Habla simplemente cuando sea necesario. Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir una palabra por la boca, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi. Si no tienes nada bueno, verdadero y útil, es mejor quedarse callado y no decir nada. Aprende a ser como un espejo, escucha y refleja la energía.
Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que todavía no has resulto de ti mismo.
No te mientas a ti mismo, eso solo te traerá desilusión, así como tampoco debes mentir a los demás. Hasta una mentira blanca puede herir sin querer.
No seas quien no eres. Recuerda que eres importante, recuerda que si mueves un grano de arena en el Sahara, ya alteraste el Sahara, así que puedes alterar el mundo con solo estar presente, con vivir hoy, aquí y ahora.
Quédate en silencio, cultiva tu propio poder interno. Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son, o lo que tienen la capacidad de ser.
Para: Maria.