Hace unos días el amigo Vinué y yo nos pegamos un homenaje que llevábamos tiempo planeando. Mis vecinos no olvidarán esa jam en mucho tiempo...Además sacamos como se puede, casi, ver, todos los cacharros que cabían en mi habitación. Disfrutamos tanto como con la cenita que nos pegamos después en el Aguilar, y es que la noche fue de puro rocanró, tanto por los guitarrazos que nos pegamos como por el menudillo que prosiguió.. Aunque todo esto sea un pretexto para homenajear a esa palabra que todos nos merecemos llamada "Estabilidad", va por tí, Vinu.