Por ventura no os añoro,
porque en mí vos os halláis,
más monserga quiere ver,
a tan hidalgo hombre ya.
Con azañas calmo su sed,
de tal noble galán,
halagos que estas gentes,
no se cansan de escuchar.
Por vos suspiro caballero,
cuidaos del sol y la mar,
que nada turbe tu encanto,
que es mi vida en este lar.