El macro es el resultado de haber conformado la colección de arte argentino contemporáneo más importante del país.
Su contundencia requirió un espacio propio, que se adecuara a una concepción diferente de museo que, desde el punto de vista de la construcción de la imagen, se halla muy cercana a la idea de fábrica.
Se trata de un viejo silo en desuso por la mudanza del puerto, que fue cedido por la Municipalidad de Rosario en el año 2003. Su fachada fue pintada sobre la base de un proyecto elegido por concurso nacional en el año 2003.
La que se eligió en esa oportunidad pertenece a la arquitecta rosarina Cintia Prieto, quien participó en el primer certamen con creadores de todo el país.
En el 2010 se vuelve a llamar a concurso para pintar el exterior del edificio. El ganador fue Martín Marcos Agüero, un estudiante de Técnico Universitario en Química del Instituto Politécnico Superior Gral. San Martín, acreedor de un premio de diez mil pesos.
Según su autor, “el proyecto se centró en la representación de etapas y marcas de orientación mediante colores y signos. “En colores las estaciones del año (invierno, primavera, verano y otoño) como también las etapas del día (mañana, medio día, tarde y noche). En escala de grises las etapas de la vida (niñez, juventud, adultez y vejez) desde el blanco como niñez hasta el negro como vejez. Y por último los cuatro puntos cardinales representados en puntas de flechas negras”.
www.macromuseo.org.ar/institucional/index.htm