Hace ya varios siglos
que pájaros ilustres sobrevuelan
los predios de la vasta poesía
La golondrina, el ruiseñor, la alondra,
la calandria, el jilguero, el picaflor,
el cuervo, la oropéndola,
y por supuesto el ave fénix,
han sido convocados por poetas
para poblar sus bosques,
ornamentar sus cielos
y rellenar metáforas.
Yo aquí rompo una lanza
por los discriminados, los que nunca
o pocas veces comparecen,
los pobres pajaritos del olvido
que también están llenos de memoria.
Por eso aquí propongo al gorrión,
para que alguna vez entren al verso,
aunque tan sólo sea, como en esta ocasión,
por la modesta puerta de servicio.
--Mario Benedetti --