Este es nuestro punto de partida. A partir de aquí, puede pasar de todo o bien puede no ocurrir nada jamás. Que nunca veamos la luz, que la historia se quede entre las cuatro paredes de aquel cuarto en el que entraban, a veces, retazos de sol recién estrenado.
"Finalmente lo definió para sí como dos terribles pupilas pegadas a una armonía injusta de atributos naturales"
(La hamaca - Alexis Hernández Benítez)