he perdido grandes cosas de mi vida, Y no hay consuelo ni fe que me valga. El silencio se hace tumba y el frío escarcha.
El dolor me cierra el pecho y la angustia atraganta. Y me siento tan solo que espanta.
No es mañana el problema, es este hoy que no pasa.